Y seguiré siendo el reflejo de aquel pasado, que te mantiene atormentado. Dueño de un amor que esculpían, esclavo de tus palabras donde la valentía es utopía. Disfrazando la apariencia Y ocultando la esencia.
Cambiaste codicia por vivir eliminando aquella “amargura” que rompía tu estructura, renunciando a quererme por temerme. Reemplazando en las noches para calmar tus días, porque siempre seré vida mía, tu más grande cobardía…











