Y me ti la foto dentro de mi copa, en ella tu imagen se fue disolviendo, y poquito a poco y muy lentamente todo tu recuerdo me lo fui bebiendo; y me bebí 🍸tu recuerdo, para que jamás vuelva a lastimarme.
La soledad nos da el placer de una buena compañía: la nuestra. En la soledad descubrimos que nuestro mayor compañero siempre fuimos nosotros...
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