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Espero curarme de ti.


Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. es posible.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se le puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. _Tú sabes como te digo que te quiero cuando digo: -"qué calor hace", -"dame agua", -"¿sabes manejar?", -"se hizo de noche"...Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tu quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar aun panteón.

 Titulo: Espero curarme de ti
Autor: Jaime Sabines


Con velas, con besos, con caricias, con miradas, con risas sin lágrimas.

Suelo preguntarme
 cómo puede ser que un simple cigarro sea fuente
de una inspiración desaparecida.

 De dónde salen las palabras
 cuando no hay sentimientos solo páginas blancas que rellenar.

Se cierran las flores con el sol del crepúsculo,
 rayos naranjas que tiñen un paisaje cargado de descuidos.
No hay nada, ni siquiera sombras que asusten.

Estoy sola, y aún así desearía ser invisible,
 una simple espía sin palabras que gritar,
 sin gritos que esconder.

Ha llegado el otoño ,
es como un lapicero lleno de colores grises,
 pero yo, me resisto a el, con mi bolígrafo azul;
tintándolo todo de tristeza.

 El frío en un corazón que se niega a latir  por falta de sentimientos.
 No hacen falta nubes para que oscurezca,
 solamente las palabras de un alma en pena.

No estoy triste, tampoco me siento feliz,
 pero me siento vacía, e intento llenarme con caladas de humo peligroso,
que me ennegrece por dentro y me calma las ansias.
 Ansias de algo que no tengo, ansío tan sólo una larga velada:
 Con velas, con besos, con caricias, con miradas, con risas sin lágrimas.

 Con velas, con besos, con caricias, con miradas, con risas sin lágrimas.
No se si soy yo la que escribe oh el eclipse de luna que me puso romántica.

Expulsa el veneno, llora las penas, que cuando acabes quiero fumarme la vida a medias contigo.


¿ Para qué negadlo? Todos necesitamos a alguien, más allá del amor, más allá del hombre o mujer perfecta... Todos necesitamos que alguien, cuando no podemos más, Cuando el mundo nos pesa; nos abrace y nos diga: !Expulsa el veneno, llora las penas, que cuando acabes quiero fumarme la vida a medias contigo! Oír eso, y sentir como con cada calada el mundo va perdiendo peso, como esa persona está ayudándote a sostener tu mundo, gana peso para que tú puedas volver a nadar. Y un día, cuando tengas esa misma sensación, sabes que siempre, cuando el mundo vuelva a coger peso, cuando de nuevo te sientas incapaz de todo, en ese momento sabes que volverá y te dirá: ¿ Tengo una cajetilla entera Nos encendemos otro?.


 ¿ Para qué negadlo? Todos necesitamos a alguien, más allá del amor, más allá del hombre o mujer perfecta... Todos necesitamos que alguien, cuando no podemos más, Cuando el mundo nos pesa; nos abrace y nos diga: !Expulsa el veneno, llora las penas, que cuando acabes quiero fumarme la vida a medias contigo! Oír eso, y sentir como con cada calada el mundo va perdiendo peso, como esa persona está ayudándote a sostener tu mundo, gana peso para que tú puedas volver a nadar. Y un día, cuando tengas esa misma sensación, sabes que siempre, cuando el mundo vuelva a coger peso, cuando de nuevo te sientas incapaz de todo, en ese momento sabes que volverá y te dirá: ¿ Tengo una cajetilla entera Nos encendemos otro?.


Te animo a que brindes hoy por el inicio de tu nueva vida.

Y he decidido entretenerme, relajarme, tomarme un café y fumarme un cigarro. Sigo estando aquí, aunque a ratos invisible. Contemplo desde fuera la soledad de este lugar, y me hace feliz pensar que soy anónima para el mundo. Todo de momento sigue correctamente, con el único cambio de que poco a poco estoy siendo quien quería ser. Y no parecía cosa fácil. Desde aquí, desde este remoto lugar, a cien kilómetros de distancia de quién me esté leyendo te digo: Si quieres, puedes hacerlo. Nunca es tarde para cambiar el rumbo, sólo necesitas una mochila cargada de todas las cosas buenas que quieras conservar y un mechero. Un mechero para prender fuego a todo aquello desechable que te impida, de alguna manera, seguir por el camino que siempre has querido seguir. Te animo, te animo a que brindes hoy por el inicio de tu nueva vida.


