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Mostrando entradas con la etiqueta Vida. Mostrar todas las entradas
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Y al final tienes un cúmulo de cosas negativas luchando por recuerdos positivos.


Dicen que la gente que los amigos vienen y van. Hay personas que conoces en una estación de paso y eso ya condiciona la relación. Va a ser solo eso, una parada. Luego cada cual se ira y seguirá su camino. Quizá alguna vez recuerdes ese amigo de paso, pero no trascenderá. Solo se queda en eso. Hay otras personas que llevas contigo siempre, aunque no las puedas ver todos los días, aunque incluso pasen meses…da igual, son personas que han calado hondo, han dejado huellas y pase lo que pase, siempre te acordarás de ellas. Incluso aunque a veces el recuerdo duela. Es inevitable. Si una marca se graba con fuego, no se puede quitar. Y luego están otras personas, que empiezan siendo amigos, gente con la que compartes muchas cosas, risas, noches, días, películas, llantos, miles de cosas. Gente con la que te sientes bien, pero un día las cosas se tuercen. Las personas cambian, nosotros cambiamos, y si el cambio se produce por ambas partes, se produce una escisión en la amistad, una rotura por ambas partes, por lo que se nota menos. Sin embargo si el cambio solo viene de parte de uno entonces surgen la distancia y el dolor, porque es solo uno el que ve. Porque uno no puede luchar por acercarse cuando el otro solo le pone barreras. Puedes tener paciencia, pero seamos realistas, la paciencia no cura las heridas, y no puedes esperar eternamente a que esa persona que era, aparezca de nuevo. No va a aparecer porque si ha cambiado ha sido por algo, quizá simplemente ha dejado una parte de su ser de lado, la pena es que sea la parte que te hacía estar ahí por él (o por ella). Cuando eso pasa te ves en una situación complicada. Tienes muchos recuerdos buenos, pero tienes también muchas rencillas producidas por el cambio. Rencores, o frases que te has callado por hacer caso a la paciencia (que a escondidas de todos te susurraba: chsss no digas nada, tiene un mal día, no le des importancia a tal o cual comentario). Y al final tienes un cúmulo de cosas negativas luchando por recuerdos positivos. Estás en guerra, una guerra que si no acabas te hace meterte en un círculo difuso que parece no tener fin (por algo los círculos son infinitos). No le dices nada porque ya apenas le ves pero si tienes oportunidad de verle luchas por estar callado y no causar problemas (porque para una vez que le ves no merece la pena gritar). Entonces asumes la realidad, que ese amigo con el que tienes años de recuerdos ya no está, y lo que más duele, no va a volver. Te das cuenta de que solo compartís los mismos silencios incómodos, que es eso lo que tenéis en común, las pausas eternas donde nadie dice nada porque ninguno se atreve a lanzar ,al aire o a la cara, la excusa adecuada para rechazar la invitación ( y así no tener que verse) Y cuando descubres todo esto, cuando te paras a pensar y ves lo que fuisteis y lo que nunca más volverás a ser, te envuelve una nostalgia extraña. Pero el tiempo pasa, y al final lo que es nostalgia se convierte en indiferencia. Aunque es cierto que a veces esa indiferencia viene porque, el cambio ha producido tantos golpes, que ya eres inmune. Eres inmune a las frases mal dichas, a desprecios, desplantes y a cualquier cosa que pueda herirte. Y con esa indiferencia como arma podrías romper el círculo, pero en realidad no se rompe. Sigue ahí, con el silencio de palabras que todo el mundo sabe pero nadie se atreve a decir. Bueno yo creo que ya es hora de decir algo, algo que me he dicho a mi misma: Felicidades, has perdido un amigo. La parte positiva es que, no merece la pena ponerse triste. Si se ha ido, ha sido por cuenta propia. Uno solo no puede tirar del carro. Esto es ley de vida. Y como último consejo: las cosas nunca vuelve a ser como antes. Nunca. Mejor asumir y seguir sonriendo junto a las personas que de verdad quieran tu sonrisa. Estas son mis reflexiones y así las he contado. . Y deja de coser tu sombra a mis pies.

Y al final tienes un cúmulo de cosas negativas luchando por recuerdos positivos.

Sólo un segundo y la vida cambia.


