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Mostrando entradas con la etiqueta Poemas. Mostrar todas las entradas
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No creo en el azar, pero ojalá y corras con suerte, para tropezar conmigo.

Quiero que sepas,
 que tengo muchos problemas
 que no he podido resolver...
como cuando empiezo contando ovejas,
 y termino contándoles cuánto te quiero
 o como cuando daría lo que fuera,
 por volverte a ver....

No creo en el azar,
 pero ojalá y corras con suerte,
 para tropezar conmigo. 
No creo en magia, 
pero piso donde pisaste 
para caminar volando....

Extraño cosas contigo, 
que aún no han pasado. 
No tengo dinero, pero quiero
 gastarme la vida contigo. 
Y también he querido ser poema,
 o cualquier cosa que verse contigo...

Cómo quisiera que te fueras,
 pero sólo para que
 me lleves a donde vayas. 

Yo sé que me encuentro sin ti, 
pero con palabras, por eso,
 no sé cómo decirme que te amo.

 A demás, a mi me enseñaron
 a llamar a las personas por su nombre
 y a ti te quiero llamar amor...

Pero de todos, 
el mayor de mis problemas
 es que yo he llevado una doble vida...
la que sueño contigo y la que vivo sin ti...

Sin embargo, 
quiero que sepas, 
que para todo esto,
 sé que sí tengo algo en mente,
 y es a ti todo el tiempo.

-Autor Desconocido


Encontrarse, de pronto, con las manos vacías, con el corazón vacío.


Pasa el lunes y pasa el martes

y pasa el miércoles y el jueves y el viernes

y el sábado y el domingo,

y otra vez el lunes y el martes

y la gotera de los días sobre la cama donde se quiere

dormir,

la estúpida gota del tiempo cayendo sobre el corazón

aturdido,

la vida pasando como estas palabras.

lunes, martes, miércoles,

enero, febrero, diciembre, otro año, otro año, otra vida.

La vida yéndose sin sentido, entre la borrachera y la conciencia,

entre la lujuria y el remordimiento y el cansancio.

Encontrarse, de pronto, con las manos vacías,

con el corazón vacío,

con la memoria como una ventana hacia la obscuridad,

y preguntarse: ¿qué hice?, ¿qué fui?, ¿en donde estuve?

Sombra perdida entre las sombras,

¿cómo recuperarte, rehacerte, vida?


-Jaime Sabines

Jaime Sabines

Espero curarme de ti.


Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. es posible.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se le puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. _Tú sabes como te digo que te quiero cuando digo: -"qué calor hace", -"dame agua", -"¿sabes manejar?", -"se hizo de noche"...Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tu quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar aun panteón.

 Titulo: Espero curarme de ti
Autor: Jaime Sabines


Aprendí a estar sin compañía.


Aquí estoy todavía.
 No hubo pataletas, no hubo gritos ni cosas lanzadas
 por el aire en tu contra. Sólo hubo tristeza.

Sólo quedó algo de esperanza. 
Casi nada ha cambiado. 
Lo único nuevo que puedo exhibir
 es la capacidad de despertar si ti, 
 de conversar a solas conmigo, 
de ver desde el aire dónde estoy.

A pesar del dolor, hubo ganancia, hubo darse cuenta. 
Cada día, mientras veía tu silla vacía,
 comía sin mucho paladear;
 como si lo hiciera para solo sobrevivir. 
Mientras escuchaba música,
 me traicionaban mis manos y te buscaban en el sofá. 

Poco a poco aprendí a estar sin compañía,
 sin alguien que ocupase mis miradas, 
mis caricias, mis picardías. 

Todo eso se envolvió en un regalo agridulce 
que me hizo enterarme de mí, de que existo, 
de lo que quiero, de lo que necesito.


Hoy mi pasado me vuelve a atrapar.


Sábanas revueltas. Lágrimas, sombras y recuerdos.

