He aprendido una pequeña verdad: ¡El mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo, te quiere veloz para recordar sólo el sonido de tus pasos y es por eso que cuando te acuerdas que no vas a ningún lado aceleras!
En la soledad descubrimos que nuestro mayor compañero siempre fuimos nosotros mismos. Nunca encontré compañía tan agradable como la soledad....
El mundo se ha vuelto muy mandon, tenemos que ir a nuestro paso y vivir los sentimientos. Un abrazo
ResponderEliminarEs el vértigo de la vida.
ResponderEliminarBesos dulces.