Cualquier segundo puede ser ese segundo... todo puede cambiar para siempre o simplemente quedarse igual. No tengo miedo. Vivo el día de hoy y no me aferro al pasado; en cuanto al futuro, tengo la certeza de que ese será el juez de mi presente, así que vivo el hoy con mesura pero al máximo. Mis acciones serán mi karma, no me preocupo demasiado. ¿No es cierto que vivimos para encontrar la felicidad? La constante búsqueda de esa felicidad efímera, que al parecer no existe. Sólo un segundo y la vida cambia. Sólo un evento basta para que todos tus planes se destruyan -o se construyan. Es ése segundo... Es simplemente cualquier segundo en el cual te miras al espejo; esa persona a la cual te enfrentas se siente más decidida y segura que de costumbre; esa persona sabe exactamente lo que quiere y cómo conseguirlo; esa persona que te observa sabe cuál es su valor y lo que se merece; esa persona que se presenta ante tí sabe exactamente cómo caer y levantarse con o sin ayuda; esa persona que jamás será conformista, sin embargo sabes que dentro de su fortaleza e independencia también hay flexibilidad y comprensión para con los demás. No tengo miedo a ser yo. No tengo miedo a los cambios. No tengo miedo a tomar riesgos. No tengo miedo a ser feliz. No tengo miedo a vivir. Estoy viviendo al máximo y no tengo palabras para describir cuánto me lo disfruto. Vivo la vida. Mi vida. Cualquier segundo puede ser ese segundo donde realices que tienes tanto por vivir, que una vida no es suficiente.


Conquistando La Vida.

Cuando somos más grandes que lo que hacemos, 

nada puede desequilibrarnos. 

Pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros,

nuestro desequilibrio está garantizado. 

El corazón está en emergencia por falta de amor. 

Hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella.

Cuando somos más grandes que lo que hacemos,     nada puede desequilibrarnos.     Pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros,    nuestro desequilibrio está garantizado.     El corazón está en emergencia por falta de amor.     Hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella.


Cometí muchos errores porque la vida no viene con manual de instrucciones.

Cometí muchos errores, lloré por quien no debía y reí con falsas amistades. 
Tropecé dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que no lo haría más, 
me empujaron y caí estampada contra la tercera.

Perdoné mucho, demasiado; callé tantos "te quiero" que, 
por miedo o por inseguridad se quedaron en el aire, 
a veces los digo camuflados en besos.

Regalé bastantes "te quiero" simplemente por cumplir,
 muchas veces me desperté con ganas de comerme al mundo 
y otras me parece que el mundo me comía a mí, 
grite con fuerza pero mi voz nunca salía. 

Callé verdades por no hacer daño.
 Salí de fiesta sin ganas, y volví con los tacones rotos de tanto bailar. 
Hay días que dormía solo para poder verte en mis sueños
 y días en los que no podía dormir pensando
 que a la mañana siguiente te tendría a mi lado. 

Fui una niña inmadura e insensible y madure a base de palos.
 Creí en lo imposible hasta que se destrozaron mis metas,
abrace a la persona que pensé que nunca me haría daño
 y me di cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. 

Canté en la ducha hasta que mi garganta no podía más.
 Hubo días que me sentía preciosa y otros que no quería ni mirarme al espejo. 

Disfruté de pequeños detalles, y aprendí poco a poco en que consiste la vida...

*El secreto de la vida esta en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa,
 el secreto de la vida esta en vivirla.

callé tantos "te quiero" que,   por miedo o por inseguridad se quedaron en el aire

Mi vida es un eterno ahora, donde el pasado es sólo un eco.


En mi corazón el pasado, el presente y el futuro no están divididos. 
Son parte de un Todo, de un mismo continuo.
Mi vida es un eterno ahora donde el pasado es sólo el eco de una melodía
y el futuro es la composición que cree a través de lo aprendido con cada eco, 
con cada sonido que me dejo una huella. 
En mi corazón la Luz es la esencia de cada Alma
y perdón es el anhelo más profundo.


Esas pequeñas sensaciones.

A veces una vieja estación deja de serlo y es un precioso lugar. A veces una sencilla comida servida sin mantel, es un sofisticado manjar lleno de glamour. A veces un parque es una ola azul donde sumergirnos entre risas. A veces por tanto, nada es lo que parece.

