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Casi siempre el corazón se te queda roto en mil pedazos.


Cuando era pequeña escuchaba a mi abuela decir: El amor es doloroso, cuando te enamorabas al final, casi siempre el corazón se te queda roto en mil pedazos. Yo no le quise hacer caso. Ahora sólo me queda esperar que el tiempo pase y ver si es verdad que las heridas se curan.


Casi siempre el corazón  se te queda roto en mil pedazos.

Tú eres quien se tiene que mover, estás a tiempo…


Cuántas veces nos preguntamos la cantidad de oportunidades
 que hemos perdido en la vida teniendo la sensación
 de no haberlas sabido manejar.

 ¿Cuántas veces hemos dejado pasar de largo el momento, 
la situación o porque no hemos sabido verlo a tiempo?.

 ¿Cuántas veces afirmamos que no nos arrepentimos de nada de lo hecho,
 sino de no haberlo hecho?.

¿Cuántas veces esas oportunidades
podrían haber sido nuestras  y pasaron a ser de otros?.

¿ Cuántas veces esperamos y persistimos sin hacer nada,
 sin movernos, pensando que tarde o temprano alguien aparecerá?.

Y si no aparece, ¿Qué hacemos?
Hay que buscar, tú eres quien se tiene que mover,
 estás a tiempo…

Porque tarde o temprano encontrarás a alguien que sea interesante, 
atrayente y sentirás que se puede comenzar una nueva vida...
desconocida y tan diferente, que colmará tus ansias de compartir, de disfrutar,... 
en definitiva, de llenarte de felicidad.

¿A qué estamos esperando?
“El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable.
Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”
-Victor Hugo




Aprendí a estar sin compañía.


Aquí estoy todavía.
 No hubo pataletas, no hubo gritos ni cosas lanzadas
 por el aire en tu contra. Sólo hubo tristeza.

Sólo quedó algo de esperanza. 
Casi nada ha cambiado. 
Lo único nuevo que puedo exhibir
 es la capacidad de despertar si ti, 
 de conversar a solas conmigo, 
de ver desde el aire dónde estoy.

A pesar del dolor, hubo ganancia, hubo darse cuenta. 
Cada día, mientras veía tu silla vacía,
 comía sin mucho paladear;
 como si lo hiciera para solo sobrevivir. 
Mientras escuchaba música,
 me traicionaban mis manos y te buscaban en el sofá. 

Poco a poco aprendí a estar sin compañía,
 sin alguien que ocupase mis miradas, 
mis caricias, mis picardías. 

Todo eso se envolvió en un regalo agridulce 
que me hizo enterarme de mí, de que existo, 
de lo que quiero, de lo que necesito.


Sólo cerrando puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir.

Aunque sientas el cansancio...
...aunque el triunfo te abandone,
aunque un error te lastime,
aunque una traición te hiera,
aunque una ilusión se apague,
aunque el dolor queme tus ojos,
aunque ignoren tus esfuerzos,
aunque la ingratitud sea la paga,
aunque la incomprensión corte tu risa,
aunque todo parezca nada…
¡¡ VUELVE A EMPEZAR!!

Cuando me parece que todo se vuelve en contra,
cuando todas las puertas parece que se cierran,
automáticamente me viene a la cabeza la frase
 "¿dónde está la ventana?"
 y comienzo a buscar. 

Expulsa el veneno, llora las penas, que cuando acabes quiero fumarme la vida a medias contigo.


¿ Para qué negadlo? Todos necesitamos a alguien, más allá del amor, más allá del hombre o mujer perfecta... Todos necesitamos que alguien, cuando no podemos más, Cuando el mundo nos pesa; nos abrace y nos diga: !Expulsa el veneno, llora las penas, que cuando acabes quiero fumarme la vida a medias contigo! Oír eso, y sentir como con cada calada el mundo va perdiendo peso, como esa persona está ayudándote a sostener tu mundo, gana peso para que tú puedas volver a nadar. Y un día, cuando tengas esa misma sensación, sabes que siempre, cuando el mundo vuelva a coger peso, cuando de nuevo te sientas incapaz de todo, en ese momento sabes que volverá y te dirá: ¿ Tengo una cajetilla entera Nos encendemos otro?.