Por aquellos amores secretos-va un sorbo de mi cigarrillo.


Hoy durante los 5 minutos que dura un cigarrillo
 me he sentido bien.
Han sido 5 minutos de completo relajamiento, 
paz y tranquilidad. 
5 minutos pensando en ti
y disfrutando del recuerdo por un momento.

Recordé esa frase de
 "Sara Montiel" 
"Fumando espero"

Por aquellos Amores Secretos 
con la Necesidad de Gritarlo a los 4 Vientos
- Va un sorbo de mi cigarrillo-

"Te tengo en mi corazón. Pero no sabes que existo.
Te amo y te imagino en mi en silencio"
" Te espero sin plazo ni tiempo"



¿Tú me preguntas si soy feliz?

¿Tú me preguntas si soy feliz?

Tú me preguntas si soy feliz, Si la dicha es una habitación vacía, Con botellas vacías, Y ceniceros llenos de cigarrillos a medio fumar. Entonces te contesto si soy feliz. Tú me preguntas si soy feliz Si la dicha es el teléfono que no contesta. Y la tarde que no se acaba. Y las cartas que nunca mandas. Entonces te aseguro que soy feliz feliz feliz. Tú preguntas si soy feliz. Si la dicha es una cama desecha. En una habitación desecha. Donde en un espejo desecho se ve el rostro de una mujer desecha. Entonces te lo juro si soy feliz. Tú me preguntas si soy feliz. Pero si la dicha es una sonrisa. Si la dicha es una mirada. Si la dicha es una ternura. Si la dicha es una caricia. Entonces te contestare con lágrimas. Es verdad que no soy feliz no. Verdaderamente no. 

Fúmate las penas.


Voy a encender un cigarrillo, a verter todas mis preocupaciones en él, le voy a ordenar que me desestrese, que me llene un poco, que ese humo que se escapa por mis labios es lo único que me llenaba. Voy a fumarme esta mierda de vida, ha hacer un porro con los complejos, y ha quemar mis putas comidas de cabeza. Voy a expulsar todo, y aunque no sea capaz de hacer todo esto en una calada, lo intentare en otra, y intentare que mi humo, llegue hasta las estrellas, vea todo lo que no puedo ver y me lo cuente, para poder llegar a putear de la misma forma de la que me putean. Y espero que así sea, espero que después de este descanso, de esta liberación, después de saber que hago algo que a mucha gente no le gustaría, espero sentirme también como me siento cuando atraigo el cigarro a mi boca. Desde luego lo mejor del mundo es saber que hay cosas que no te juzgaran aunque primero las utilices para desahogarte y luego lo tires al suelo y lo pises. Fúmate las penas.




¿Cómo se vería un grito, un ruego, una palabra de amor?

No todo se ve.
Se ven los colores de las cosas, la luz, el brillo, hasta la oscuridad se ve. 
Pero ¿cómo se vieran las cosas que ahora no se ven?
¿Cómo se vería un grito, un ruego, una palabra de amor?
¿De qué colores se pinta el miedo y el orgullo?
¿Qué grises podría tener el aburrimiento?
¿Qué colores chillones podría tener una calumnia? 
¿Qué contrastes tendrían el abandono y el encuentro? 
¿Qué se podría ver en el aire cuando se dijera una mentira…
tal vez como el humo de un cigarrillo? 
¿Qué tonalidades tendría la tristeza de alguien que duerme?


Con cada calada el pecho duele cada vez más, pero el cigarrillo es inagotable.

