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No hablo de sexo cuando hablo de amor.


No hablo de estar enamorado cuando hablo de amor,
no hablo de sexo cuando hablo de amor,
no hablo de emociones que sólo existen en los libros,
no hablo de placeres reservados para los exquisitos.


No hablo de grandes cosas.
Hablo de una emoción capaz de ser vivida por cualquiera,
hablo de sentimientos simples y verdaderos,
hablo de vivencias transcendentes pero no sobre humanas,
hablo del amor tan sólo como querer mucho a alguien.


Pero, ¿qué estamos diciendo cuando decimos “Te quiero…”?
Yo creo que decimos: “Me importa tu bienestar”.
Nada más, ni nada menos.
Cuando quiero a alguien, me doy cuenta de la importancia
que tiene para mí lo que hace, lo que le gusta y lo que le duele…


“Te quiero” significa, pues, me importa de ti;
y “te amo” significa me importa muchísimo.
Y tanto me importa que, cuando te amo, a veces priorizo
tu bienestar por encima de otras cosas que también
son importantes para mí.


Esta definición conducirá a la plena conciencia de dos hechos:
no es verdad que te quieran mucho aquellos a quienes
no les importa demasiado tu vida, y no es verdad
que no te quieran los que viven pendientes de lo que te pasa.


Repito: si de verdad me quieres: ¡te importa de mí!
Y por lo tanto, aunque sea doloroso aceptarlo,
si no te importa de mí, será porque no me quieres.
Esto no tiene nada de malo, no habla mal de vos que no me quieras,
solamente es la realidad, aunque sea una triste realidad.


Hay muchas cosas que yo puedo hacer para demostrar, para mostrar,
para corroborar, confirmar o legitimar que te quiero,
pero hay una sola cosa que yo puedo hacer con mi amor,
y es quererte, ocuparme de vos, actuar mis afectos
como yo los sienta. Y como yo lo sienta será mi manera de quererte.


Tú puedes recibirlo o puedes negarlo, puedes darte cuenta
de lo que significa o puedes ignorarlo .
Pero esta es mi manera de quererte, no hay ninguna otra disponible.


Querer y mostrarte que te quiero pueden ser dos cosas distintas
para mí y para ti. Y en estas, como en todas las cosas,
podemos estar en absoluto desacuerdo sin que necesariamente
alguno de los dos esté equivocado.


Cuando alguien te quiere, lo que hace es ocupar una parte de su vida,
de su tiempo y de su atención en ti. Cuando alguien te quiere,
sus acciones dejan ver claramente cuánto le importas.
Yo no creo que el amor sea un espacio de sacrificio.
Yo no creo que sacrificarse por el otro garantice ningún amor,
y mucho menos creo que esta sea la pauta que reafirma
mi amor por el otro.


El amor es un sentimiento que avala la capacidad para disfrutar
juntos de las cosas y no una medida de cuánto estoy dispuesto
a sufrir por ti, o cuánto soy capaz de renunciar a mí.
A medida que recorro el camino del encuentro, aprendo a aceptar
que quizás no me quieras.


El afecto es una de las pocas cosas cotidianas que no depende sólo
de lo que hagamos nosotros, ni exclusivamente de nuestra decisión,
sino de que, de hecho, suceda. Sucede o no sucede, y si no sucede,
no hay manera de hacer que suceda, ni en mí ni en ti.


Si me sacrifico, me mutilo, y cancelo mi vida por ti,
podré conseguir tu lástima, tu desprecio, tu conmiseración,
quizás hasta gratitud, pero no conseguiré que me quieras,
porque eso no depende de lo que yo pueda hacer.
No sólo no podemos hacer nada para que nos quieran,
sino que tampoco podemos hacer nada para dejar de querer.



(Jorge Bucay).



