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Mostrando entradas con la etiqueta Orgullo. Mostrar todas las entradas
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Así somos las mujeres.


Aveces necesitamos de un beso apasionado y sentir que volamos en el espacio, otras veces lo único que queremos es un tierno beso, y hasta un abrazo sincero en el que podamos sentir la mayor seguridad... Somos vulnerables, caprichosas, dulces, tiernas, inocentes, traviesas, arrogantes, orgullosas y hasta odiosas algunas veces... Basta un pequeño detalle,el mas sencillo y eso puede hacer que nuestros ojos brillen como estrellitas, y que en nuestra cara la sonrisa nos acompañe todo el día, basta un minuto de silencio para entristecer, y basta un piropo para que nuestras mejillas se sonrojen...



Y en esta vida, yo no estoy dispuesta a perder.


Una torta y un beso. Una sonrisa y una lágrima a la vez.
Perder la cabeza, guiarse por impulsos y decir siempre las cosas claras,
tragándome la vergüenza y el orgullo a bocados, que no engordan.

Arriesgarme, saltar y subir el volumen al máximo de mi canción favorita.
Y escaparme de casa, viviendo al día, sin pensar en lo que pueda pasar mañana.
Pidiendo perdón antes que permiso, sin nada que me preocupe 
ni que me haga pensar más de la cuenta.

Sé que estaría bien eso de reflexionar un poco antes de actuar, 
pero me gusta más ir improvisando,
sin saber las posibles consecuencias ni calcular el daño que pueda sufrir.
De arriba abajo y de abajo arriba en una milésima de segundo.
Sin parar, como una frenética montaña rusa que parece no tener fin.

Muchos dicen que he cambiado, que antes yo no era así;
pero la verdad es que no me apetece parar a pensarlo.
Que antes pensaba, que ahora estoy loca, que camino sin rumbo fijo.
Todo por ese punto fuerte, o débil, según cómo lo mires.

El todo y la nada. Los dos extremos de la balanza; 
un desequilibrio constante que se me ha contagiado,
se ha introducido en mi sangre, y ya corre por mis venas envenenada.
Con ganas de gritar, de saltar, y automáticamente de quedarme en silencio.

Que nadie lo entienda, me da igual, no lo pretendo.
Darlo todo por una sonrisa, arriesgándome a tirar todo por la borda.
Pero, ¿sabes qué?
No hay tiempo de pararse a pensar, además, quien no arriesga, no gana.
Y en esta vida, yo no estoy dispuesta a perder.




Nada más atractivo y excitante que una mujer de 50 años sonriente y serena en la vida.


Los 30 fueron una tragedia: me pillaron separada y con dos hijas. Ahora es tiempo para mí. Más que las arrugas o las canas, la fatalidad de que por mucho que hagas ejercicio la piel se suelta. Cuesta mirarte y ver que no tienes una piel de mujer joven. Para mí, los 30 años, los 40, no fueron tema. Pero cumplir 50, medio siglo… Me costó asumirlo. Las arrugas se han marcado y ni las cremas ni las bases las tapan. Veo que el tiempo se va acortando y quiero aprovecharlo. Ya no hago cosas que me dan problemas. Salgo a caminar, leo y me levanto temprano, porque la mañana tiene una energía especial. “Nada más atractivo y excitante que una mujer de 50 años sonriente y serena en la vida”


Perdona y encuentra la paz.


A veces es necesario dejar el orgullo a un lado, para respirar los aires frescos de un perdón. El perdón implica olvido, pero no un olvido amnésico de trama de telenovela ... Para dejar ir no hay que olvidar con la cabeza, no hay que borrar los hechos .... hay que perdonar con el corazón.


A veces es necesario dejar el orgullo a un lado, para respirar los aires frescos de un perdón. El perdón implica olvido, pero no un olvido amnésico de trama de telenovela ... Para dejar ir no hay que olvidar con la cabeza, no hay que borrar los hechos .... hay que perdonar con el corazón.


Cerrar puertas, es como limpiar un armario.

Cerrar puertas, es como limpiar un armario 
lleno de ropa que ya no nos pondremos ni le daremos ningún uso. En todo camino nuevo hay cosas buenas por descubrir, incluso mejores que las que quedaron atrás. Cierra algunas puertas. No por orgullo, ni soberbia, sino porque ya no llevan a ninguna parte. — Paulo Cohelo





No hay dos sin tres ni mal que dure cien años.

