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Sentir vacío es el peor sentimiento del mundo...

Ojalá algún día podamos decir... "Buenos días".... 
con la seguridad de saber que lo vamos a tener realmente.
 Ojalá aprendamos a combatir el dolor y a parar los sentimientos.

Ojalá pudiéramos ahogar los recuerdos para siempre 
para que no afectaran nuestro presente.
 

Ojalá volvamos a ser los mismos. 

En un año puedes pasar de ser todo a nada.

 Nunca te acostumbres a depender de alguien,

 porque la dependencia lleva al vacío

 y sentir vacío es el peor sentimiento del mundo...




Sólo un segundo y la vida cambia.


Cualquier segundo puede ser ese segundo... todo puede cambiar para siempre o simplemente quedarse igual. No tengo miedo. Vivo el día de hoy y no me aferro al pasado; en cuanto al futuro, tengo la certeza de que ese será el juez de mi presente, así que vivo el hoy con mesura pero al máximo. Mis acciones serán mi karma, no me preocupo demasiado. ¿No es cierto que vivimos para encontrar la felicidad? La constante búsqueda de esa felicidad efímera, que al parecer no existe. Sólo un segundo y la vida cambia. Sólo un evento basta para que todos tus planes se destruyan -o se construyan. Es ése segundo... Es simplemente cualquier segundo en el cual te miras al espejo; esa persona a la cual te enfrentas se siente más decidida y segura que de costumbre; esa persona sabe exactamente lo que quiere y cómo conseguirlo; esa persona que te observa sabe cuál es su valor y lo que se merece; esa persona que se presenta ante tí sabe exactamente cómo caer y levantarse con o sin ayuda; esa persona que jamás será conformista, sin embargo sabes que dentro de su fortaleza e independencia también hay flexibilidad y comprensión para con los demás. No tengo miedo a ser yo. No tengo miedo a los cambios. No tengo miedo a tomar riesgos. No tengo miedo a ser feliz. No tengo miedo a vivir. Estoy viviendo al máximo y no tengo palabras para describir cuánto me lo disfruto. Vivo la vida. Mi vida. Cualquier segundo puede ser ese segundo donde realices que tienes tanto por vivir, que una vida no es suficiente.


Mi vida es un eterno ahora, donde el pasado es sólo un eco.


En mi corazón el pasado, el presente y el futuro no están divididos. 
Son parte de un Todo, de un mismo continuo.
Mi vida es un eterno ahora donde el pasado es sólo el eco de una melodía
y el futuro es la composición que cree a través de lo aprendido con cada eco, 
con cada sonido que me dejo una huella. 
En mi corazón la Luz es la esencia de cada Alma
y perdón es el anhelo más profundo.


La vida es una encrucijada de caminos.


Debemos vivir las experiencias que se nos presenten en el camino, para que un día, tengamos algunos recuerdos y poder decir: Estuve en tal lugar, en tal pasión, en tal amistad, estuve ahí… Creo que para hacer eso, es necesario no temerla a partir, ni a regresar. La vida es una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, nos transporta como una pluma, permitiéndonos llegar a lugares insospechados.
Flotando aventuradamente en el aire, haciendo preguntas y encontrando algunas respuestas, iremos a donde debamos ir, a donde nos lleve el destino.

 Debemos vivir las experiencias que se nos presenten en el camino, para que un día, tengamos algunos recuerdos y poder decir: Estuve en tal lugar, en tal pasión, en tal amistad, estuve ahí… Creo que para hacer eso, es necesario no temerla a partir, ni a regresar. La vida es una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, nos transporta como una pluma, permitiéndonos llegar a lugares insospechados.  Flotando aventuradamente en el aire, haciendo preguntas y encontrando algunas respuestas, iremos a donde debamos ir, a donde nos lleve el destino.


¿Quién dijo eso El tren pasa una sola vez?

¿Quién dijo eso El tren pasa una sola vez?

