Llegó el otoño , es como un lapicero lleno de colores grises, pero yo, me resisto a él, con mi bolígrafo azul; pintandolo todo de tristeza.
El frío en un corazón que se niega a latir por falta de sentimientos. No hacen falta nubes para que oscurezca, solamente las palabras de un alma en pena.
No estoy triste, tampoco me siento feliz, pero me siento vacía, e intento llenarme con caladas de humo peligroso, que me ennegrece por dentro y me calma las ansias.
Ansias de algo que no tengo, ansío tan sólo una larga velada: Con velas, con besos, con caricias, con miradas, con risas sin lágrimas. No se si soy yo la que escribe oh el eclipse de luna que me puso romántica.

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