 No hablo de estar enamorado cuando hablo de amor, no hablo de sexo cuando hablo de amor, no hablo de emociones que sólo existen en los libros, no hablo de placeres reservados para los exquisitos.   No hablo de grandes cosas. Hablo de una emoción capaz de ser vivida por cualquiera, hablo de sentimientos simples y verdaderos, hablo de vivencias transcendentes pero no sobre humanas, hablo del amor tan sólo como querer mucho a alguien.   Pero, ¿qué estamos diciendo cuando decimos “Te quiero…”? Yo creo que decimos: “Me importa tu bienestar”. Nada más, ni nada menos. Cuando quiero a alguien, me doy cuenta de la importancia que tiene para mí lo que hace, lo que le gusta y lo que le duele…   “Te quiero” significa, pues, me importa de ti; y “te amo” significa me importa muchísimo. Y tanto me importa que, cuando te amo, a veces priorizo tu bienestar por encima de otras cosas que también son importantes para mí.   Esta definición conducirá a la plena conciencia de dos hechos: no es verdad que te quieran mucho aquellos a quienes no les importa demasiado tu vida, y no es verdad que no te quieran los que viven pendientes de lo que te pasa.   Repito: si de verdad me quieres: ¡te importa de mí! Y por lo tanto, aunque sea doloroso aceptarlo, si no te importa de mí, será porque no me quieres. Esto no tiene nada de malo, no habla mal de vos que no me quieras, solamente es la realidad, aunque sea una triste realidad.   Hay muchas cosas que yo puedo hacer para demostrar, para mostrar, para corroborar, confirmar o legitimar que te quiero, pero hay una sola cosa que yo puedo hacer con mi amor, y es quererte, ocuparme de vos, actuar mis afectos como yo los sienta. Y como yo lo sienta será mi manera de quererte.   Tú puedes recibirlo o puedes negarlo, puedes darte cuenta de lo que significa o puedes ignorarlo . Pero esta es mi manera de quererte, no hay ninguna otra disponible.   Querer y mostrarte que te quiero pueden ser dos cosas distintas para mí y para ti. Y en estas, como en todas las cosas, podemos estar en absoluto desacuerdo sin que necesariamente alguno de los dos esté equivocado.   Cuando alguien te quiere, lo que hace es ocupar una parte de su vida, de su tiempo y de su atención en ti. Cuando alguien te quiere, sus acciones dejan ver claramente cuánto le importas. Yo no creo que el amor sea un espacio de sacrificio. Yo no creo que sacrificarse por el otro garantice ningún amor, y mucho menos creo que esta sea la pauta que reafirma mi amor por el otro.   El amor es un sentimiento que avala la capacidad para disfrutar juntos de las cosas y no una medida de cuánto estoy dispuesto a sufrir por ti, o cuánto soy capaz de renunciar a mí. A medida que recorro el camino del encuentro, aprendo a aceptar que quizás no me quieras.   El afecto es una de las pocas cosas cotidianas que no depende sólo de lo que hagamos nosotros, ni exclusivamente de nuestra decisión, sino de que, de hecho, suceda. Sucede o no sucede, y si no sucede, no hay manera de hacer que suceda, ni en mí ni en ti.   Si me sacrifico, me mutilo, y cancelo mi vida por ti, podré conseguir tu lástima, tu desprecio, tu conmiseración, quizás hasta gratitud, pero no conseguiré que me quieras, porque eso no depende de lo que yo pueda hacer. No sólo no podemos hacer nada para que nos quieran, sino que tampoco podemos hacer nada para dejar de querer.    (Jorge Bucay).

Hoy todo es una botella, una pena y un pene.

