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Este brindis va por ellos. ¡Muy Feliz Navidad!



Ya estamos de fiesta, 
así que a todas aquellas personas que festejan les deseo que tengan ..
¡Muy Feliz Navidad!... Y a los que no festejan, sean FELICES también, a su manera...
Por el ayer... por el hoy... por el mañana...Por los que se fueron pero no abandonaron mi alma...Por los amigos, los que dejaron de ser lo y los que lo serán...Por los que amo y los que amé...Por todos va este Brindis..

Este brindis va por ellos. ¡Muy Feliz Navidad!

Y en esta vida, yo no estoy dispuesta a perder.


Una torta y un beso. Una sonrisa y una lágrima a la vez.
Perder la cabeza, guiarse por impulsos y decir siempre las cosas claras,
tragándome la vergüenza y el orgullo a bocados, que no engordan.

Arriesgarme, saltar y subir el volumen al máximo de mi canción favorita.
Y escaparme de casa, viviendo al día, sin pensar en lo que pueda pasar mañana.
Pidiendo perdón antes que permiso, sin nada que me preocupe 
ni que me haga pensar más de la cuenta.

Sé que estaría bien eso de reflexionar un poco antes de actuar, 
pero me gusta más ir improvisando,
sin saber las posibles consecuencias ni calcular el daño que pueda sufrir.
De arriba abajo y de abajo arriba en una milésima de segundo.
Sin parar, como una frenética montaña rusa que parece no tener fin.

Muchos dicen que he cambiado, que antes yo no era así;
pero la verdad es que no me apetece parar a pensarlo.
Que antes pensaba, que ahora estoy loca, que camino sin rumbo fijo.
Todo por ese punto fuerte, o débil, según cómo lo mires.

El todo y la nada. Los dos extremos de la balanza; 
un desequilibrio constante que se me ha contagiado,
se ha introducido en mi sangre, y ya corre por mis venas envenenada.
Con ganas de gritar, de saltar, y automáticamente de quedarme en silencio.

Que nadie lo entienda, me da igual, no lo pretendo.
Darlo todo por una sonrisa, arriesgándome a tirar todo por la borda.
Pero, ¿sabes qué?
No hay tiempo de pararse a pensar, además, quien no arriesga, no gana.
Y en esta vida, yo no estoy dispuesta a perder.




Buenos días ya es Jueves.


Es verdad que se puede ser feliz, conseguir los propósitos de la vida, cumplir cada uno de tus deseos,
reír por cada tontería como si dependieras de ello. Levantarte cada mañana y pensar que vas a hacer lo que sea porque ese sea el mejor día de tu vida. Y cuando lo consigas, al día siguiente igual. Sacarle una sonrisa a los demás y otra a ti mismo. Ver las cosas de otro color, como si fuesen mejor de lo que son. Al Fin y al Cabo, No es tan difícil.

 Es verdad que se puede ser feliz, conseguir los propósitos de la vida, cumplir cada uno de tus deseos,  reír por cada tontería como si dependieras de ello. Levantarte cada mañana y pensar que vas a hacer lo que sea porque ese sea el mejor día de tu vida. Y cuando lo consigas, al día siguiente igual. Sacarle una sonrisa a los demás y otra a ti mismo. Ver las cosas de otro color, como si fuesen mejor de lo que son. Al Fin y al Cabo, No es tan difícil.


Creo en los sueños.


Creo en el cambio. Yo creo en la individualidad. Yo creo en la suerte. Creo en el amor. Yo creo en la magia. Creo en la familia. Creo en la amistad. Creo en un mundo nuevo. Yo creo en Dios. Yo creo en los milagros. Creo en el aprendizaje de todo lo que pueda. Creo en el karma. Creo en la creatividad. Yo creo en las segundas oportunidades. Creo en la belleza de la naturaleza. Creo en ser todo lo que puede ser. Creo en la libertad. Creo en no tomar las cosas por sentado. Creo en la paz mundial. Yo creo en la elección de su propio camino. Creo en los sueños. Yo creo en el destino. Yo creo en la esperanza. Creo en la felicidad. Yo creo en el trabajo duro. Creo que mañana es un nuevo día. Yo creo en hacer lo que quiero porque quiero y no por otra razón. Yo creo en creer. Creo en mí.
 
Creo en los sueños.


Se enfría el café.