Somos nosotros los que dotamos de magia los momentos y les dotamos de vida. 
Somos nosotros los que nos entregamos en una sonrisa, en una mirada, en un silencio, en un abrazo, los que nos dejamos sorprender y sorprendemos, los que nos dejamos descubrir y descubrimos, somos nosotros los de siempre y los que acabamos de nacer, los que encerramos toda la sabiduría del mundo y toda su ingenuidad, y yo me siento feliz por tan bella entrega.

Sentir, sentir, sentir, sin miedo, porque el miedo se fue al sentirse derrotado tal y como la vida le enseñó, y algunos guerreros valientes somos capaces de ganarle cuando él ya sueña en la victoria.

Con los ojos abiertos, con la sonrisa abierta, con la piel abierta, con el corazón y el alma bailando en una balada donde la música no necesita de violines para sonar sublime en nuestros oídos y donde ni siquiera se necesita seguir el ritmo para sentir que estas bailando con el alma entre los brazos.

A veces solo a veces la realidad puede ser más bella que lo imaginado y entonces
 rompes el silencio sin necesidad de palabras y sigues sonriendo y bailando
 sin moverte del sitio y sientes que sientes y sentir te hace feliz. 
Y echas de menos un abrazo y un beso incluso antes de que se hayan separado de tu piel.
 Y sabes que la vida puede estar llena de momentos perfectos solo tienes que dejarte fluir solo eso.


Y echas de menos un abrazo y un beso  Y sabes que la vida puede estar llena de momentos perfectos

Sueños que quedaron por el camino.

Hoy miro atrás en el libro de mi vida
 y veo a una niña que vivió feliz, 
veo tachones y nombres a medio borrar,
 veo experiencias de las que aprendí
 y sueños que quedaron por el camino.

Veo olores y sabores, personas que nunca
 llegaron a saber lo importantes que fueron en mi vida, 
veo miradas ingenuas que aun hoy siguen sin entender, 
pero sobretodo veo cimientos, 
los cimientos que fundaron un camino
 que a día de hoy sigo construyendo.

La humanidad progresa.  Hoy solamente quema mis libros;  siglos atrás me hubieran quemado a mi.

La humanidad progresa.
Hoy solamente quema mis libros;
siglos atrás me hubieran quemado a mi.



Hace mucho rato nadie se queja, nadie llora, nadie pregunta.


Sentada aquí, puedo ver la sombra bien definida de una nube que pasa justo encima de mí. En los árboles cercanos, puedo ver los pájaros que se posan en sus ramas, como mirándome, para luego irse cantando.  Por algunos instantes sentí que la gente que pasaba a mi alrededor me veía y sonreía, sin abrir los labios, para luego seguir su camino. Siento alegría. No sé por qué, pero por encima de cualquier dificultad, siento alegría. Siento, de vez en cuando, que soy el centro de la atención de buenos mensajes.  Siento que soy la destinataria de buenas nuevas, aunque no sepa, por ahora, cuáles son. Al abrir la puerta, siento una brisa que en vez de soplar, me susurra algo. Veo La hamaca en el patio; se mueve como si hubiese sido usada para agradar a alguien. Hace mucho rato nadie se queja, nadie llora, nadie pregunta.  A todos les ha dado por leer, por sonreír, por descansar en la hierba, por dormirse con la ventana abierta, como dejando de lado el miedo a la vulnerabilidad descubierta. Parece que estoy en un paréntesis mágico, en un oasis, sin espejismos, que invita a aprovechar este minuto, esta hora, esta vida.


Sentada aquí, puedo ver la sombra bien definida de una nube que pasa justo encima de mí. En los árboles cercanos, puedo ver los pájaros que se posan en sus ramas, como mirándome, para luego irse cantando. 
Por algunos instantes sentí que la gente que pasaba a mi alrededor me veía y sonreía, sin abrir los labios, para luego seguir su camino. Siento alegría. No sé por qué, pero por encima de cualquier dificultad, siento alegría. Siento, de vez en cuando, que soy el centro de la atención de buenos mensajes. 
Siento que soy la destinataria de buenas nuevas, aunque no sepa, por ahora, cuáles son. Al abrir la puerta, siento una brisa que en vez de soplar, me susurra algo. Veo La hamaca en el patio; se mueve como si hubiese sido usada para agradar a alguien. Hace mucho rato nadie se queja, nadie llora, nadie pregunta.
 A todos les ha dado por leer, por sonreír, por descansar en la hierba, por dormirse con la ventana abierta, como dejando de lado el miedo a la vulnerabilidad descubierta. Parece que estoy en un paréntesis mágico, en un oasis, sin espejismos, que invita a aprovechar este minuto, esta hora, esta vida.