Ya no queda más que la locura encerrada entre los abrazos de unos y otros. 
Ya nadie sabe lo que es sexo con amor ni hacer el amor sin sexo, 
y las caricias han quedado para regalarse los sábados por la noche
junto a la publicidad del Vodka.
Ya solo se miran las faldas cortas, y las sonrisas exageradas
 que surgen del placer de recibir un piropo.
Ya está de más preguntar por el
 ¿Qué te pasa?
Y la gente se limita a preguntar por el
 ¿Con quién te has acostado?
Ya se han quedado atrás los días que hacías botellón de botella,
 y ahora uno se limita a mezclar vino, con cervezas y con chupeteos baratos,
 para ahogar unas penas en alcohol que ni siquiera tenemos,
pero que sí exageramos.
 Lloramos con las películas antiguas en las que el hombre se vuelve loco por la mujer,
  le regala flores, perfumes y la viste de Prada, 
la persigue hasta el final del mundo y ella lo espera en un puerto.
Pero en la vida real no buscan nada más que una botella, una pena y un pene.
Parece que retrocedemos, en vez de avanzar y,
por eso, el futuro estará formado por lo mismo.
 La vida de muchas de nosotras acabará consistiendo:
 en un consolador, un cóctel, y una película de amor basada en Titanic,
 cuyo argumento nunca se atreverá a llevarlo a su propia realidad.
 "Hoy en día todo es sexo"
¿Dónde quedo el amor en estos tiempos?
¿Acaso se los tragó la tierra?


Ya no queda más que la locura encerrada entre los abrazos de unos y otros.   Ya nadie sabe lo que es sexo con amor ni hacer el amor sin sexo,   y las caricias han quedado para regalarse los sábados por la noche  junto a la publicidad del Vodka.  Ya solo se miran las faldas cortas, y las sonrisas exageradas   que surgen del placer de recibir un piropo.  Ya está de más preguntar por el   ¿Qué te pasa?  Y la gente se limita a preguntar por el   ¿Con quién te has acostado?  Ya se han quedado atrás los días que hacías botellón de botella,   y ahora uno se limita a mezclar vino, con cervezas y con chupeteos baratos,   para ahogar unas penas en alcohol que ni siquiera tenemos,  pero que sí exageramos.   Lloramos con las películas antiguas en las que el hombre se vuelve loco por la mujer,    le regala flores, perfumes y la viste de Prada,   la persigue hasta el final del mundo y ella lo espera en un puerto.  Pero en la vida real no buscan nada más que una botella, una pena y un pene.  Parece que retrocedemos, en vez de avanzar y,  por eso, el futuro estará formado por lo mismo.   La vida de muchas de nosotras acabará consistiendo:   en un consolador, un cóctel, y una película de amor basada en Titanic,   cuyo argumento nunca se atreverá a llevarlo a su propia realidad.   "Hoy en día todo es sexo"  ¿Dónde quedo el amor en estos tiempos?  ¿Acaso se los tragó la tierra?

La mujer tiene dos puntos débiles, el útero y el corazón.



La mujer tiene dos puntos débiles, el útero y el corazón. Y cuando el útero o el corazón se interponen toda esa sabiduría, esa superioridad se tambalea. Su capacidad para el sentimiento; la sensibilidad, el afecto, la devoción, el volcarse en lo que aman…las perjudica. Una mujer enamorada es su primer enemigo,  renuncia justamente a los mecanismos que la hacen superior. Amor, moda, historia, sexo, música, ajedrez… y muchos sentimientos encontrados se dan cita en la novela de  Arturo Pérez-Reverte  "El tango de la guardia vieja."


La mujer tiene dos puntos débiles, el útero y el corazón. Y cuando el útero o el corazón se interponen toda esa sabiduría, esa superioridad se tambalea. Su capacidad para el sentimiento; la sensibilidad, el afecto, la devoción, el volcarse en lo que aman…las perjudica. Una mujer enamorada es su primer enemigo, renuncia justamente a los mecanismos que la hacen superior. Amor, moda, historia, sexo, música, ajedrez… y muchos sentimientos encontrados se dan cita en la novela de  Arturo Pérez-Reverte  "El tango de la guardia vieja."