 ¿ Para qué negadlo? Todos necesitamos a alguien, más allá del amor, más allá del hombre o mujer perfecta... Todos necesitamos que alguien, cuando no podemos más, Cuando el mundo nos pesa; nos abrace y nos diga: !Expulsa el veneno, llora las penas, que cuando acabes quiero fumarme la vida a medias contigo! Oír eso, y sentir como con cada calada el mundo va perdiendo peso, como esa persona está ayudándote a sostener tu mundo, gana peso para que tú puedas volver a nadar. Y un día, cuando tengas esa misma sensación, sabes que siempre, cuando el mundo vuelva a coger peso, cuando de nuevo te sientas incapaz de todo, en ese momento sabes que volverá y te dirá: ¿ Tengo una cajetilla entera Nos encendemos otro?.


Te veré al otro lado de la cama.


Y pensar en lo triste que es ver cómo se hace cenizas -frente a tus ojos- lo que quieres construir con alguien; el lugar, las esperanzas, todo lo que pusiste en ello: las ganas, las ilusiones, todo. A veces siento que estoy en una caída en un abismo sin fondo y que tú no vendrás a salvarme; a veces siento que estoy por volverme cuerdo y que tú no vendrás a sacarme a bailar. Hay noches en las que me da por desviar la mirada a la luna y querer que tú me eches de menos. De que, en cualquier día de estos, saldrás corriendo y tocarás la puerta, o entrarás por la ventana y te veré al otro lado de la cama. Y haremos temblar al frío.

                                           Benjamín Griss

Y pensar en lo triste que es ver cómo se hace cenizas -frente a tus ojos- lo que quieres construir con alguien; el lugar, las esperanzas, todo lo que pusiste en ello: las ganas, las ilusiones, todo. A veces siento que estoy en una caída en un abismo sin fondo y que tú no vendrás a salvarme; a veces siento que estoy por volverme cuerdo y que tú no vendrás a sacarme a bailar. Hay noches en las que me da por desviar la mirada a la luna y querer que tú me eches de menos. De que, en cualquier día de estos, saldrás corriendo y tocarás la puerta, o entrarás por la ventana y te veré al otro lado de la cama. Y haremos temblar al frío.

Sólo un segundo y la vida cambia.


Cualquier segundo puede ser ese segundo... todo puede cambiar para siempre o simplemente quedarse igual. No tengo miedo. Vivo el día de hoy y no me aferro al pasado; en cuanto al futuro, tengo la certeza de que ese será el juez de mi presente, así que vivo el hoy con mesura pero al máximo. Mis acciones serán mi karma, no me preocupo demasiado. ¿No es cierto que vivimos para encontrar la felicidad? La constante búsqueda de esa felicidad efímera, que al parecer no existe. Sólo un segundo y la vida cambia. Sólo un evento basta para que todos tus planes se destruyan -o se construyan. Es ése segundo... Es simplemente cualquier segundo en el cual te miras al espejo; esa persona a la cual te enfrentas se siente más decidida y segura que de costumbre; esa persona sabe exactamente lo que quiere y cómo conseguirlo; esa persona que te observa sabe cuál es su valor y lo que se merece; esa persona que se presenta ante tí sabe exactamente cómo caer y levantarse con o sin ayuda; esa persona que jamás será conformista, sin embargo sabes que dentro de su fortaleza e independencia también hay flexibilidad y comprensión para con los demás. No tengo miedo a ser yo. No tengo miedo a los cambios. No tengo miedo a tomar riesgos. No tengo miedo a ser feliz. No tengo miedo a vivir. Estoy viviendo al máximo y no tengo palabras para describir cuánto me lo disfruto. Vivo la vida. Mi vida. Cualquier segundo puede ser ese segundo donde realices que tienes tanto por vivir, que una vida no es suficiente.


Algún día todas las sonrisas le ganaran el pulso al dolor.




Y eres consciente de que hay respuestas que quizá deban cambiarse. Que te equivocaste. Es preciso partir para volver a encontrar el camino. Y dice el corazón que no, que me equivoco, que fuimos felices juntos. Me coge por un brazo, me lo aprieta con fuerza. Porque cuando alguien a quien quieres se te va, intentas detenerlo con las manos, con la mente, con todo tu cuerpo. Esperas poder atrapar así también su corazón. Pero no, no es así. El corazón tiene pies que no ves. Y sigo pensando y sigo creyendo. "Algún día todas las sonrisas le ganaran el pulso al dolor".



