Es prácticamente imposible dejar de sentir tan de repente! Dejar de tener esa necesidad de hablar, de escuchar su voz. Es raro quedar un día bien y al siguiente, quedar como extraños. Y sí, esto lleva su tiempo así, pero sabes? No me acostumbro.
No. Porque me resulta más que extraño toda esta mierda, ahora todo es tan diferente, pero a la vez tan real. Lo peor es que solo me resulta raro a mí, lo más gracioso es que aquí solo pierdo yo. Que parece un maldito juego en el que solo había un ganador, y está claro que esta vez no me tocó a mí. Hay que olvidar lo que uno quiere y recordar lo que uno merece.