La mujer tiene dos puntos débiles, el útero y el corazón. Y cuando el útero o el corazón se interponen toda esa sabiduría, esa superioridad se tambalea. Su capacidad para el sentimiento; la sensibilidad, el afecto, la devoción, el volcarse en lo que aman…las perjudica. Una mujer enamorada es su primer enemigo, renuncia justamente a los mecanismos que la hacen superior. Amor, moda, historia, sexo, música, ajedrez… y muchos sentimientos encontrados se dan cita en la novela de  Arturo Pérez-Reverte  "El tango de la guardia vieja."



Cuando dos almas se encuentran no existe ni edad, ni condición, ni distancia, ni sexo.


Cuando desnudas tu cuerpo, y la otra persona permanece con la ropa puesta, puedes sentirte vulnerable, incómodo o aceptarlo de forma natural. Sin embargo desnudar nuestra alma no creo que lo hagamos ante cualquiera, sólo unos pocos escogidos pueden ver nuestra alma al desnudo. Si alguna vez has desnudado tu alma y la otra persona ha continuado vestida, ¿cómo te has sentido?, ¿Ante quien serías capaz de desnudar tú alma? ¿Has hecho ese tipo de desnudo alguna vez?
 Bueno sé que las preguntas no son fáciles, pero.... yo personalmente cuando alguna vez lo hago es como una forma de compartir lo mejor que tengo de mí misma o por lo menos lo más importante, si lo hago es como un acto de entrega hacía la otra persona, no espero nada a cambio, aunque si la otra persona también lo hace puede darse una conexión especial, creo que es lo más hermoso. Cuando dos almas se encuentran no hay ningún cuerpo que las pueda eclipsar, no existe ni edad, ni condición, ni distancia, ni sexo. Sólo dos almas que se comunican entre sí.

Cuando desnudas tu cuerpo, y la otra persona permanece con la ropa puesta, puedes sentirte vulnerable, incómodo o aceptarlo de forma natural. Sin embargo desnudar nuestra alma no creo que lo hagamos ante cualquiera, sólo unos pocos escogidos pueden ver nuestra alma al desnudo. Si alguna vez has desnudado tu alma y la otra persona ha continuado vestida, ¿cómo te has sentido?, ¿Ante quien serías capaz de desnudar tú alma? ¿Has hecho ese tipo de desnudo alguna vez? Bueno sé que las preguntas no son fáciles, pero.... yo personalmente cuando alguna vez lo hago es como una forma de compartir lo mejor que tengo de mí misma o por lo menos lo más importante, si lo hago es como un acto de entrega hacía la otra persona, no espero nada a cambio, aunque si la otra persona también lo hace puede darse una conexión especial, creo que es lo más hermoso. Cuando dos almas se encuentran no hay ningún cuerpo que las pueda eclipsar, no existe ni edad, ni condición, ni distancia, ni sexo. Sólo dos almas que se comunican entre sí.

Hacer El Amor Es Bueno Para La Salud.

Cualquier día a la semana es bueno para hacer el amor, cualquier hora y cualquier lugar apetecible para los dos "Rompe la rutina"  Hacer El Amor Es Bueno Para La Salud.
  •  Ayuda a tener una actitud positiva.
  •  Mejora la comunicación en la pareja.
  •  Ayuda a combatir la depresión, el dolor de cabeza y el dolor en general.
  •  Ayuda a dormir mejor.
  •  Te hace sentir rejuvenecido.
  •  Ayuda a subir la autoestima.
  •  Ayuda a perder peso y nos mantiene en forma.
  •  Reduce el estrés y mejora la salud.
  •  Aumenta la esperanza de vida. 
 Cierto es que practicar sexo es la esencia del amor y uno de los regalos más preciados para una relación de pareja. Así que desde hoy, toma las riendas de tu vida sexual, tomando la iniciativa a la hora de hacer el amor con tu pareja, fomentando la espontaneidad y sorprendiendo gratamente y amorosamente a tu pareja, y naturalmente, dejándote sorprender.


