Ahí donde me invitas a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames.
Todo reside a cuando estoy en la madrugada tumbada en la cama pensando; repasando a detalle cada parte de mi vida y preguntándome el porqué...
No hay comentarios:
Publicar un comentario