El pasado vuelve, la atrapa, y la sumerge.

De repente, despierta.

Mira por toda la habitación, está asustada.

La ventana sigue abierta, pero todo es oscuridad.

Saca los pies de la cama, se incorpora y va al baño.

Está pálida y sudorosa. Tiene un aspecto horrible..

Recoge su pelo en una coleta alta, 

y se apoya en el lava-manos. 

Se lava la cara y regresa a su cuarto.

Son las cuatro y media de la mañana,

pero no tiene sueño.

Parece como si hubiera dormido

tres días sin pausa.

Se asoma a la ventana y una ráfaga de viento frío

hace que se le erice la piel.


La primavera llegó.

Llegó la estación de alegría. La primavera donde las esperanzas se vuelven verdes como los campos.
Primavera es la estación del amor, porque así, como brotan las flores y las mariposas revolotean, durante la primavera se producen más uniones sentimentales que las que se producen en las otras estaciones del año. La gente comienza a sentir la alegría de los primeros rayos de sol tras el duro invierno. La naturaleza nos regala toda su belleza llenando los paisajes de hermosos colores y aromas florales, por ello los poetas no dudan en asociarla a la juventud y a la felicidad del espíritu. Únete al optimismo que reina en esta estación.



Mientras haya en el mundo primavera, ¡Habrá poesía!

-Gustavo Adolfo Becquer

Enamorarse de un Idiota.


Volar con las alas rotas, después del doloroso choque contra el desengaño, es mitad estrellarse en el suelo a cada nuevo intento y mitad alcanzar el cielo y sus encantos. Besar se vuelve descubrir y rutina dependiendo de quien sean los labios. Una caminata bajo las estrellas se puede volver tan solo una lejana idea, una pintura hermosa descrita en mis poemas, todo menos una realidad que se acerca. Y el empezar a construir ilusiones desde cero, con esto me gusta y esto no lo quiero, se vuelve intolerable después de pedir un poco mas a la derecha, dos centímetros mas alto, no no, mejor más bajo, y al fin ves como nada queda bien centrado, dentro de ese espacio que ya decidiste crear, respetando todas esas normas que te permitirán no volverte a enamorar de otro idiota.



Con una sonrisa busco lo que quiero volver a sentir.


Ha sido de golpe, como un piano saltando por un balcón y precipitándose al vacío, así me ha invadido tu ausencia. En nuestro tiempo pasado sentirte tan cerca y a la vez tan lejos me sumió en un mar de dudas. Es complicado mantener el equilibrio si no sabes donde pisas. Forcé interrumpir el fluir de nuestros días dando forma de palabras a mi incertidumbre, fue una cuestión de supervivencia.
Cada interrogante se enredaba en mi cuello provocándome hipoxia y confusión suprema, por eso me vi obligada a llevarte al abismo y comprobar si se desplegaban tus alas, pero ahí no había nada. Hoy me ahogo en esta confusión. Con una sonrisa busco lo que quiero volver a sentir, que dista mucho de lo que estoy sintiendo. Y es que te echo en falta. Nuestras rutinas se han reducido a ausencias, tu tiempo ahora ya no está pendiente del mío. Cada poro de mi piel te echa de menos y me recuerda lo que nunca tuve. Las risas son silencios en nuestras calles, no hay deseo en los rincones. Sigilosos, los centímetros de mi cuerpo se repliegan rindiéndose a la evidencia y me enredo en mi cama donde una vez tuve el espejismo de sentirte cerca.



¿Qué guardas en tu cajita de recuerdos?


Yo, tengo guardadas maripositas de mi niñez, 
perlas de los collares de mi abuela, 
tardes de sol junto a mis primos, 
el primer beso, jamás repetido, 
el dolor aquél que me hizo mujer.

Tengo guardada la esperanza del ayer 
los recuerdos que no se olvidan 
la infancia que perdura en mi piel. 
vestidos, cds y voces de personas 
que se perdieron por culpa del destino.
Tengo sueños escritos en papel 
tengo alegrías, tristezas, emociones 
guardadas en mi caja de cartón.