Sentada aquí, puedo ver la sombra bien definida de una nube que pasa justo encima de mí. En los árboles cercanos, puedo ver los pájaros que se posan en sus ramas, como mirándome, para luego irse cantando. Por algunos instantes sentí que la gente que pasaba a mi alrededor me veía y sonreía, sin abrir los labios, para luego seguir su camino. Siento alegría. No sé por qué, pero por encima de cualquier dificultad, siento alegría. Siento, de vez en cuando, que soy el centro de la atención de buenos mensajes. Siento que soy la destinataria de buenas nuevas, aunque no sepa, por ahora, cuáles son. Al abrir la puerta, siento una brisa que en vez de soplar, me susurra algo. Veo La hamaca en el patio; se mueve como si hubiese sido usada para agradar a alguien. Hace mucho rato nadie se queja, nadie llora, nadie pregunta. A todos les ha dado por leer, por sonreír, por descansar en la hierba, por dormirse con la ventana abierta, como dejando de lado el miedo a la vulnerabilidad descubierta. Parece que estoy en un paréntesis mágico, en un oasis, sin espejismos, que invita a aprovechar este minuto, esta hora, esta vida.

Una ducha caliente con el amor de tu vida. A eso yo lo llamo FELICIDAD.

Reírse tan fuerte hasta que te duelan las mandíbulas. 
Una ducha caliente con el amor de tu vida.
 Una mirada especial.

 Encender la radio justo en el momento que están poniendo tu canción preferida. 
Quedarse tumbados en la cama escuchando la lluvia. 
El perfume de las toallas calientes tendidas al sol. Un trago de Vodka. Una llamada a alguien lejano. 
Un largo baño de espuma. Una bonita charla.

La playa. Encontrarse un billete de $100 en la chaqueta del invierno pasado. 
Reírse de uno mismo. Las llamadas a medianoche que duran horas. 
Correr debajo de las tormentas de verano. Reírse sin motivo alguno. 
Los amigos.  Escuchar de manera casual a alguien decir algo bonito sobre ti.

Despertarte en medio de la noche y darte cuenta
de que aún te quedan algunas horas para dormir. 
Conocer nuevos amigos o pasar un poco de tiempo con los viejos.

Tener a alguien que juega con tu pelo. Tener un bonito sueño.
Una taza de chocolate caliente. Cruzar la mirada con un guapo desconocido. 
Ganar un desafío. Ver las sonrisas y oír las risas de tus amigos. 
Cogerte de la mano con alguien a quien quieras.

Encontrarte por la calle un viejo conocido y descubrir 
que algunas cosas (buenas o malas) no cambian nunca. 
Mirar el amanecer.....

!!!!Eso es VIDA!!!!
A esto yo lo llamo FELICIDAD.

Una ducha caliente con el amor de tu vida. A esto yo lo llamo FELICIDAD.

Transforma lo cotidiano en extraordinario.

Yo me he propuesto saborear cada segundo de estos días cotidianos durante esta semana: el zumo de naranja recién exprimido, la ducha caliente de la mañana, el primer beso de mis hijos al despertarse, la llamada de teléfono de alguien que me quiera, la onza de chocolate después de la cena y el momento de meterme en la cama por la noche.
Cuántas cosas maravillosas tenemos en la vida y nos la pasamos esperando que sucedan cosas extraordinarias. Esperamos asombrarnos continuamente, dejando escapar la frescura del momento. Elevar lo cotidiano al rango de sublime sólo depende de nosotros, de que nuestro modo de sentir quiera apreciarlo.

Mi Frase Favorita:

Transforma lo cotidiano en extraordinario.

Transforma lo cotidiano en extraordinario.