Quiero aprender lo que de verdad significan las miradas y las sonrisas.


El silencio es piadoso y prudente y guarda secretos profundos.
Quiero aprender todos los secretos que guarda el silencio.
Quiero aprender lo que de verdad significan las miradas y las sonrisas...

Quiero creer en la palabra - esperanza.


Se esperó a que el tren pasase puntual. Sin ninguna compañía se adentró en el primer vagón y avanzó hasta sentarse en el último asiento. Aquel lugar era tan acogedor como solitario, resultaba hasta íntimo. Sí, había escogido un buen sitio. Y miró por última vez el paisaje, nostálgico. Sabía que era mucho lo que dejaba atrás, pero quizás fuera más lo que se encontraría delante. Había aprendido que quien no arriesga, no gana, y ella nunca perdía. Que por poca fuese la probabilidad, nada es imposible. No consiste en creer en el azar, sino creer en uno mismo. Veía cada vez su destino más cerca, pero a la vez, nuevas metas lejanas. Y aunque fuese una locura, se deshizo de toda una vida para marcar con su huella otra. Le iban los retos. "Quiero creer en la palabra "esperanza" tal como está escrita en el libro de los humanos."


Quiero creer en la palabra - esperanza.

Lucha por lo imposible.


Lo mejor es perseguir cosas imposibles. Luego, cuando ya no lo haces, la vida no tiene sentido. Ponte en la boca más de lo que puedes masticar. Compro-métete a hacer más de lo que crees que puedes hacer y, entonces, hazlo. Sigue tus sueños, cree en ti mismo y no te rindas.




Creo en los sueños.


Creo en el cambio. Yo creo en la individualidad. Yo creo en la suerte. Creo en el amor. Yo creo en la magia. Creo en la familia. Creo en la amistad. Creo en un mundo nuevo. Yo creo en Dios. Yo creo en los milagros. Creo en el aprendizaje de todo lo que pueda. Creo en el karma. Creo en la creatividad. Yo creo en las segundas oportunidades. Creo en la belleza de la naturaleza. Creo en ser todo lo que puede ser. Creo en la libertad. Creo en no tomar las cosas por sentado. Creo en la paz mundial. Yo creo en la elección de su propio camino. Creo en los sueños. Yo creo en el destino. Yo creo en la esperanza. Creo en la felicidad. Yo creo en el trabajo duro. Creo que mañana es un nuevo día. Yo creo en hacer lo que quiero porque quiero y no por otra razón. Yo creo en creer. Creo en mí.
 
Creo en los sueños.


Siempre hay un roto para un descosido.


Lo que más me gusta de un hombre es la inteligencia, no hay nada como alguien que te desafié, es como una competencia... Que sea seguro de sí mismo (no soberbio, ni creído)... Que sea amable y sepa tratar a una mujer con caballerosidad.. Amo los gestos sutiles que marcan la diferencia entre un hombre y un adolescente.. Que no sea vulgar en sus modos o forma de hablar.... Que se interese por incrementar su cultura. Que me haga sentir cuidada y protegida aunque yo me pueda cuidar sólita, eso si, sin convertirse en mi carcelero, ni controlador. Que no coarte mi libertad y confié en mi.
Que me apoye en mis proyectos. Que siempre tenga algo bonito para decirme. Que se tome tiempo para hacer el amor. Que se tome tiempo para el romance. Incluso que prepare él algo romántico para sorprenderme. Que me escuche, como yo soy una buena oyente. Que sea trabajador pero no EXCESIVO. Que trabaje para vivir y no viva para trabajar. Todavía existen hombres que le abren la puerta del carro a las mujeres... Mi abuela decía: "Siempre hay un roto para un descosido."

Siempre hay un roto para un descosido.


Así de pequeña soy.


No soy grande. Muchos ni siquiera saben que existo. Pero hay días en los que siento que tengo el mundo a mis pies. Porque no soy grande, pero hay gente que así lo piensa. Porque para muchos ni existo, pero para otros soy insustituible. Porque tengo abrazos si los necesito. Porque me regalan sonrisas sin reembolso. Porque tengo sin pedir. Porque doy sin esperar recibir. Así de pequeña soy.

