Entradas

Ella es la chica que elige elevarse cada vez que cae.

Te creí hasta cuando sabía que me mentías.

No hay edad.

Se lo llevó el viento, pero lo devolvió la brisa, entre hojas secas, entre recuerdos, entre mis silencios.

¡HOLA SOLEDAD! No me extraña tu presencia. Casi siempre estás conmigo. Te saluda un vieja amiga.

Insisten en confundir mi soledad con amargura, mi seriedad con enojo y mi silencio con apatía. Me siguen desconociendo. En realidad muy pocos me conocen.

Todos necesitamos huir de nosotros mismos. Estar tristes sin dañar a otros, refugiarse en soledad hasta aprender a escucharnos.

Lo mejor que me pasó fue entender que nadie merece mi tiempo o mi atención, deje de quedarme donde no había lugar para mi; de esperar cosas que no iban a llegar y de estar para gente que no lo valía.

Este odio venía tan lleno de amor, que me resultaba insoportable.

He comprendido que para amar a otro, antes tenía que amarme a mi misma.

Decepcionada.