Mil sueños que no dejan de latir, 
juegos y risas que de niña me hacían reír
 y ahora me hacen llorar, 
canciones para dormir y otras para recordar, 
y los besos de mi madre que ya no volverán...

Atesoro en mi cajita de los recuerdos 
tantas cosas. 
Momentos llenos de ternura 
Navidades pasadas con la familia grande. 
La primer ilusión, 
los versos que escribía en mi adolescencia, 
los años del colegio secundaria, 
los rostros no olvidados de tantos seres queridos. 

Un beso irrepetido, 
Un baile. 
Mis niños cuando chiquitos, 
cuando eran muchachitos, 
Mis perros. 
Mis sueños no cumplidos. 
Mi música, libros y canciones. 
Mi carpeta de dibujo. 

Cuánta nostalgia. Pero no, 
Estar triste está prohibido 
Tenemos por delante un año no vivido. 

Llenemos de flores la ventana 
de pájaros y nidos. 
Dejemos entrar el sol, la luz 
que llene el alma 
de un mágico sentir distinto. 


Un beso.

Hace mucho rato nadie se queja, nadie llora, nadie pregunta.

Sentada aquí, puedo ver la sombra bien definida de una nube que pasa justo encima de mí. En los árboles cercanos, puedo ver los pájaros que se posan en sus ramas, como mirándome, para luego irse cantando. Por algunos instantes sentí que la gente que pasaba a mi alrededor me veía y sonreía, sin abrir los labios, para luego seguir su camino. Siento alegría. No sé por qué, pero por encima de cualquier dificultad, siento alegría. Siento, de vez en cuando, que soy el centro de la atención de buenos mensajes. Siento que soy la destinataria de buenas nuevas, aunque no sepa, por ahora, cuáles son. Al abrir la puerta, siento una brisa que en vez de soplar, me susurra algo. Veo La hamaca en el patio; se mueve como si hubiese sido usada para agradar a alguien. Hace mucho rato nadie se queja, nadie llora, nadie pregunta. A todos les ha dado por leer, por sonreír, por descansar en la hierba, por dormirse con la ventana abierta, como dejando de lado el miedo a la vulnerabilidad descubierta.  Parece que estoy en un paréntesis mágico, en un oasis, sin espejismos, que invita a aprovechar este minuto, esta hora, esta vida.

Aunque hoy duela, sobreviviré.




Respiró profundo y con una voz fuerte 
y decidida le dijo no.
Y una lágrima se desprendió...

Sin poder evitarlo lloró,
lloró lo que pudo, quizás la noche entera.
Recordó las promesas, 
esas que con el transcurrir del tiempo,
más se alejaban de ella.

Lloró pensando en que alguna vez fueron felices.
Y así comprendió que los recuerdos
, ya no soportarían el dolor.
Aún con restos de llanto, despertó...
Y siguió, siguió caminando.

Que las esperanzas no las va a perder,
que los sueños no se truncarán,
que aunque hoy duela, sobreviviré.



Oscuridad hecha de deseos y de ganas.

POEMAS DE AMOR.

Oscuridad. Suspiros repentinos. Manos que se cruzan, divertidas, ligeras.

Desabotonan, buscan, encuentran. Una caricia, un beso.

Y otro beso y una camisa que resbala. Un cinturón que se abre.

Una cremallera que baja lentamente.

 Un salto en la oscuridad pintada de oscuridad.

 Feliz de estar allí...


Oscuridad hecha de deseo, de ganas, de ligera transgresión.

La más hermosa, la más suave, las más deseable.

Coches que pasan veloces por la carretera. Faros que iluminan como un rayo y desaparecen.

Ráfagas de luz que dibujan bocas abiertas, deseos suspendidos,

sufridos, alcanzados, cumplidos, ojos cerrados, luego abiertos.

