Prometo besar cada lunar que hace lugar en tu cuerpo, perder la cuenta y comenzar de nuevo, gozar, y desear perfeccionar este juego, tirar los dados e intentar algo nuevo.
Puedo jurar nunca olvidar que fuimos viento, que fuimos monte, fuimos mar, fuimos cielo. Llegar a ese lugar donde asentar mis fundamentos, hacernos vida y ya dejarnos de cuentos.