Probablemente alguien que cuando perdió el que quería coger
 no esperó al siguiente.
 Seguramente perdió todas sus esperanzas y acabó abandonando todos sus sueños
 y todo terminó cuando vio a lo lejos que se iba y no retrocedía. 
Pensaría que era la única oportunidad para ser libre y quizás sus ganas de vivir 
terminaron entre los incontables carriles de la vía.


 Cierto es que el tren no va a esperar por ti. 
Ni por ti ni por nadie.
 Pero sí vuelve después de marcharse. 
Regresa para llevarte a la "casualidad de tu vida". 
Esa que todo el mundo desconoce de antemano.

Y te das cuenta de que vale la pena esperar todo el tiempo que haga falta
 para poder coger 
ese tren e irte para escaparte con lo preciso;
 "fuerza y sonrisa" 
y evadirte del pasado para vivir el presente como mejor puedas
 y comenzar a construir tu futuro con los cimientos del amor por lo que quieres.




La vida simplemente se vive.


La vida es curiosa, durante años uno se pregunta ¿Cuál es el sentido de este baile?, ¿Para qué luchar?, ¿Por qué la vida es una eterna pelea?. Si la vida es curiosa y con mucha vueltas, llena de cuentos, de giros absurdos, inexplicables. La vida tiene esas casualidades tan sospechosas. Tanto que nos hacen pensar que todo tiene un para qué. Si, un sentido. La vida cambia todo el tiempo. No nos deja acostumbrarnos a un golpe que enseguida viene otro atrás. Y uno se sorprende siempre y así sigue preguntándose por el sentido de todo. Preguntándose el sentido de estar presente en el momento y el lugar equivocados. El sentido de ser buenos y malos. ¿Habrá premios y castigos para unos y otros? Uno pasa por la vida haciéndose esas preguntas y muchas otras más pero en el fondo todo se resume en una sola: ¿Cuál es el sentido de la vida? Qué irónico, recién ahora empiezo a entender el sentido de la vida. Y es así, Uno pasa el tiempo preguntándose por el sentido que tiene la vida y esperando ese algo que falta y que nos hará felices. Y tal vez la respuesta sea, que la vida no tiene sentido. Que la vida simplemente se vive. Y simplemente viviendo, podamos decir al final, que nuestra vida "VALIÓ LA PENA".


La vida es tan solo un instante construido por instantes.

El tiempo transcurre inexorable y cada vez a mayor velocidad y no quiero malgastarlo desalentándome por ello, ya que el tiempo seguirá transcurriendo inexorablemente y cada vez a mayor velocidad.

Elijo, pues, abrir mis ojos y exprimir cada instante que la vida me regala.
No me permito quedarme sentada junto a la ventana viendo cada atardecer pensando que es otro menos y añorando los que ya pasaron, cuando la verdad es que, justamente, éste es el más importante de todos los vividos, ya que es el que realmente evidencia que estoy viva y que estoy aquí.

No quiero malgastar el tesoro de la vida, acumulando tiempo muerto en la biografía de mi alma cuando todavía sigo viva.

¡Claro que sé que el tiempo se agota! Y así empezó siendo desde el mismo día en que nací, así era cuando construía mis castillos en la playa, así cuando me enamoré tantas veces, así cuando trazaba tantos planes de futuro desde aquella atropellada juventud que brotaba por cada poro de mi piel. Pero entonces no me planteaba que el tiempo pasa rápido, sino que vivía como si todo fuera para siempre.

Y, sin embargo, el tiempo podría haberse esfumado detrás de cualquier risa, de cualquier pupitre, de cualquier castillo de arena junto al mar. Pero no era consciente de ello, tan solo, era consciente de cada momento que vivía.

Me gusta mirar hacia atrás de vez en cuando, porque mi experiencia vital es mi mayor erario para seguir caminando y, de tanto en tanto, está bien refrescar la memoria y recolocar las cosas. Pero no quiero anclarme en el pasado que tanto me dio y tanto me enseñó, sino apoyarme en él para tomar impulso desde donde estoy.

Vivir el presente, sin tiempo, sin esperar mucho más del futuro que lo que nos aguarda en el instante siguiente. Evidentemente, no puedo evitar ir siempre un paso más allá; no puedo evitar hacer planes para futuros un tanto más lejanos, pero intento que esos proyectos jamás se conviertan en una venda alrededor de mis ojos que me impida ser consciente del momento presente.

