He aprendido una pequeña verdad: ¡El mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo, te quiere veloz para recordar sólo el sonido de tus pasos y es por eso que cuando te acuerdas que no vas a ningún lado aceleras!
Buscaba amor, pero me di cuenta que sonrío a los niños pequeños por la calle, me emociona regalar más, que recibir regalos, intento que todo...
El mundo se ha vuelto muy mandon, tenemos que ir a nuestro paso y vivir los sentimientos. Un abrazo
ResponderEliminarEs el vértigo de la vida.
ResponderEliminarBesos dulces.