 Cualquier día a la semana es bueno para hacer el amor, cualquier hora y cualquier lugar apetecible para los dos "Rompe la rutina"  Hacer El Amor Es Bueno Para La Salud.   Ayuda a tener una actitud positiva.  Mejora la comunicación en la pareja.  Ayuda a combatir la depresión, el dolor de cabeza y el dolor en general.  Ayuda a dormir mejor.  Te hace sentir rejuvenecido.  Ayuda a subir la autoestima.  Ayuda a perder peso y nos mantiene en forma.  Reduce el estrés y mejora la salud.  Aumenta la esperanza de vida.   Cierto es que practicar sexo es la esencia del amor y uno de los regalos más preciados para una relación de pareja. Así que desde hoy, toma las riendas de tu vida sexual, tomando la iniciativa a la hora de hacer el amor con tu pareja, fomentando la espontaneidad y sorprendiendo gratamente y amorosamente a tu pareja, y naturalmente, dejándote sorprender.or


Sexo por teléfono o internet.



 Este es un tema delicado amigas, pero conveniente de exponerlo y quizá, por el cual, muchas mujeres se escandalizarían si quiera mencionarlo, pero algunas otras que abandonadas en su propia soledad y desamparo emocional, se atreven a probar suerte o a buscar aventuras a la deriva de cualquier circunstancia, incluso con personas que ni siquiera conocen personalmente sin medir consecuencias. Y así le dicen a cualquier desconocido "No puedo sacarte de mi cabeza."  Suena el teléfono más que inmediatamente y empieza el intercambio de adulaciones. De pronto todo el mundo de soledad de aquella pobre ilusa, cambia como por arte de magia, pensando que hasta se sacó la lotería sin comprar cachito, para terminar entregándose en caricias íntimas a aquel perfecto desconocido, y en algunas ocasiones, para ya nunca volver a saber de él jamás.    ¿Y qué decir del amigo o compañero, vecino o simplemente conocido que pretende lo mismo vía telefónica, y algunos lo logran con bastante éxito no sólo la primera vez, sino en repetidas ocasiones?      Pero yo me pregunto: ¿Sexo por teléfono?, motivos, causas, circunstancias o lo que sea… ¿no resulta para tal caso lo mismo, un insulto a la integridad de la mujer?   ¿Cómo es posible que una mujer se preste a tales bajezas?    Algunas lo hacen por amor con su pareja en la distancia, otras porque son casadas y no pueden reunirse con el oportunista en turno, otras por satisfacer instintos, otras por vergüenza de hacerlo personalmente, otras porque les gustan las relaciones ocasionales en secreto absoluto, y otras que se dedican hasta a vender sexo profesionalmente por teléfono mediante las famosas compañías de “online sexo shop”…    ¡qué horror! ¿pero qué les pasa por Dios!   ¿Hasta dónde se ha denigrado la mujer hoy día?    Y me sigo preguntando: ¿Es prudente, conveniente y digno de una mujer decente, este tipo de relaciones por teléfono? ¿y por Internet?, también se dan millones de casos de éste tipo, en que ambos, hombre y mujer terminan abrazando su computadora, o besando el micrófono, resarciéndose de las ganas frente a ella y hasta casi adorando su propio teclado, desnudándose frente a la camarita para que al otro se le alteren sus hormonas, y algunos (no todos), por supuesto no les satisface ya la camara y terminan pidiendo el teléfono de la mujer, para culminar en verdaderas orgías a través de los cables y redes… ¡qué degenere y qué asco!    ¿Sería conveniente amigas queridas que tratemos sanamente éste tema? ¿qué les parece? ¿qué opinan ustedes de las relaciones sexuales por teléfono o por Internet? ¿será que a algunas les parece muy sano éste tipo de actividades? ¿justo, prudente y digno de una mujer?    Por favor y con todo respeto, fuera miedos para expresarse amigas: Quiero aclarar que esto es algo tomado de la red y no significa que tenga que ver con mi opinión personal . ¿Ustedes qué opinan al respecto?