No sé por cuantos instantes permaneceré aquí, pero pienso vivir cada uno de ellos. Y no quiero vivirlos como si fueran el último, eso jamás. Quiero vivir cada uno como si fuera el que es, el de ahora, el de este momento.

Si pienso que cualquier tiempo pasado fue mejor, o paso mis días haciendo planes para un futuro que ni siquiera sé si llegará, me pierdo la magia de este tiempo en el que cada día amanezco a la vida nuevamente. Lo mejor está por llegar... tal vez. Aunque creo que lo mejor es, sencillamente, ser consciente de mi Ahora.

No quiero desperdiciar mi tiempo pensando en que se me acaba.
La vida es tan solo un instante construido por instantes cotidianos. Y en ese momento fugaz, hasta caben los sueños.

Por eso, labro cada uno de esos momentos con un sueño en la mirada, sabiendo que, de hacerse realidad, será también instante a instante, con cada parpadeo, y desde el presente.

Eso aprendí. Y no quiero ser tan estúpida como para olvidarlo.


Me levantare y no mirare que es lo que falta, sino todo lo que tengo.


Me levantare y no mirare que es lo que falta, sino todo lo que tengo. De eso se trata vivir. De aprender a querer hasta lo mas insignificante de lo que nos forma. No cerrare mis ojos. Me quedare bajo este cielo lleno de estrellas, que iluminaran mi noche. Mis sueños vuelven a mí. y escucho a lo lejos una melodía que me hace sonreír. Vuelvo una vez más, quiero renacer. Quiero matar a cada uno de los miedos que tengo, para poder caminar sin tropezar nunca mas. Percibo luces, y se que en mi interior hay muchas más. Cada gota de sangre que derrame hoy, es una señal que me recuerda que no debo ir por ese camino. Tengo todo el tiempo que necesite, solo me falta entregarme por completo a esta fantasía de vivir con alegría. El sol quiere aparecer y yo aun sin dormir. No siento cansancio, no siento miedo. Siento ganas de correr, escapar por el cielo. Me orientare como pueda. Dejare caer desde lo más alto todos esos recuerdos que me hacen mal, y vomitare cada vez que sea necesario el dolor mezclado con miedo de sentirme perdida. Cuando me siento desahuciada, siempre alguien aparece, compartiendo mi dolor. Y hoy podré dar una mano, para caminar por el abismo, sin buscar saltar. Luchare con todo lo que se me presente, mientras que no sea mi reflejo porque hoy por hoy es mi peor enemigo. Aunque confieso que quiero encontrar el método para dejar de sentir temor frente a el (mi reflejo), y poder darle mi espalda para que vea que mis ojos no le dan importancia…Aquí estaré hasta que deba partir. Mis ganas no me harán alejarme, ni quiero hacerlo. No será el mejor escenario, pero es donde empezara la función. Débil, asustada pero con ganas de vivir.


Si una noche el teléfono te despierta, no dejes de contestarlo.


El dolor Irrumpe, nos bandea de un lado a otro, nos acerca y nos separa. Nos atrapa, nos aisla. Nos sorprende, nos conquista, nos convence. Y, algunas veces, y sin previo aviso, nos golpea con violencia y de forma inesperada desaparece. A nuestro lado, surge entonces, el silencio, el vacío. Las palabras se ahogan en la desesperación; porque el dolor busca ser compartido pero no quiere ser aliviado. Y la convulsión transforma el ahora en el ayer, y el mañana en agonía. No sabemos esquivarlo, no podemos ignorarlo y no queremos aceptarlo. Por eso, si un día a las tres de la madrugada tienes ganas de dar los buenos días, no esperes a que amanezca. Si una noche el teléfono te despierta, no dejes de contestarlo. No renuncies a un paseo porque esté lloviendo, a encender un fuego porque sea verano o a un momento porque haga frío. Porque no hay nunca un instante mejor que el ahora, ni un tiempo más cierto que el presente. Y ahora, estamos, aquí. Y hoy, mi cielo se cubre de lágrimas.




