Ahí donde me invitas a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames.
Quien te quiere te hace reír hasta achinar los ojos, quien te ama de verdad no deja jamás que las palabras se las lleve el viento a volar a...
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