Así de pequeña soy.

ARRIÉSGATE A SER EL MEJOR JUGADOR DE TU VIDA Y GANALO.


El Juego de La Vida a mi parecer es un juego a veces bastante difícil, 


pero la única manera de ganar es aprender a jugar y detrás de un Jaque Mate


hay un aprendizaje y un regalo precioso.


Lo importante es saber jugar y hacerlo por etapas, 


jugar con mucha paciencia, cordura, esperanza,


mucha fe y sobre todo dar y recibir mucho Amor, 


esta yo diría que es el as bajo la manga la carta mas importante, 

Amor, Mucho amor.

"ARRIESGATE A SER EL MEJOR JUGADOR DE TU VIDA Y GANALO"

"ARRIÉSGATE A SER EL MEJOR JUGADOR DE TU VIDA Y GANALO"

Por aquellos amores secretos-va un sorbo de mi cigarrillo.


Hoy durante los 5 minutos que dura un cigarrillo
 me he sentido bien.
Han sido 5 minutos de completo relajamiento, 
paz y tranquilidad. 
5 minutos pensando en ti
y disfrutando del recuerdo por un momento.

Recordé esa frase de
 "Sara Montiel" 
"Fumando espero"

Por aquellos Amores Secretos 
con la Necesidad de Gritarlo a los 4 Vientos
- Va un sorbo de mi cigarrillo-

"Te tengo en mi corazón. Pero no sabes que existo.
Te amo y te imagino en mi en silencio"
" Te espero sin plazo ni tiempo"



Buscando la felicidad.

Y tal vez soy aquella mujer 

que esta al otro lado de cualquier lugar,

buscando su felicidad con la misma sinceridad

 que cualquier otra persona ,

simplemente, quizás en el lugar equivocado, 

de la forma equivocada.


¿Qué guardas en tu cajita de recuerdos?


Yo, tengo guardadas maripositas de mi niñez, 
perlas de los collares de mi abuela, 
tardes de sol junto a mis primos, 
el primer beso, jamás repetido, 
el dolor aquél que me hizo mujer.

Tengo guardada la esperanza del ayer 
los recuerdos que no se olvidan 
la infancia que perdura en mi piel. 
vestidos, cds y voces de personas 
que se perdieron por culpa del destino.
Tengo sueños escritos en papel 
tengo alegrías, tristezas, emociones 
guardadas en mi caja de cartón.

Mil sueños que no dejan de latir, 
juegos y risas que de niña me hacían reír
 y ahora me hacen llorar, 
canciones para dormir y otras para recordar, 
y los besos de mi madre que ya no volverán...

Atesoro en mi cajita de los recuerdos 
tantas cosas. 
Momentos llenos de ternura 
Navidades pasadas con la familia grande. 
La primer ilusión, 
los versos que escribía en mi adolescencia, 
los años del colegio secundaria, 
los rostros no olvidados de tantos seres queridos. 

Un beso irrepetido, 
Un baile. 
Mis niños cuando chiquitos, 
cuando eran muchachitos, 
Mis perros. 
Mis sueños no cumplidos. 
Mi música, libros y canciones. 
Mi carpeta de dibujo. 

Cuánta nostalgia. Pero no, 
Estar triste está prohibido 
Tenemos por delante un año no vivido. 

Llenemos de flores la ventana 
de pájaros y nidos. 
Dejemos entrar el sol, la luz 
que llene el alma 
de un mágico sentir distinto. 