Es de noche. Me encuentro bajo un hormigueo y un calor negro alimentado por el cansancio. Me siento rota y con la vista cansada. Apago la luz y enciendo un cigarrillo. Puedo escuchar el sonido arrugado del tabaco quemándose cada vez que aspiro una profunda calada. El humo atraviesa mi interior, se mezcla con mis extrañas y las difuminada con la oscuridad. Con cada calada el pecho duele cada vez más, pero el cigarrillo es inagotable. Toso ligeramente y observo como la ceniza es expulsada en un gris artificioso y armónico contrastado por la luz del cigarro..." Brindaré al vacío alzando mi copa mientras mi sonrisa es arrastrada por el cansancio y el hastío, con mis ojos cerrados y una lágrima traviesa quemando el vacío. Entonces caeré de rodillas mientras el vaso impacta erramando todo su interior. Lloraré, casi riendo, porque todo ha acabado de una vez por todas. Lloraré, lloraré y lloraré, besaré tu saliva; y entonces me iré, para no volver nunca más..." Las cosas cuando se acaban se acaban, y punto. ¿Qué oscuro placer encontramos en la sujeción de elementos rotos? Lo único que conseguimos es cortarnos mientras intentamos volver a recomponer las piezas de nuevo. Desvincularse no es una elección fácil. Pero el dos es un fiel compañero del uno.



Los recuerdos no se tocan ni se besan.

Sabía que los recuerdos duraban poco.
Que un recuerdo está destinado a morir.
Que tarde o temprano otro ocuparía su lugar.
Y no, no quería ser un recuerdo. Un estúpido recuerdo.
 Los recuerdos no se tocan ni se besan.
No se puede hablar con los recuerdos, ni bromear con ellos.
Con los recuerdos no se sale a tomar café ni se va de tiendas.
 Los recuerdos no fuman cigarrillos ni comen chucherías.
 Los recuerdos no hacen nada, por eso se convierten en nada.
Decidí que no quiero ser su estúpido recuerdo,
porque terminan siendo sólo chispas de un pasado
que quisieran conectarse con el presente.



No encuentro el mechero al igual que no me encuentro a mi misma.


Ahora solo quiero pensar en mí y en el cigarrillo que intento prender, pero no encuentro el mechero al igual que no me encuentro a mi misma. Ahora solo escucho la soledad en mi habitación y de fondo un corazón que busca ser feliz..

 
 Ahora solo quiero pensar en mí y en el cigarrillo que intento prender, pero no encuentro el mechero al igual que no me encuentro a mi misma. Ahora solo escucho la soledad en mi habitación y de fondo un corazón que busca ser feliz..

Le conté de tus besos y de mis esperanzas.

Anoche estuve conversando con mi cigarrillo, me sentí cansada, cansada, aburrida y tan vacía que a veces hasta pienso que ni siquiera existo, Lo encendí muy lentamente le dí una fumada y al mirar el humo que en el espacio se volatizaba, recordé tantas cosas que creí olvidadas, se las conté todas mientras que lo fumaba. Le converse de ti y de mis añoranzas, le conté de tus besos y de mis esperanzas, le conté de tu olvido de mis lágrimas tantas, de aquello que vivimos y que hoy se ha vuelto nada, le dije que es posible que a mí nadie me quiera por que he intentado vivir a mi manera, por que me he negado ha pagar el tributo de bajeza y pecados que hoy nos exige el mundo. Que a lo mejor estoy acabada o que la vida me ha vencido, que e sufrido y e llorado que he luchado y e reído y que es lo que he ganado por ser así tan comprensiva, solo vivir desesperada en un mundo tan vació. A noche estuve conversando con mi cigarrillo, y al terminarlo pensando me quede entre sus pies. Que en este verso triste, que es el mundo en que vivo, solo el me va quedando como único amigo.






Tú…siempre tú en mi corazón y mi locura…



Tú…siempre tú  en mi corazón y mi locura…

PENSANDO EN TI.

Se apagó el cigarrillo sin darme apenas cuenta, la ceniza blanquecina se doblaba hasta caer sobre la taza; el café se había enfriado igual que mi alma… al faltarle el calor de tu Palabra; yo tengo con fijeza clavado en mi memoria nuestro paseo y con que orgullo cruzábamos las miradas, nuestras manos apretadas y el roce de tu dedo en mi brazo me hacía temblar. Mil mariposas inquietas revoloteaban mi mente, mientras caminábamos con los pasos juntos acelerando los latidos de la sangre que estallaba con fuerza en nuestras venas. Tú…siempre tú en mi corazón y mi locura…ayer....hoy..y siempre.
                                                                                                   Siempre tuya,
                                                                                                                       Mary



Tú…siempre tú  en mi corazón y mi locura…