Hoy como en muchas ocasiones mi alma y mi corazón se visten de gris, hay motivos, hay razones, solo puedo expresar esta sensación escribiendo. Hoy mi mente se adormece, se esconde, no tiene ánimo para dejarse ver. A veces, es fácil otras es tan difícil saber que se quiere en realidad, lo sabes, pero intentas esconderlo en lo más profundo. En ese lugar en el que no dejas entrar a nadie, ese escondite que llevamos en el interior del alma, para que nadie lo visite.
No dejamos que nadie entré porque es como una coraza, un lugar solitario, oscuro que permanece dormido, pero un día despierta y entonces todo se vuelve gris, las manos no dejan de escribir, los ojos brillantes intentan reprimir ese involuntario e incontrolado deseo de llorar, solo deseas estar solo, solo deseas escuchar el silencio, solo deseas no pensar en nada, no sentir.