 Yo, tengo guardadas maripositas de mi niñez,  perlas de los collares de mi abuela,  tardes de sol junto a mis primos,  el primer beso, jamás repetido,  el dolor aquél que me hizo mujer.  Tengo guardada la esperanza del ayer  los recuerdos que no se olvidan  la infancia que perdura en mi piel.  vestidos, cds y voces de personas  que se perdieron por culpa del destino. Tengo sueños escritos en papel  tengo alegrías, tristezas, emociones  guardadas en mi caja de cartón.  Mil sueños que no dejan de latir,  juegos y risas que de niña me hacían reír  y ahora me hacen llorar,  canciones para dormir y otras para recordar,  y los besos de mi madre que ya no volverán...  Atesoro en mi cajita de los recuerdos  tantas cosas.  Momentos llenos de ternura  Navidades pasadas con la familia grande.  La primer ilusión,  los versos que escribía en mi adolescencia,  los años del colegio secundaria,  los rostros no olvidados de tantos seres queridos.   Un beso irrepetido,  Un baile.  Mis niños cuando chiquitos,  cuando eran muchachitos,  Mis perros.  Mis sueños no cumplidos.  Mi música, libros y canciones.  Mi carpeta de dibujo.   Cuánta nostalgia. Pero no,  Estar triste está prohibido  Tenemos por delante un año no vivido.   Llenemos de flores la ventana  de pájaros y nidos.  Dejemos entrar el sol, la luz  que llene el alma  de un mágico sentir distinto.

Un beso.

Y, de repente, ya no tienes miedo.

Hace un par de años inicié una nueva etapa de mi vida, intensa y un tanto extraña. La verdad es que cuando parece que ya te quedan pocas cosas nuevas por experimentar a nivel de emociones, sentimientos y vivencias, te das cuenta de que la vida es un constante ir y venir, un fluir permanente de experiencias nuevas que te siguen sorprendiendo a cada paso y te hacen descubrir nuevos recovecos en lo más hondo de ti misma, por donde nunca te habías adentrado.

Sin ninguna duda, lo más sorprendente para mí y lo que más me ha marcado estos últimos meses, ha sido el ver como se tambaleaban bajo mis pies algunos de los cimientos sobre los que había construido mi vida. Aprender a caminar por la vida guardando silencios, practicando el oficio de soltar algunas de las cosas a las que me había ido aferrado sin darme cuenta, y aceptar su pérdida.

Tengo que reconocer que he llorado mucho en estos meses y que tuve que aprender a vivir con muchos miedos nuevos que nunca había experimentado, y aprender a enfrentarme a ellos para seguir caminando.

A veces me tambaleaba y, cuando estaba a punto de caer, conseguía abandonarme a la vida, acallar mi mente, incluso ir más allá del corazón, más allá de mí misma, más allá del más allá. Entonces me sentía renacer y el único sentimiento que me embargaba era el de la profunda gratitud a la Vida por su infinita generosidad.

Voy, vengo, vengo, voy..., hoy me pierdo, mañana me encuentro y me vuelvo a perder...Pero anoche, bajo un cielo plagado de estrellas, en la soledad de la noche, volví a agradecer a la vida por tanto y tanto. Y, mirando ese cielo, volví a recocer en cada estrella a cada amigo y en cada amigo, cada sueño compartido y cada abrazo.

Estamos solos, es verdad. En el fondo, todos lo sabemos. Pero qué dulce es saber que aunque caminamos solos siempre hay una estrella que te guía y un amigo que te abraza y sueña contigo. Y, de repente, ya no tienes miedo. Tan solo, esa infinita gratitud que aletea con cada latido de tu corazón y con cada bocanada de aire que respiras.



Quiero volverme a enamorar (aunque eso suene a ranchera).

Se va cayendo la careta, se vuelve demasiado pesada, es duro tratar de ser madura y coherente con las situaciones, es duro comprender que te han dejado de amar, es difícil controlar esa rabia, humillación, decepción, y la esperanza mutilada.

Envidio a todo aquel que por despecho hizo y deshizo, al que se bebió todo un bar o dos o mas,
al que llevo serenata aunque nunca nadie asomara, al que olvido que tenia una vida y se dedico a vivir a sus anchas su derrota y los envidio solo por ese dicho que te asegura, que después de la tormenta viene la calma, por que tuvieron la verraquera de gritar lo que sentían.

Los envidio por que después de tanto tiempo no tengo paz, por que rió sin reír; a pesar de la familia, del trabajo, de los amigos y de los años que han pasado persiste el vació. No he vuelto a sentir mariposas por nadie, se fueron las mariposas del todo, es muy extraño por que las sigo viendo, 
las sigo buscando. 

A veces creo que fue un simple sueño pero el pellizcón me duele. Quiero volverme a enamorar 
(aunque eso suene a ranchera). Me gustaría regresar a ese pasado donde fui feliz.