Y más y más. Como entre las nubes. Cabellos alborotados y asientos incómodos.

Manos que proporcionan placer.

Bocas en busca de un mordisco y autos que continúan pasando,

 tan veloces que nadie tiene tiempo de reparar en aquel amor

 que sigue el ritmo de una música al azar, procedente de la radio.

Y dos corazones acelerados que no frenan, que están a punto de chocar dulcemente.

Soledades de Mario Benedetti.

Soledades de Mario Benedetti.


Ellos tienen razón esa felicidad al menos con mayuscula no existe
ah pero si existiera con minúscula seria semejante a nuestra breve presoledad.
Después de la alegría viene la soledad después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto uno se siente solo en el mundo
sin asideros sin pretextos sin abrazos sin rencores sin las cosas que unen o separan
y en es sola manera de estar solo ni siquiera uno se apiada de uno mismo
los datos objetivos son como sigue.
Hay diez centímetros de silencio entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste entre tus ojos y mis ojos.
Claro que la soledad no viene sola si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades se vera un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos ese percance de ser buena gente.
Después de la alegría, después de la plenitud después del amor viene la soledad
conforme pero que vendrá después de la soledad
A veces no me siento tan solo si imagino mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad y de la tuya
otra vez estas vos aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después de la soledad.
-Poemas de Mario Benedetti.

Hay días, como ayer y mañana que presiento que la espera se va.

Hay días en que…, Estoy despierta y viva como un sol, 
como una mariposa transmutándose sin descanso,
 y recibo todas mis vidas en un vaso de inocencia, 
 uno que me presta la tierra para los días de insomnio.

Hay días, como ayer y mañana que presiento que la espera se va,
 y la claridad, llega como un fuego níveo, profundo y terso, 
me visto en él en cada segundo que me permite el momento.

Dime, dime, ¿que es la existencia toda de un hombre 
si no los momentos que hubo de comprensión y consciencia?




Cuando algo se quiebra, jamás vuelve a ser igual.

No, no creo en los re-intentos, porque siempre se cometen los mismos errores...Tal vez es mejor plantear una metamorfosis,pero en esencia, no sólo de palabras...No estoy hablando de una segunda oportunidad, No lo olvido; sé bien que jamás se volverá al comienzo, porque cuando algo se quiebra, por más que intentes reconstruirlo juntando los pedazos, jamás vuelve a ser igual... esa es la realidad...siempre saldrán a flote esos errores que nos llevaron al abismo de la cuerda floja.

Tampoco pretendo hacer como si nada pasara...no tengo la suficiente madurez como para hacer un borrón y cuenta nueva, lamentablemente, aún no encuentro la opción para formatear mi disco duro emocional,por lo tanto, acumulo cada uno de los fracasos y mal sabores de la vida en pareja...

Es que aún hay quienes no comprenden que la vida no es un juego, que los sentimientos son valiosos cuando se entregan con sinceridad, ni menos entienden que la vida se puede terminar para quienes no pueden enfrentar un quiebre emocional...

Por suerte, he aprendido a medio pararme después de cada caída...tambaleando, pero de pie al fin y al cabo. No necesito ahora comenzar a escarbar en las heridas que, después de sangrar por mucho tiempo, comienzan a cicatrizar, menos con la excusa de abrirlas para buscar por si algo quedó entre las tantas grietas...

No... ya no es tiempo de releer páginas antiguas...Es tiempo de comenzar a dar vuelta esas páginas, esperando por un mañana en blanco, listo para comenzar a escribir nuevas historias, nuevos capítulos...No pretendo olvidar esas heridas del pasado...La idea es recordar por siempre lo que jamás quiero que se vuelva a repetir...

Cuando algo se quiebra, jamás vuelve a ser igual.


Hoy vi..ese primer rayo que se adentró por la ventana.