 (Esta presentación de PowerPoint me la regalo  Ester espero les guste.)


La vida es frágil. (Gracias Ester por el regalito)

Ahora lo único que importa es mi presente.



Veo como mis párpados se cierran... Veo como mis pestañas se mezclan con los suspiros que lanzan mis poros... Puedo sentir que a veces necesito callar, necesito calmar mi ritmo y meditar un poco más antes de hacer las cosas... Pero, no lo sé... Ahora no estoy segura de nada... Sólo siento que quiero estar a tu lado, siento que quiero oír una segunda oportunidad que provenga desde tus labios, desde tus manos, desde tu corazón. Y es que no puedo seguir viviendo culpando a los demás de lo que me sucede, pues yo soy la única que maneja mi mente... Nada ni nadie mas está dentro de mi cabeza, por lo tanto, yo soy la única responsable también de los buenos y malos momentos que suelen rodearme. Me cansé de una vez por todas de todo el daño que me han causado, y estoy dispuesta a salir adelante sin pensar mas en el pasado, sin pensar en lo que pudo haber sido, sin pensar en lo que pude haber echo... ¿De qué me sirve lamentarme? De nada, pues lo hecho ya está hecho, y ya nadie lo puede cambiar, ahora lo único que importa es mi presente, y así podré ir creando un futuro perfecto, con ventajas y desventajas, pero será mí futuro, y de nadie más.


Ahora lo único que importa es mi presente.



Porque no hay nunca un instante mejor que el ahora, ni un tiempo más cierto que el presente.

La vida es frágil.
Irrumpe, nos bandea de un lado a otro, nos acerca y nos separa. 
Nos atrapa, nos aisla. Nos sorprende, nos conquista, nos convence.

Y, algunas veces, y sin previo aviso, nos golpea con violencia
 y de forma inesperada desaparece.

 A nuestro lado, surge entonces, el silencio, el vacío.
 Las palabras se ahogan en la desesperación;
porque el dolor busca ser compartido
 pero no quiere ser aliviado.

Y la convulsión transforma el ahora en el ayer,
 y el mañana en agonía.
No sabemos esquivarlo,
no podemos ignorarlo y no queremos aceptarlo.

Por eso, si un día a las tres de la madrugada
tienes ganas de dar los buenos días,
 no esperes a que amanezca.

Si una noche el teléfono te despierta, no dejes de contestarlo. 
No renuncies a un paseo porque esté lloviendo,
a encender un fuego
  porque sea verano o a un momento
 porque haga frío.

Porque no hay nunca un instante mejor que el ahora,
 ni un tiempo más cierto que el presente.
Y ahora, estamos, aquí.
Y hoy, el cielo se puede convertir en  lágrimas.


El amor es cuando no respiras.

Soñamos con el amor, lo perseguimos, lo encontramos y luego acabamos perdiéndolo. 
Día tras día, pensando que lo bueno estaba aún por llegar, esperando... y sin darnos cuenta acabamos perdidos en el presente. El amor es cuando no respiras,  cuando es absurdo, cuando echas de menos, cuando es bonito aunque esté desafinado, cuando es locura...


A veces se gana, a veces se pierde, pero siempre se aprende.



A veces es necesario sentarse a la orilla del camino e intentar descansar, 


reflexionar en uno mismo.


A veces se gana, a veces se pierde, pero siempre se aprende.


Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos,


regalar presentes a veces necesitamos un motor creativo


que nos induzca a caminar nuevos horizontes.


Un capitulo mal terminado en mi vida me provoco estragos en mi alma


pero aquí voy renaciendo de la nada, intentándolo,


creyendo que todo es azul aunque sea negro, pero no me voy a derrumbar, 


se que puedo y me lo merezco.

Aprete el botón de reset.

Aprete el botón de reset.