Como los Sábados de cada semana,
como el despertador de las 7:30,
como cepillarme los dientes,
como ponerme rimmel todas las mañanas, 
como desayunar tostadas calentitas. 

Apareces siempre rondando por mi mente, 
Como el café cubano,
siempre solo y sin azúcar (sin aliento);
algo que siempre sucede,
lo tengo ya por costumbre,
que entras sin avisar en mi mente y me rompes.
Un efecto mariposa; la mariposa que bate sus alas en Brasil
 y puede provocar un tornado en Estados Unidos. 
Contigo sucede igual. 

Escuchar una simple canción pueden arruinarme el día. 
Hechos sin una aparente relación pero que en mi mente 
encuentran el camino correcto para llegar hasta ti. 
Y se me sigue enfriando el café aquí sola pensando en ti. 



"En la soledad nadie escapa de los recuerdos."

Y, de repente, ya no tienes miedo.

Hace un par de años inicié una nueva etapa de mi vida, intensa y un tanto extraña. La verdad es que cuando parece que ya te quedan pocas cosas nuevas por experimentar a nivel de emociones, sentimientos y vivencias, te das cuenta de que la vida es un constante ir y venir, un fluir permanente de experiencias nuevas que te siguen sorprendiendo a cada paso y te hacen descubrir nuevos recovecos en lo más hondo de ti misma, por donde nunca te habías adentrado.

Sin ninguna duda, lo más sorprendente para mí y lo que más me ha marcado estos últimos meses, ha sido el ver como se tambaleaban bajo mis pies algunos de los cimientos sobre los que había construido mi vida. Aprender a caminar por la vida guardando silencios, practicando el oficio de soltar algunas de las cosas a las que me había ido aferrado sin darme cuenta, y aceptar su pérdida.

Tengo que reconocer que he llorado mucho en estos meses y que tuve que aprender a vivir con muchos miedos nuevos que nunca había experimentado, y aprender a enfrentarme a ellos para seguir caminando.

A veces me tambaleaba y, cuando estaba a punto de caer, conseguía abandonarme a la vida, acallar mi mente, incluso ir más allá del corazón, más allá de mí misma, más allá del más allá. Entonces me sentía renacer y el único sentimiento que me embargaba era el de la profunda gratitud a la Vida por su infinita generosidad.

Voy, vengo, vengo, voy..., hoy me pierdo, mañana me encuentro y me vuelvo a perder...Pero anoche, bajo un cielo plagado de estrellas, en la soledad de la noche, volví a agradecer a la vida por tanto y tanto. Y, mirando ese cielo, volví a recocer en cada estrella a cada amigo y en cada amigo, cada sueño compartido y cada abrazo.

Estamos solos, es verdad. En el fondo, todos lo sabemos. Pero qué dulce es saber que aunque caminamos solos siempre hay una estrella que te guía y un amigo que te abraza y sueña contigo. Y, de repente, ya no tienes miedo. Tan solo, esa infinita gratitud que aletea con cada latido de tu corazón y con cada bocanada de aire que respiras.



Flexionas las rodillas y salta con fuerza para salir del pozo.


A veces hay que ir hasta abajo del todo para impulsarse hacia arriba. Entonces aprietas los dientes, hasta las nalgas, flexionas las rodillas y saltas con fuerza para salir del pozo. Esa es la vida. Una constante entrada y salida de pozos imaginarios, más o menos profundos, en los que caes y de los que tienes que tratar de fugarte con el menor numero de rasguños posibles.


A veces hay que ir hasta abajo del todo para impulsarse hacia arriba. Entonces aprietas los dientes, hasta las nalgas, flexionas las rodillas y saltas con fuerza para salir del pozo. Esa es la vida. Una constante entrada y salida de pozos imaginarios, más o menos profundos, en los que caes y de los que tienes que tratar de fugarte con el menor numero de rasguños posibles.


Sólo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado.


