¿Cómo la vida es tan insensible y no detiene al mundo
aunque sea por un segundo?
Un segundo por las lágrimas derramadas,
un segundo por los corazones rotos,
un segundo por los recuerdos,
un segundo por los muchos días vividos…
En la soledad descubrimos que nuestro mayor compañero siempre fuimos nosotros mismos. Nunca encontré compañía tan agradable como la soledad....
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