Quisiera regalarte flores que te mostrarán toda la extensión de mi cariño, pero, por encima de todo, vengo a agradecerte el diluvio de los pétalos de Amor con los que me alentaste la Vida.
Desearía ofrecerte los diamantes más hermosos del mundo en significado de gratitud, pero eso no compensaría todo lo que te hice sufrir, pienso en el tesoro de lágrimas que mi rebeldía te costó y debo alegrarme con el privilegio de mirarte simplemente.
Sé ahora cuanto te dolieron mis deseos de libertad. Escuché consejos que me indujeron a la independencia y creí, un día, que la desvinculación tenía por base romper con todas las fuerzas que me estructuraron la existencia. Y porque nadie me quiso tanto como tú me quieres, concentre en ti mis impulsos de agresividad inconsciente.
Me oíste en silencio y, mientras mis frases te afligían, rogabas a Dios que me protegiera, frente a los nuevos caminos mientras yo crecía haciéndome mujer.
Me olvidé de que era necesario amarme casi hasta la locura para soportarme por tanto tiempo. "El mundo por donde caminé, me enseñó a percibir cuánto me amas". Feliz día para ti madre mía y para todas las madres del mundo.




