Es necesario correr riesgos. Sólo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado. Todos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.
Pero quien presta atención a su día, descubre el instante mágico. Puede estar escondido en la hora en que metemos la llave en la puerta por la mañana, en el instante de silencio después del almuerzo, en las mil y una cosas que nos parecen iguales. Ese momento existe: un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros. La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista. El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a afrontar muchas desilusiones…., pero todo es pasajero, y no deja marcas. Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.
Pobre del que tiene miedo de correr riesgos. Porque ése quizá no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño. Pero al mirar atrás -porque siempre miramos hacia atrás- oirá que el corazón le dice: “Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días? Qué hiciste con los talentos que tu Maestro te confió? Los enterraste en el fondo de una cueva, porque tenías miedo de perderlos. Entonces, ésta es tu herencia: la certeza de que has desperdiciado tu vida”. Pobre de quien escucha estas palabras. Porque entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado. en “A orillas del río Piedra me senté y lloré”
✿*¨*•.¸❤ PAULO COELHO ❤¸.•*¨*✿


Porque no todos los días bloqueas recuerdos.


Querido pasado,

Esta noche ha empezado como otra cualquiera. Planificando qué hacer, cómo distribuir el tiempo de la que es una bonita noche por delante para mí, pensando en cómo desarrollar mi Yo, en cosas sin más. Y pensando en cosas, he pensado que era un buen momento para desempolvar esa parte del armario que todos tenemos y que hace mucho tiempo que no nos atrevemos a tocar por miedo a lo que pueda haber ahí. Además, que la parte de mi armario en cuestión es la más alejada, arriba al lado de la pared… es decir, bastante intocable. El caso es que me he puesto a hurgar, teniendo suerte de ser de siempre bastante escrupulosa y esta ordenado. Lleno de polvo, pero ordenado. Sacando cosas y más cosas, he sacado triunfal una caja. No es más grande que un cuaderno mediano de anillos. Y con querubines como decoración. Algo ñoños, con caras algunos a punto de disparar su flecha mortal, con cartas selladas en una mano otros. Lo primero que he pensado ha sido en contarlas. Y lo siguiente, en abrirla… claro. Al momento un olor a papel cerrado me ha golpeado. Y encuentro la caja llena. Hasta arriba. De cartas.

Me ha sorprendido no haber reconocido antes esa caja. Pero ahí estaban. Todas las cartas de mi pasado. Perdón. Mi Pasado. Porque creo que no tengo en mi vocabulario una palabra con mayor propiedad que esa, Pasado. ¿Por qué? Muy simple, porque de él no queda hoy NADA. Bueno, eso creía hasta esta noche. Ahora tengo esta caja, y estas cartas. Muchos de esos pasados simplemente fueron disolviéndose, haciéndose difusos al principio para finalmente desaparecer. Otros están ahí, latentes pero tan lejanos que posiblemente no les reconocería hoy en día. Y luego está ese otro Pasado. El que hizo daño. El que dejó una herida que nunca va a cerrar y que sé que va a ser la causa de muchas de mis decisiones y actitudes. Ese Pasado. El único que todas las mañanas me repito que no es pasado porque, simplemente, niego su existencia. Es un ejercicio duro, porque no todos los días bloqueas recuerdos. Y lo consigo. Y lo he conseguido.  Lo sé porque esta noche ha sido cuando lo he comprobado. No he sentido nada. Ni rabia, ni pena, ni siquiera lo he echado de menos. Tan sólo lo he visto, y he sonreído. Porque ese pedacito es enteramente mío. Y aunque el día de hoy sé que niego la existencia de las personas que escribieron ese Pasado en esas cartas, también sé que hubo un día en que esas personas eran diferentes, éramos diferentes. Y era bonito. Así que he tomado una decisión. Tras desempolvar las un poco, coger algunas que aún danzaban por otra caja que sí tengo localizada y reunirlas con sus hermanas, y mirarlas por última vez hasta la próxima vez, he cerrado cuidadosamente la tapa. He limpiado el polvo que tenía por encima y la he vuelto a dejar donde estaba, en el hueco olvidado del armario.   Pero ahora será diferente. Ya puedo olvidar tranquila.