La vida es como una pluma


 Debemos vivir las experiencias que se nos presenten en el camino, para que un día, tengamos algunos recuerdos y poder decir: Estuve en tal lugar, en tal pasión, en tal amistad, estuve ahí… Creo que para hacer eso, es necesario no temerla a partir, ni a regresar. La vida es una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, nos transporta como una pluma, permitiéndonos llegar a lugares insospechados.  Flotando aventuradamente en el aire, haciendo preguntas y encontrando algunas respuestas, iremos a donde debamos ir, a donde nos lleve el destino.


Debemos vivir las experiencias que se nos presenten en el camino, para que un día, tengamos algunos recuerdos y poder decir: Estuve en tal lugar, en tal pasión, en tal amistad, estuve ahí… Creo que para hacer eso, es necesario no temerla a partir, ni a regresar. 

La vida es una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, nos transporta como una pluma, permitiéndonos llegar a lugares insospechados. 

Flotando aventuradamente en el aire, haciendo preguntas y encontrando algunas respuestas, iremos a donde debamos ir, a donde nos lleve el destino.


Debemos vivir las experiencias que se nos presenten en el camino, para que un día, tengamos algunos recuerdos y poder decir: Estuve en tal lugar, en tal pasión, en tal amistad, estuve ahí… Creo que para hacer eso, es necesario no temerla a partir, ni a regresar. La vida es una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, nos transporta como una pluma, permitiéndonos llegar a lugares insospechados.  Flotando aventuradamente en el aire, haciendo preguntas y encontrando algunas respuestas, iremos a donde debamos ir, a donde nos lleve el destino.





Más vale tarde que nunca.

Olvidar es de cobardes.


¿Cómo era esa frase?… ¡Ah, sí!..“Nadie es perfecto.” Y sí, es cierto… Todos cometemos errores, unos más y otros menos, pero al fin y al cabo todos lo hemos hecho mal alguna vez. Pero, ¿sabés qué? Que no me importa equivocarme, porque también hay otras famosas frases que dicen que   “De los errores se aprende” y que “Rectificar es de sabios”. Y creo que yo he aprendido muchas cosas de mis errores, incluso más de lo que puedes imaginar, me han hecho fuerte ¿sabés? Los errores me han enseñado que esta vida no vale la pena si no sonríes, pero no olvidar, eso es de cobardes, lo importante es saber recordar sin que te duela. Es más, he rectificado, o al menos lo he intentado… y si lo he hecho más tarde que pronto, no importa, “Más vale tarde que nunca”.


Más vale tarde que nunca.


La ternura está en aquello que parece pequeño pero que se hace grande en el corazón.


La ternura es un sentimiento grande y noble que engrandece a las personas. Hay muchas cosas y situaciones que despiertan ternura: la inocencia o la candidez de un niño, las personas desvalidas, el sufrimiento, el dolor... Decimos que se puede hablar con ternura, mirar con ternura, abrazar con ternura. Ternura es ser sensible ante las situaciones del otro. La ternura es el arte de “sentir” a la persona, al ser humano en su totalidad. El beso sincero, el apretón cálido de manos, el abrazo inesperado, una mirada llena de cariño que nos dice: ¡estoy aquí, puedes contar conmigo! La ternura parece por momentos olvidada. Tendríamos que revivirla pues es lo que logra que nuestros días y nuestra vida pasen de ser un mero transitar a ser inolvidables. La Ternura es la fuerza más humilde, y sin embargo la más poderosa, para cambiar el mundo. No es debilidad, no es flaqueza, sino fuerza que surge sólo en un corazón libre, capaz de ofrecer y recibir amor. Es la manifestación de dos exigencias fundamentales del corazón: desear amar y saber ser amado. Es la capacidad que tiene cada ser humano de dar lo mejor de si, para recibir como única recompensa la felicidad del otro. Es el respeto, el reconocimiento y el cariño expresado en la caricia, en el detalle sutil, en el regalo inesperado, en la mirada cómplice, en el abrazo entregado y sincero. La ternura es la expresión más serena, bella y firme del amor y está en aquello que parece pequeño pero que se hace grande en el corazón.



La vida simplemente se vive.