No se si fue anoche o esta mañana que pulsé el botón de "reset" que llevo incluido, y me sentó mejor de lo que esperaba. Está siendo el reinicio mejor llevado de mi vida, sinceramente. Podría decirse que incluso estoy orgullosa, aunque es pronto para llegar a esa conclusión. No se, necesitaba sentarme a pensar mis cosas. Madurar un poco los hechos. Me puse a ello y ahora todo me parece distinto. Oigo las canciones, leo las notas y reviso el pasado y sonrío. Lo entendí de repente, sin explicaciones. Entendí que hay otra forma de ver las cosas, más libre, más abstracta. No hay cosas preconcebidas, ni planes. Está el presente y el corto plazo, eso es lo único que me importa, disfrutar del momento, de las personas y de las circunstancias. Y ya no me preocupa en absoluto no poder encadenarme a una ilusión imposible. No. Prefiero mil veces vivir lo que me depare esa oportunidad en el momento y ya. Sin más, si luego se vuelve no sabría que hacer, al igual que tampoco sabría por donde tirar si no lo hace. Ni lo se ni me preocupa. Y sonrío...



Los colores del arco iris se visten de negro.


Cuando se parte el corazón se seca una parte del alma…Cuando la razón deja de existir, no cicatrizan las heridas, se anestesia la vida, se vive en la respiración, se siente caminar en el vacío sin rumbo.
Se pierde la edad, los días no tienen nombre, ni color, no hay fecha, la vida no tiene años, las estaciones pierden las temperaturas, se mira el horizonte sin alcanzar vas tratando de agarrar el aire sin pronunciar palabras, se pierden las fuerzas, se asumen las rabias, se olvidan los hechos, no se construye nada, hay hoyos en las estancias,espinas en el camino, desaciertos al palpar, gritos sin lágrimas para llorar, ideas vagas que no se quieren juntar, dolor que solo se siente al mirar, risas que no paran, pero a nadie pueden alegrar. Cuando se pierde la razón se deshabita el corazón, se cierran las puertas a los abrazos y la ternura se busca desolada en cada rincón, se borra el pasado sin encontrar el presente para llegar al futuro. Se pierden los sueños acumulados en el tiempo, las flores pierden la fragancia, los colores del arco iris se visten de negro. La existencia se vuelve preguntas vanas que nadie quiere contestar porque no hay respuestas que puedan llegar, ni frases, ni teorías, todo se vuelve filosofía. Cuando se pierde la razón, no se puede ver la silueta de la verdad, solo la sombra que deja el sol al caminar ¿Sabes por qué? "Por que La vida es un arco iris que incluye el negro"

Los recuerdos no se tocan ni se besan.

Sabía que los recuerdos duraban poco.
Que un recuerdo está destinado a morir.
Que tarde o temprano otro ocuparía su lugar.
Y no, no quería ser un recuerdo. Un estúpido recuerdo.
 Los recuerdos no se tocan ni se besan.
No se puede hablar con los recuerdos, ni bromear con ellos.
Con los recuerdos no se sale a tomar café ni se va de tiendas.
 Los recuerdos no fuman cigarrillos ni comen chucherías.
 Los recuerdos no hacen nada, por eso se convierten en nada.
Decidí que no quiero ser su estúpido recuerdo,
porque terminan siendo sólo chispas de un pasado
que quisieran conectarse con el presente.



Feliz Noche de Lunes.

Para vivir, se necesita quietud,
tener ilusiones de color de rosa,
ser optimista y escribir con flores
 y caracteres de oro
las hojas del presente 
que dejó blancas el pasado.


Disfruta la luna
 que te ilumina
las noches y no dejes de sonreír 
antes de dormir.
Feliz Noche de Lunes 
Sweet Dreams 

Nunca dejes de brillar.

Tenemos una memoria, tenemos vida y salud en este momento en que leemos este post, estamos viviendo un “Presente” que luego de la muerte (o salvación depende de lo que crean) no sabemos que sucederá con esos recuerdos y experiencias, mientras estemos vivos respiremos, vivamos el momento, tomen riesgos, busquen su felicidad, no hagan daño a los demás ya que impiden que esa persona encuentre su felicidad. Vivan su presente como nunca! Que luego no sabemos que será de nosotros! Las oportunidades son únicas, no las desperdicien! 
Nunca dejes de brillar.