Me ha sorprendido no haber reconocido antes esa caja. Pero ahí estaban. Todas las cartas de mi pasado. Perdón. Mi Pasado. Porque creo que no tengo en mi vocabulario una palabra con mayor propiedad que esa, Pasado. ¿Por qué? Muy simple, porque de él no queda hoy NADA. Bueno, eso creía hasta esta noche. Ahora tengo esta caja, y estas cartas. Muchos de esos pasados simplemente fueron disolviéndose, haciéndose difusos al principio para finalmente desaparecer. Otros están ahí, latentes pero tan lejanos que posiblemente no les reconocería hoy en día. Y luego está ese otro Pasado. El que hizo daño. El que dejó una herida que nunca va a cerrar y que sé que va a ser la causa de muchas de mis decisiones y actitudes. Ese Pasado. El único que todas las mañanas me repito que no es pasado porque, simplemente, niego su existencia. Es un ejercicio duro, porque no todos los días bloqueas recuerdos. Y lo consigo. Y lo he conseguido.  Lo sé porque esta noche ha sido cuando lo he comprobado. No he sentido nada. Ni rabia, ni pena, ni siquiera lo he echado de menos. Tan sólo lo he visto, y he sonreído. Porque ese pedacito es enteramente mío. Y aunque el día de hoy sé que niego la existencia de las personas que escribieron ese Pasado en esas cartas, también sé que hubo un día en que esas personas eran diferentes, éramos diferentes. Y era bonito. Así que he tomado una decisión. Tras desempolvar las un poco, coger algunas que aún danzaban por otra caja que sí tengo localizada y reunirlas con sus hermanas, y mirarlas por última vez hasta la próxima vez, he cerrado cuidadosamente la tapa. He limpiado el polvo que tenía por encima y la he vuelto a dejar donde estaba, en el hueco olvidado del armario.


Pero ahora será diferente.
Ya puedo olvidar tranquila.


Hoy brindo por mi.

Hoy me río de el, por las veces que me he caído y no ha estado, por todas las lágrimas que he derramado y no las ha entendido, por que cuando más lo necesitaba se fugo, dejando en mí un vacío imperdonable, puesto que no era mi amigo, no era mi novio, no era una bocanada de aire fácil olvidar, era una de esas personas que me vio crecer, pero hoy grito al mundo entero que gracias a el he madurado, gracias a el me fui a buscar por otro mundo, por un mundo que no sabría bien decir hoy por hoy si del todo va a funcionar, pero que estoy segura que el clímax de la vida, llamado felicidad un día lo voy a pisar, eso sí, sin el.... ¡Lo juro! Hoy brindo por mi, por la fortaleza que he necesitado para soportar todo lo que he llegado a soportar, por la gente que ha estado a mi lado y me ha demostrado que me quiere, por todos los errores que he cometido y que he sabido enmendar...


Me pregunto si alguien me extrañara mañana.


¿Y si me muero mañana quién me recordará?

Si la muerte viene por mí

quisiera no ser solo un fugaz pensamiento,

ni un llanto desechable,

quizás esto que siento sea algo egoísta de mi parte.

Tal vez ya no vuelva a perder un suspiro,

una lágrima, de esas que regalo y nunca me quedo.

¿Si muero mañana?

No cerrare los ojos si estos no se abren,

no me dejare caer si mi cuerpo queda frió e inerte,

no diré tengo miedo por orgullo.

¿Quedare inmortalizada en recuerdos?

¿U olvidada al momento?

¿Seré borrada de este mundo?

¿O añorada por todos?

Que falsa mi sonrisa blanca,

que mentirosos mis ojos secos,

y mi alma que llora en silencio.

Y como cada triste mañana,

con mi corazón herido y el miedo por delante

¿me pregunto si alguien me extrañara mañana ?.


Ama, perdona y olvida.

Todos nos vamos a morir algún día, por eso lo importante no es cuánto tiempo vivamos, sino que estemos orgullosos de cómo vivimos el tiempo que nos toco estar.

1 ¿A quién le dirías Gracias?
2 ¿A quién le pedirías Perdón?
3 ¿A quién le Pegarías?
4 ¿A quién le darías el último Abrazo?
5 ¿A quién le harías la última Pregunta?
6 ¿A quién le dirías el Te Amo que nunca le dijiste?
7 ¿A quién le contarías que te vas a Morir?
8 ¿A quién le darías el Beso que nunca le diste?
9 ¿Con quién tendrías tu última Charla?
10 ¿Con quién pasarías la última Noche?

Ama, perdona y olvida.  "Ahora" no mañana.


Porque no hay nunca un instante mejor que el ahora, ni un tiempo más cierto que el presente.

La vida es frágil.
Irrumpe, nos bandea de un lado a otro, nos acerca y nos separa. 
Nos atrapa, nos aisla. Nos sorprende, nos conquista, nos convence.

Y, algunas veces, y sin previo aviso, nos golpea con violencia
 y de forma inesperada desaparece.