Para mí vivir es no tener prisa, contemplar las cosas, no prestar oído a las cosas ajenas, sentir curiosidad y compasión, no decir mentiras, compartir con los vivos un vaso de vino o un trozo de pan, acordarse con orgullo de la lección de los muertos. No permitir que nos humillen o nos engañen, no contestar que sí ni que no sin haber contado antes hasta cien como hacía el PATO DONALD. Vivir es saber estar solo para aprender a estar en compañía; y vivir es explicarse y llorar. Y vivir es reírse. Vivir es caer y levantarse, y volverse a caer y volver a levantarse. Vivir es alegrarte los viernes y joderte los lunes, y abrazarte a quien te abrace  y a quien no te abrace pues no te abrazas y punto, y no pasa nada. Vivir es ir por el camino complicado, vivir es romper las reglas, vivir es tener a una persona a tu lado y que esa persona lo sea todo para ti. Vivir es disfrutar de cada momento y no arrepentirse de nada. Vivir es cometer locuras y reírse por ello.
No hay dos sin tres ni mal que dure cien años.
No hay dos sin tres ni mal que dure cien años.


Dicen que siempre hay espacio para el amor.

La tentación de ir corriendo a buscarte, sin importar las consecuencias. El orgullo que no me permite hacerlo. El corazón que por momentos parece manejar todas mis acciones y que por otros  parece congelarme sin saber qué hacer.  Mi cabeza que analiza y sobre analiza todo lo que siente.
 Que me frena y me aleja de lo que realmente quiero. ¿Dónde se traza la línea entre la necesidad de avanzar  y el miedo de volver a ser lastimados? Dicen que siempre hay espacio para el amor,
 sólo tenemos que remover algunas cosas del pasado en nuestro corazón.

"Hay que dejar venir lo que viene y dejar pasar lo que se va."


Perdona olvida, comienza de cero.



Busca un hombre que te llame hermosa en lugar de caliente, un hombre que te vea bonita aunque no tengas maquillaje, que se sienta afortunado de tenerte, uno que cuando le cuelgues el teléfono te siga llamando y que no le de vergüenza decir delante de sus amigos "Es ella". No sufras por quien no te valora y te esconde de la gente. Perdona olvida, comienza de cero...


  Busca un hombre que te llame hermosa en lugar de caliente, un hombre que te vea bonita aunque no tengas maquillaje, que se sienta afortunado de tenerte, uno que cuando le cuelgues el teléfono te siga llamando y que no le de vergüenza decir delante de sus amigos "Es ella". No sufras por quien no te valora y te esconde de la gente. Perdona olvida, comienza de cero...



No es fácil querer algo y no tenerlo.



Porque definitivamente no es fácil querer algo y no tenerlo, querer hablar y no encontrar, querer brotar una lágrima y que no exista un paño que la seque, querer sentir un soporte y no tenerlo, querer que alguien se sienta orgulloso de nuestros éxitos y que esa persona nunca aparezca, querer que esa que añoras te levante del suelo te dé un abrazo y te diga lo importante que eres en su vida y no encontrarla.

No es fácil querer algo y no tenerlo.

Un monumento a la persona que todavía llora por amor.

 Todavía lloramos y que bueno que así sea, las lágrimas rara vez hacen mal. Son siempre una catarsis, una liberación, una forma de decir que nadie es auto-suficiente. En ésta confesión de franqueza humana, se esconde un acto de humildad de quien reconoce que llegó a una encrucijada, y cuando esto hiere demasiado, los ojos dicen lo que la boca no consigue pronunciar. Hay quien llora por cualquier cosa y hay quien tiene vergüenza de llorar, cuando llorar es la única cosa decente que puede hacerse. Es muy probable que existan cosas mucho más bonitas que una persona llorando en paz. Pero, después de las siete maravillas del mundo, muy bien se podría proponer la que sigue como la octava. Un monumento a la persona que todavía llora por amor y que además no tiene vergüenza de mostrar que dentro de ella habita un sentimiento noble. De las cosas más bonitas que conozco, una de ellas es la sonrisa de una persona …y otra, la lágrima silenciosa de alguien que desea comenzar de nuevo…


Todavía lloramos y que bueno que así sea, las lágrimas rara vez hacen mal. Son siempre una catarsis, una liberación, una forma de decir que nadie es auto-suficiente. En ésta confesión de franqueza humana, se esconde un acto de humildad de quien reconoce que llegó a una encrucijada, y cuando esto hiere demasiado, los ojos dicen lo que la boca no consigue pronunciar. Hay quien llora por cualquier cosa y hay quien tiene vergüenza de llorar, cuando llorar es la única cosa decente que puede hacerse. Es muy probable que existan cosas mucho más bonitas que una persona llorando en paz. Pero, después de las siete maravillas del mundo, muy bien se podría proponer la que sigue como la octava.
Un monumento a la persona que todavía llora por amor y que además no tiene vergüenza de mostrar que dentro de ella habita un sentimiento noble. De las cosas más bonitas que conozco, una de ellas es la sonrisa de una persona …y otra, la lágrima silenciosa de alguien que desea comenzar de nuevo…


De las cosas más bonitas que conozco, una de ellas es la sonrisa de una persona …y otra, la lágrima silenciosa de alguien que desea comenzar de nuevo…