Mi querida amiga Alison me premia con esta belleza, perdoname amiga lo tarde que pase por el, la falta de tiempo para escribir, editar y comentar a todos cada vez se me hace mas difícil, pero aquí estoy. 
Las preguntas y respuestas las pondré mas tarde. 
Gracias mi nena por tenerme siempre presente.
Aquí les dejo el enlace para que pasen a visitarla.



Hay dolores que no se expresan y te rompen por dentro.

Hay palabras que es mejor no pronunciar,
 porque tarde o temprano tendrás que tragártelas.
Hay muchas cosas que no se dicen, y que seguro que si hubiesen sido dichas
 hubiese sido todo muy diferente.

Hay mucha gente con la lengua demasiado larga mientras
que los que de verdad merecen la pena se callan.
Hay palabras que fueron dichas y que jamás serán olvidadas;
 ya sea para bien o para mal.

Hay dolores que no se expresan y te rompen por dentro
 hasta que te dejan hecho mierda.
Hay demasiadas cosas que todavía no sé decir
porque tengo un cacao de pensamientos.


Hay personas que jamás olvidaremos, 
pero tenemos que aprender a dejar de querer por nuestro bien.
Hay amigos que te dan tanto calor que dices "
¿Para qué necesito más? Si ellos saben darme amor".

Hay veces en las que te das cuenta de que lo que necesitabas era quererte a ti mismo, 
y no que te quieran, porque irremediablemente todo el mundo se va tarde o temprano, 
y al final del camino solo estás tú mismo.

Hay pasado, presente y futuro; 
pero tienes que aprender a diferenciar que el pasado ya no volverá, 
que el presente hay que vivirlo al máximo, 
y que del futuro ya te preocuparás mañana.

Corazones malheridos y sueños rotos.

Aunque pasen años luz, todo lo que nos sucedió en aquel tiempo que quedó atrás.. nos acompañará en el camino de nuestra vida. Recuerdos como el día más feliz, como cuando recibimos la mejor felicitación de cumpleaños, la canción perfecta que se convirtió en la banda sonora de tu vida, aquel abrazo inolvidable e irrepetible que nos dio calor, el primer beso, la primera carta de amor, miradas, manos entrelazadas, espacios compartidos, lealtad, sonrisas de complicidad, llamadas, amistades, la unión de una familia, las luchas y sus triunfos. Recuerdos como aquellas noches entre mantas llorando como si el mundo se acabara, aquella sensación de soledad y vacío, los terribles miedos de tu mente, la maldita distancia, esa desconfianza e inseguridad en uno mismo y en todo lo que le rodea, las despedidas, aburridos domingos de nostalgia, corazones malheridos, sueños rotos y la agonía provocada por la mayor de las impotencias. Vivimos con el cúmulo de todos ellos en nuestro presente y serán para el resto de nuestros días las marcas indestructibles de nuestro interior , algo así como la cicatriz de una herida.

Aunque pasen años luz, todo lo que nos sucedió en aquel tiempo que quedó atrás.. nos acompañará en el camino de nuestra vida. Recuerdos como el día más feliz, como cuando recibimos la mejor felicitación de cumpleaños, la canción perfecta que se convirtió en la banda sonora de tu vida, aquel abrazo inolvidable e irrepetible que nos dio calor, el primer beso, la primera carta de amor, miradas, manos entrelazadas, espacios compartidos, lealtad, sonrisas de complicidad, llamadas, amistades, la unión de una familia, las luchas y sus triunfos. Recuerdos como aquellas noches entre mantas llorando como si el mundo se acabara, aquella sensación de soledad y vacío, los terribles miedos de tu mente, la maldita distancia, esa desconfianza e inseguridad en uno mismo y en todo lo que le rodea, las despedidas, aburridos domingos de nostalgia, corazones malheridos, sueños rotos y la agonía provocada por la mayor de las impotencias. Vivimos con el cúmulo de todos ellos en nuestro presente y serán para el resto de nuestros días las marcas indestructibles de nuestro interior , algo así como la cicatriz de una herida.