La vida es curiosa, durante años uno se pregunta ¿Cuál es el sentido de este baile?, ¿Para qué luchar?, ¿Por qué la vida es una eterna pelea?. Si la vida es curiosa y con mucha vueltas, llena de cuentos, de giros absurdos, inexplicables. La vida tiene esas casualidades tan sospechosas. Tanto que nos hacen pensar que todo tiene un para qué. Si, un sentido. La vida cambia todo el tiempo. No nos deja acostumbrarnos a un golpe que enseguida viene otro atrás. Y uno se sorprende siempre y así sigue preguntándose por el sentido de todo. Preguntándose el sentido de estar presente en el momento y el lugar equivocados. El sentido de ser buenos y malos. ¿Habrá premios y castigos para unos y otros? Uno pasa por la vida haciéndose esas preguntas y muchas otras más pero en el fondo todo se resume en una sola: ¿Cuál es el sentido de la vida? Qué irónico, recién ahora empiezo a entender el sentido de la vida. Y es así, Uno pasa el tiempo preguntándose por el sentido que tiene la vida y esperando ese algo que falta y que nos hará felices. Y tal vez la respuesta sea, que la vida no tiene sentido. Que la vida simplemente se vive. Y simplemente viviendo, podamos decir al final, que nuestra vida "VALIÓ LA PENA".



Los sentimientos no se controlan porque lo digamos párate.

No existen recetas mágicas para superar una ruptura en tres días o para volver a enamorarte en una semana. No es tan fácil pasar página. Los sentimientos no se controlan porque le digamos "Párate". Suele decirse con el ánimo de estimular a la otra persona para que le de un giro a su vida y animarla a que se olvide de las experiencias desagradables. No tengo ninguna duda de que casi siempre se invoca esta expresión con buenos fines y mejores intenciones. Pero en el simple hecho de pasar página, te puedes encontrar con que esa hoja que parece a simple vista tan inofensiva y delicada, se convierta en el filo de una cuchilla tan fina y afilada que sea capaz de desgarrar el tejido de la piel con solo rozarla. En ese preciso instante tenemos que pararnos a la lavar y desinfectar la herida, a curarla, para luego vendarla , mientras vamos tirando del carro de la vida. Ya nada será igual que antes, porque cada gesto repercutirá en esa herida, y algo tan simple como sentarnos a la mesa, coger la cuchara y ponernos a comer, nos recordará que tenemos una herida y si tropezamos la misma nos dolerá de nuevo.

No es tan fácil pasar página. Los sentimientos no se controlan porque le digamos "Párate".


No existe la varita mágica.


Los deseos en realidad no se tratan de pedírselos a cualquier estrella fugaz que te encuentres en una noche de luna llena. Ni tampoco se trata de apagar unas velas, de coger una pestaña que se te haya caído o esperar a una hora exacta en la que coincida con los minutos, porque si fuese así, también tendría que coincidir con los segundos y con las milésimas de éstos y no, no sirve porque mientras que deseas eso que tu quieres, esa exactitud de números desaparece por completo.   Los deseos para mí son sueños que sólo podrán cumplirse con las ganas de tenerlos, de saborearlos y cómo no, de admirarlos y valorarlos cuando los tengas en tu poder porque son frutos de tu esfuerzo. No hay deseo que valga, si no pones el alma íntegra en ellos. No existe la varita mágica, ni la lámpara de aladino. No hay mejor deseo que soplar las asperezas que dificultan tu camino, los daños que se van acumulando en tu vida. No hay mejor deseo que deshacerse de ellos y empezar. Empezar de cero con el único deseo de ser feliz ante todas las cosas.

Los deseos en realidad no se tratan de pedírselos a cualquier estrella fugaz que te encuentres en una noche de luna llena. Ni tampoco se trata de apagar unas velas, de coger una pestaña que se te haya caído o esperar a una hora exacta en la que coincida con los minutos, porque si fuese así, también tendría que coincidir con los segundos y con las milésimas de éstos y no, no sirve porque mientras que deseas eso que tu quieres, esa exactitud de números desaparece por completo.
 Los deseos para mí son sueños que sólo podrán cumplirse con las ganas de tenerlos, de saborearlos y cómo no, de admirarlos y valorarlos cuando los tengas en tu poder porque son frutos de tu esfuerzo. No hay deseo que valga, si no pones el alma íntegra en ellos. No existe la varita mágica, ni la lámpara de aladino. No hay mejor deseo que soplar las asperezas que dificultan tu camino, los daños que se van acumulando en tu vida. No hay mejor deseo que deshacerse de ellos y empezar. Empezar de cero con el único deseo de ser feliz ante todas las cosas.