 A nuestro lado, surge entonces, el silencio, el vacío.
 Las palabras se ahogan en la desesperación;
porque el dolor busca ser compartido
 pero no quiere ser aliviado.

Y la convulsión transforma el ahora en el ayer,
 y el mañana en agonía.
No sabemos esquivarlo,
no podemos ignorarlo y no queremos aceptarlo.

Por eso, si un día a las tres de la madrugada
tienes ganas de dar los buenos días,
 no esperes a que amanezca.

Si una noche el teléfono te despierta, no dejes de contestarlo. 
No renuncies a un paseo porque esté lloviendo,
a encender un fuego
  porque sea verano o a un momento
 porque haga frío.

Porque no hay nunca un instante mejor que el ahora,
 ni un tiempo más cierto que el presente.
Y ahora, estamos, aquí.
Y hoy, el cielo se puede convertir en  lágrimas.


Se fué y me dejó haciéndome preguntas.


Se fué y no dijo nada. Se fué y no sé cuándo. No dejó ninguna de sus cosas… por eso digo que se fué.
Se fué y me dejó haciéndome preguntas. Se fué y no me dejó una pista, para descubrir la razón de su ausencia. Lo que si parece definitivo, es que no está. Cuando me levanto, quedo con el comentario escurrido. Cuando llego, el grito de saludo se desinfla a su mitad. No hay destinatario para mis miradas, para mis regalos, para mis ganas. Tal vez si sepa la razón, aunque no la he pensado. Tal vez se fue con tantas preguntas como yo quedé. Tal vez tampoco comprendió las respuestas que no di. Tal vez se había ido antes, aunque estaba aquí, a mi lado. Quizás se preguntaba por mi ausencia cuando estábamos en el mismo lugar. Quizás yo soy quien se fue primero, y ahora me niego a responder las mismas preguntas que me fueron encargadas antes, cuando todavía tenía futuro. Y es que a veces el amor se apaga.



Y se que mañana es otro día.


Y se que mañana es otro día, pero esta noche necesito perderme en mi locura, en mis desordenes y mi cansancio, esta noche necesito permiso para el tropiezo, llenar mi cara de lágrimas y olvidarme hasta del motivo por el cual empecé a llorar. Y aunque sangren mis heridas, solo tengo que vendarlas, apretar fuerte los dientes, respirar hondo y seguir. porque sino la vida desgraciadamente se para.



Elige reír en lugar de llorar, elige aplaudir en lugar de criticar.

 Elige reír en lugar de llorar, elige aplaudir en lugar de criticar.

Desde el primer momento en que abres tus ojos en la mañana,
 puedes programar positivamente tu día; 
debes aprovechar uno de los más grandes poderes
 que nos ha sido concedido a los seres humanos: 
el poder de elegir. 

Tú tienes la capacidad de elegir lo que quieres ser o hacer.
 Por eso cada mañana… elige ser feliz, elige perdonar,
 elige reír en lugar de llorar, elige aplaudir en lugar de criticar…
 y elige amar en lugar de odiar.

Esto lo encontré en la red
 y como hace mas de un mes que solo vivo mi depresión,
 buscaba cosas que hablaran de lo mismo y hoy me toca decir: 
El que busca encuentra y fuaaaakata me encuentro con esto
 que por lo menos hoy me dejara dormir.

Pare de quejarse.



Parece que esta tormenta no vaya a terminar nunca.


Hace tiempo que el maquillaje corre por mis mejillas, formando dos surcos negros bajo mis ojos. Busco el sol. Miro hacia arriba y no veo más que nubes grises, descargan gotas y más gotas de agua sobre mi cabeza. No encuentro la luz. Se ha esfumado, puede que para siempre. Quizás se la llevó él con el último beso que me robó. O quizás soy yo, que la escondí hasta que él volviera. Voy sin rumbo fijo, vagabundeo de un lugar a otro por las calles que esta ciudad llamada olvido tiene. Tropiezo, me caigo y me vuelvo a levantar. Da igual lo llena de barro que me levante, ya me limpiará la lluvia. Una fuerza desconocida me impulsa a seguir avanzando, me da ánimos, impide que me quede tirada en el suelo como una muñeca rota, sin ganas de luchar, sin ganas de enterrar aquel sentimiento en lo más hondo de mi pecho. Parece que esta tormenta no vaya a terminar nunca, parece que el cielo será siempre gris y que nunca más volveré a verlo azul y a rozarle con la yema de mis dedos. Aunque dicen, que lo mejor está a la vuelta de la esquina, que el tiempo pone a cada uno en su lugar y, que un clavo saca a otro clavo. No busques el cielo azul todas las mañanas, porque no lo vas a encontrar.