Hoy vi…
una noche convertida en el día, un susurro que creció hasta convertirse 
en el grito de reclamo que llamaba, a esas letras 
que caminaron al regazo de los sueños  que habitan tu almohada.
Hoy vi…
como la luz devolvía ese brillo que tu ser desprendía,
 como los pasos no se borran en esa arena
 que a veces fue tormenta y otras una plácida playa.

Hoy vi…
esa sonrisa que gana siempre a la magia de la media noche,
 una estrella que adorna el firmamento y sirve de dulce compañía a la luna.
Hoy vi…
como tus manos guardan esa huella invisible que dejaron las mías, 
como de tus labios nacían nuevos besos que entregar en la mañana.
Hoy vi…
el camino recorrido como un inmenso valle,
 donde esta primavera crea versos entre las flores que con paciencia colorea.
Hoy vi…
como entre tu pelo el viento jugaba a esconderse, 
enredando una y otra vez hasta peinar esa trenza 
y dejar allí oculto ese último segundo de un beso.
Hoy vi…
el lugar donde guardas todas las caricias que fueron entregadas,
 impregnadas del tacto de seda, del perfume fresco con la que las bañas.
Hoy vi…
como ni mi soledad importaba, como miles de mis anhelos se tornaron en un ciclón,  
y como en ti desembocaron para venir a mi vera de nuevo 
y entregarme un breve latido de tu corazón.
Hoy vi…
ese primer rayo que se adentró por la ventana 
y que dibujó delicadamente nuestras siluetas bajo las sábanas.

La noche inspira tantas historias...


Soy una romántica y no lo puedo evitar. La noche siempre me ha lanzado ideas que me he visto obligada a recoger casi en cualquier momento, sin importarme las ojeras, el sueño, o las obligaciones del día siguiente. Algo tiene que tener. Pero aunque es fácil imaginarlo, no es tan fácil explicarlo, aunque en ocasiones creamos que es obvio.

Te sientas tranquila, sin ruidos molestos, sin gente hablando a tu alrededor, con la simple intención de descansar del día, de todo. Te zambulles en un río de pensamientos que te hacen dilucidar historias, planes, locuras… Todo tu vida pasada, presente y futura, se agolpa en tu cabeza cuando solo, en la se mi oscuridad de un cuarto alumbrado con una simple bombilla, la noche te permite centrarte solo en ti y en tus pensamientos. Y es entonces cuando todo fluye.

 La mayoría de las veces no pasa nada, pero hay días en que ocurre, en que esa musa te persigue hasta que desempolvas el bolígrafo, la pluma o el teclado, y escribes, escribes, escribes…, sin saber casi ni qué quieres expresar. Es entonces cuando te paras a razonar sobre esto, y ahí termina la magia. Porque la inspiración termina con el razonamiento, al menos la inspiración que nos nace sin pensar en ella, la que nace en medio de nuestros pensamientos más profundos. 

Yo misma lo he probado alguna que otra vez, con resultados desiguales. Me he sentado frente a la computadora, y en medio de la nada, solo conmigo mismo, he comenzado a escribir sin parar, - tal vez lo esté haciendo ahora.-, sin pensar qué significan todas estas palabras apretujadas contra frases y párrafos. Qué más da, es nuestra esencia la que se refleja, sin orden ni concierto, rodeada por la noche y la magia que nos hace sentir..
Las ideas geniales surgen del trabajo, del esfuerzo porque aparezcan, pero la noche nos inspira las verdaderas historias, la inspiración en estado puro, nosotros mismos frente a nuestra musa. Y eso es lo mágico. Que salga bien o mal, ¿a quién le importa?