Los deseos en realidad no se tratan de pedírselos a cualquier estrella fugaz que te encuentres en una noche de luna llena. Ni tampoco se trata de apagar unas velas, de coger una pestaña que se te haya caído o esperar a una hora exacta en la que coincida con los minutos, porque si fuese así, también tendría que coincidir con los segundos y con las milésimas de éstos y no, no sirve porque mientras que deseas eso que tu quieres, esa exactitud de números desaparece por completo. Los deseos para mí son sueños que sólo podrán cumplirse con las ganas de tenerlos, de saborearlos y cómo no, de admirarlos y valorarlos cuando los tengas en tu poder porque son frutos de tu esfuerzo. No hay deseo que valga, si no pones el alma íntegra en ellos. No existe la varita mágica, ni la lámpara de aladino. No hay mejor deseo que soplar las asperezas que dificultan tu camino, los daños que se van acumulando en tu vida. No hay mejor deseo que deshacerse de ellos y empezar. Empezar de cero con el único deseo de ser feliz ante todas las cosas.

Recuerda que...Las noches no son eternas.

Recuerda que una sonrisa, puede cambiarte la vida. Recuerda que no hay mal que por bien no venga. 
Recuerda que siempre las cosas pasan por algo, aunque aveces no encontremos el porque. Recuerda que nada esta perdido. Recuerda que por mucho que uno sueñe, siempre hay que realizarlos y no quedarse en el sueño. Recuerda que no hay mal que dure 100 años. Recuerda que una pena compartida, es mejor. Recuerda que no por mucho errar hay que dejar de jugar. Recuerda que la vida es una sola, y hay que saber vivirla. Recuerda que siempre que te caigas tienes que levantarte.

Recuerda que...Las noches no son eternas, siempre sale el sol.

Recuerda que...Las noches no son eternas, siempre sale el sol.

Porque no hay nunca un instante mejor que el ahora, ni un tiempo más cierto que el presente.

La vida es frágil.
Irrumpe, nos bandea de un lado a otro, nos acerca y nos separa. 
Nos atrapa, nos aisla. Nos sorprende, nos conquista, nos convence.

Y, algunas veces, y sin previo aviso, nos golpea con violencia
 y de forma inesperada desaparece.

 A nuestro lado, surge entonces, el silencio, el vacío.
 Las palabras se ahogan en la desesperación;
porque el dolor busca ser compartido
 pero no quiere ser aliviado.

Y la convulsión transforma el ahora en el ayer,
 y el mañana en agonía.
No sabemos esquivarlo,
no podemos ignorarlo y no queremos aceptarlo.

Por eso, si un día a las tres de la madrugada
tienes ganas de dar los buenos días,
 no esperes a que amanezca.

Si una noche el teléfono te despierta, no dejes de contestarlo. 
No renuncies a un paseo porque esté lloviendo,
a encender un fuego
  porque sea verano o a un momento
 porque haga frío.

Porque no hay nunca un instante mejor que el ahora,
 ni un tiempo más cierto que el presente.
Y ahora, estamos, aquí.
Y hoy, el cielo se puede convertir en  lágrimas.

Por eso, si un día a las tres de la madrugada  tienes ganas de dar los buenos días,   no esperes a que amanezca.    Si una noche el teléfono te despierta, no dejes de contestarlo.

¡Quien riendo la hace, llorando la paga!


Si te molesto, entiendo. Si no te importo, entiendo. Si no tienes tiempo para mi, entiendo. Si me ignoras, entiendo. Si te enojas, entiendo. Pero cuando me pierdas, no preguntes de quien fue la culpa, es tu turno de entender. ¡Quien riendo la hace, llorando la paga! Ley de vida.

¡Quien riendo la hace, llorando la paga!

Necesito un -Te amo- de esos que te erizan la piel.

Si la vida borrara de repente todas mis horas vividas y así todo mi ser se extinguiera sin quedar rastro de mi, si todo volviera a resurgir de la nada y mi alma comenzara nuevamente a existir, sólo quiero la bendita suerte de volver a tenerte, de quedarme en tus brazos y todo lo vivido, volverlo a vivir. Necesito un "Te amo" de esos que te erizan la piel. Ya no recuerdo que lindos se escuchan.

Necesito un -Te amo- de esos que te erizan la piel.