Este es un tema delicado amigas, pero conveniente de exponerlo y quizá, por el cual, muchas mujeres se escandalizarían si quiera mencionarlo, pero algunas otras que abandonadas en su propia soledad y desamparo emocional, se atreven a probar suerte o a buscar aventuras a la deriva de cualquier circunstancia, incluso con personas que ni siquiera conocen personalmente sin medir consecuencias. Y así le dicen a cualquier desconocido "No puedo sacarte de mi cabeza."



Un día cualquiera estas mujeres se deciden a ingresar a fríos e impersonales chats públicos, donde impera la osadía más atroz, la majadería y el desorden psicológico de cualquiera, como si fuera un mercadeo de intercambio de emociones fuertes a cualquier precio, e incluso hasta gratis.


Un día cualquiera estas mujeres se deciden a ingresar a fríos e impersonales chats públicos, donde impera la osadía más atroz, la majadería y el desorden psicológico de cualquiera, como si fuera un mercadeo de intercambio de emociones fuertes a cualquier precio, e incluso hasta gratis.

 Tan pronto alguien les aborda: “hola preciosa”, contestan inmediatamente a tal “halago traicionero”, sin siquiera imaginar lo que les espera. Se entabla la comunicación en el mejor de los términos con las preguntas de rigor: De dónde eres?, ¿qué edad tienes?, ¿a qué te dedicas? ¿eres casada, soltera, viuda, separada, divorciada o qué?– Huy, dan un brinco de emoción estas mujeres, pensando que ya flecharon y que tal vez hasta les propongan matrimonio –    Sigue el cortejo y galanteo deliberado de parte y parte, hasta que llegan a la parte culminante y más emocionante de la conversación: “Dame tu teléfono, hablaremos más a gusto”, y sin pensarlo dos veces, aquella solitaria y ansiosa mujer suelta toda la sopa de números enseguida a la hora que sea y desde donde sea, o a quien sea.


Tan pronto alguien les aborda: “hola preciosa”, contestan inmediatamente a tal “halago traicionero”, sin siquiera imaginar lo que les espera. Se entabla la comunicación en el mejor de los términos con las preguntas de rigor: De dónde eres?, ¿qué edad tienes?, ¿a qué te dedicas? ¿eres casada, soltera, viuda, separada, divorciada o qué?– Huy, dan un brinco de emoción estas mujeres, pensando que ya flecharon y que tal vez hasta les propongan matrimonio –

Sigue el cortejo y galanteo deliberado de parte y parte, hasta que llegan a la parte culminante y más emocionante de la conversación: “Dame tu teléfono, hablaremos más a gusto”, y sin pensarlo dos veces, aquella solitaria y ansiosa mujer suelta toda la sopa de números enseguida a la hora que sea y desde donde sea, o a quien sea.

Suena el teléfono más que inmediatamente y empieza el intercambio de adulaciones. De pronto todo el mundo de soledad de aquella pobre ilusa, cambia como por arte de magia, pensando que hasta se sacó la lotería sin comprar cachito, para terminar entregándose en caricias íntimas a aquel perfecto desconocido, y en algunas ocasiones, para ya nunca volver a saber de él jamás.    ¿Y qué decir del amigo o compañero, vecino o simplemente conocido que pretende lo mismo vía telefónica, y algunos lo logran con bastante éxito no sólo la primera vez, sino en repetidas ocasiones?      Pero yo me pregunto: ¿Sexo por teléfono?, motivos, causas, circunstancias o lo que sea… ¿no resulta para tal caso lo mismo, un insulto a la integridad de la mujer?   ¿Cómo es posible que una mujer se preste a tales bajezas?


Suena el teléfono más que inmediatamente y empieza el intercambio de adulaciones. De pronto todo el mundo de soledad de aquella pobre ilusa, cambia como por arte de magia, pensando que hasta se sacó la lotería sin comprar cachito, para terminar entregándose en caricias íntimas a aquel perfecto desconocido, y en algunas ocasiones, para ya nunca volver a saber de él jamás.