Entre tus brazos quisiera perder esa noción que es el paso del tiempo…

"Entre tus brazos"

Entre tus brazos quisiera perder esa noción que es el paso del tiempo…
Entre tus brazos, percibiendo como el corazón se emociona, y se encienden esos sentidos que no se controlan, los que surgen entre esa bella sonrisa que muestra, tantas cosas…
Entre tus brazos quisiera perder cualquier lógica, no alcanzar a entender absolutamente nada, hasta llegar a confundir,tal vez, la noche con el día, el invierno con la primavera…
Entre tus brazos quisiera dejar allí la vida, para que se viera vivida de pasional manera…
Entre tus brazos quisiera…. olvidarme de cualquier resistencia para que fluya lo que el corazón siente, guarda, y vive….

Poema escrito por Enrique Guisado conocido entre sus amigos como "Kike"
Disfruten de este maravilloso escritor.
Aquí les dejo el enlace.


Kike ""Que nunca falte el amor y la inspiración en tu corazón.

Cerrar los ojos e imaginar el lugar que añoras.

Miró por última vez el atardecer. La tenue luz del sol ocultándose bajo el mar, se reflejaba en sus ojos. Sabía que esa sería la última vez, dentro de mucho tiempo, en que vería al sol en el mar. Porque allí a donde se marchaba, no había mar; no frente a sus ojos todo el día. Era una buena idea: realmente nunca le había gustado el mar.

Quiso besar la arena, que se escurriese por sus manos, porque de cierto modo también la extrañaría, aunque no le gustaba para nada. Hubo tardes en que la arena fue un buen soporte a sus dolores y también a sus alegrías. Hubo tardes en que la arena aguanto sus pisadas alocadas, porque corría al agua y volvía, corría y escapaba otra vez. El mar había sido bueno con ella, y eso lo podía valorar.

Cerró los ojos y se imagino en aquel lugar. Aquel lugar que necesitaba, que deseaba con todas sus fuerzas. En alguna parte, alguna vez, había leído que la tele-transportación consistía en cerrar los ojos e imaginar el lugar que añorabas, y desearlo con todo tu corazón. Y eso era lo que ella hacía desde que se había separado desde ese lugar, todos los días, a toda hora.

Inhaló. Dejó que esa brisa se apoderara por última vez de sus pulmones. Ese aroma a mar; a peces, a sal. Ni siquiera ahora, que se estaba marchando, le bajaba la melancolía. Ni siquiera ahora, sentía que extrañaría todo aquello.

Observó todo. El mar, los edificios, la gente, los autos, las gaviotas. Desde entonces todo sería mejor. Se rió con fuerzas. Sonrió luego al cielo azul, se dio media vuelta tratando de que el viento no la despeinara por completo, y corrió lo más rápido que pudo hacia las rocas. Abrochó su cinturón de seguridad y miró por última vez todo lo que abandonaba. Y era cierto, a veces tenías que marcharte de un lugar para saber que perteneces a él. Ella estaba volviendo a donde pertenecía.


Tequila, Limón y Sal.



Mis pobres cuerdas vocales me piden clemencia, llevan un buen rato trabajando sin parar. Trago de Tequila. Limón y Sal. Y vuelta a empezar. A medida que mi sobriedad disminuye, mi afonía aumenta.
Grito, chillo, al cielo, a las nubes que esta noche me cubran las estrellas. Me descargo, abro los brazos. Me doy cuenta de que pocas veces antes había sido tan feliz. Pienso, hago trabajar a mi cerebro, las botellas de tequila no le hacen bien. Ahora pruebo con el corazón. Enamorarse no sirve de nada, excepto para sufrir. Solo un tipo de entre un millón merece la pena, y resulta que en el 99% de los casos, ya está cogido. Dejando a un lado la estadística y volviendo al mundo real, encontrar a un hombre por el que merezca la pena arriesgar es algo muy difícil. Y difícil no es sinónimo de imposible, pero, mientras tanto, yo sigo ahogando mis penas en el cielo, ese que tanto ansiamos rozar con la yema de los dedos. Solo que yo utilizo el tequila, limón y sal. Prefiero maltratar a mi hígado antes que a mi ya destrozado corazón.