Amores Prohibidos.

Alguien tiene que haber manejado los hilos de nuestra historia, para que sin querer coincidiéramos en esa pagina, donde ambos buscábamos encontrar un poema, con el solo fin de matar nuestro gastado tiempo. Sin querer nos conocimos a través de la distancia y sin querer nos buscamos percibiendo afinidad. Es una cosa de locos pero en verdad te esperaba, a esa hora, ese lugar, la ansiedad conque buscaba, que tu nombre apareciera frente a mi en el monitor. Se que jamás nos veremos, tu tienes una vida lejos de este lugar, no entiendo porque el destino entretejió nuestro camino y nos hizo enamorarnos y desearnos de este modo, no tiene ningún sentido esta pasión irreal cuando ambos 
pertenecemos a dos mundos diferentes. Tal vez tengamos cita en otra vida y esté solo sea un breve ensayo, jamás sabremos si es así, tal vez si endentáramos mañanas, el hoy no nos sería tan estrecho.
Quien nos impide creer, que nos impide crear, hagamos profesia de lo nuestro y creamos que el mañana está a la vuelta, total, si no volvemos a la vida, la vida no hecharà nada de menos. Dibuja un corazón sobre la arena, a la orilla de la mar que mas te guste, veras que cuando el agua se retire 
ya no hallarás ninguna huella, pero piensa, recordando ese momento, en algún lugar aún existe, 
ese corazón que dibujaste, se quedó dibujado eternamente, en algún lugar recóndito del tiempo.Es por eso que debemos de saber, que todo lo que fue aun existe, de lo contrario deberíamos haberlo olvidado. Hagamos poesía, vivamos poesías, grabemos todo aquello que sea grato, para que quede en la memoria de los tiempos, ¿Quien te dice que algún día, en algún rincón del universo, nuestras almas rememoren los momentos que hoy con tanto amor hemos creado? El amor es el amor, como quieran denominarlo. Nada esta prohibido para el corazón, el no pregunta.

Mañana será otro día…

Mañana
Es ese instante, ese segundo que desfila detrás del que acaba de irse…
Después, 
tiene que dejar de ser la excusa que posterga
lo que el alma y el corazón nos piden a gritos.
 Vivir, 
debe convertirse en una eterna búsqueda de aquello
 que nos colme los bolsillos de energía,
sin esperar devorarnos el tiempo que nos queda y anhelar el que desperdiciamos, 
eso ya es pasado.
   El tiempo
 es hoy y es la llave que abre esa puerta interior que nos dice:
La vida es ahora…
No sabemos que será de nosotros mañana,
ni siquiera en el próximo instante,
por eso hay que apreciar los pequeños grandes momentos,
atesorarlos muy dentro de nosotros y quizás, solo quizás…
Con suerte y viento a favor…
Mañana
 será otro día…

Mañana Es ese instante, ese segundo que desfila detrás del que acaba de irse… Después,  tiene que dejar de ser la excusa que posterga lo que el alma y el corazón nos piden a gritos.  Vivir,  debe convertirse en una eterna búsqueda de aquello  que nos colme los bolsillos de energía, sin esperar devorarnos el tiempo que nos queda y anhelar el que desperdiciamos,  eso ya es pasado.    El tiempo  es hoy y es la llave que abre esa puerta interior que nos dice: La vida es ahora… No sabemos que será de nosotros mañana, ni siquiera en el próximo instante, por eso hay que apreciar los pequeños grandes momentos, atesorarlos muy dentro de nosotros y quizás, solo quizás… Con suerte y viento a favor… Mañana  será otro día…

Que lindo seria tener unas cuantas mas como aquella.



Aquella noche terminó con la deliciosa textura
 de esa alegría que no se toca, 
que simplemente se siente en los poros del alma.
 Esa noche amor me hicisteis sentir completa. 
Que lindo seria tener unas cuantas mas como aquella.
 Lo se, el amor es de dos no de uno. 
Aveces nos encontramos ilusionando-nos con personas 
que no les interesa tocar tu alma solo tu cuerpo.