¿Y qué decir del amigo o compañero, vecino o simplemente conocido que pretende lo mismo vía telefónica, y algunos lo logran con bastante éxito no sólo la primera vez, sino en repetidas ocasiones?


Pero yo me pregunto: ¿Sexo por teléfono?, motivos, causas, circunstancias o lo que sea… ¿no resulta para tal caso lo mismo, un insulto a la integridad de la mujer?
 ¿Cómo es posible que una mujer se preste a tales bajezas?

Algunas lo hacen por amor con su pareja en la distancia, otras porque son casadas y no pueden reunirse con el oportunista en turno, otras por satisfacer instintos, otras por vergüenza de hacerlo personalmente, otras porque les gustan las relaciones ocasionales en secreto absoluto, y otras que se dedican hasta a vender sexo profesionalmente por teléfono mediante las famosas compañías de “online sexo shop”…

¡qué horror! ¿pero qué les pasa por Dios! 
¿Hasta dónde se ha denigrado la mujer hoy día?

Y me sigo preguntando: ¿Es prudente, conveniente y digno de una mujer decente, este tipo de relaciones por teléfono? ¿y por Internet?, también se dan millones de casos de éste tipo, en que ambos, hombre y mujer terminan abrazando su computadora, o besando el micrófono, resarciéndose de las ganas frente a ella y hasta casi adorando su propio teclado, desnudándose frente a la camarita para que al otro se le alteren sus hormonas, y algunos (no todos), por supuesto no les satisface ya la camara y terminan pidiendo el teléfono de la mujer, para culminar en verdaderas orgías a través de los cables y redes… ¡qué degenere y qué asco!

¿Sería conveniente amigas queridas que tratemos sanamente éste tema? ¿qué les parece? ¿qué opinan ustedes de las relaciones sexuales por teléfono o por Internet? ¿será que a algunas les parece muy sano éste tipo de actividades? ¿justo, prudente y digno de una mujer?

Por favor y con todo respeto, fuera miedos para expresarse amigas: Quiero aclarar que esto es algo tomado de la red y no significa que tenga que ver con mi opinión personal . ¿Ustedes qué opinan al respecto?

Quizás me gusten las cosas que a ti no te gustan, pero aquí estoy, esta soy yo.



 Ven y criticame porque me encanta ese sol que me deslumbra cada mañana y hace que me sienta viva, con energía. Me gusta ese olor a café que hace mi padre al levantarse, escuchar música a todas horas, el flamenco, cosas opuestas, equivocarme cuando hablo, asombrarme al leer historias de sexo.  Me gusta saber que me están mintiendo y más aun reírme de las mentiras, me gusta tener la razón, que me critiquen sin conocerme, y que después se tengan que tragar la lengua, me gusta ayudar y perdonar, saber quienes son mis verdaderos amigos, me gusta el beneficio de la duda y también reírme en el momento menos oportuno. Quizás me gusten las cosas que a ti no te gustan, pero aquí estoy, esta soy yo.



Ven y criticame porque me encanta ese sol que me deslumbra cada mañana y hace que me sienta viva, con energía. Me gusta ese olor a café que hace mi padre al levantarse, escuchar música a todas horas, el flamenco, cosas opuestas, equivocarme cuando hablo, asombrarme al leer historias de sexo.

Me gusta saber que me están mintiendo y más aun reírme de las mentiras, me gusta tener la razón, que me critiquen sin conocerme, y que después se tengan que tragar la lengua, me gusta ayudar y perdonar, saber quienes son mis verdaderos amigos, me gusta el beneficio de la duda y también reírme en el momento menos oportuno. Quizás me gusten las cosas que a ti no te gustan, pero aquí estoy, esta soy yo.


 Ven y criticame porque me encanta ese sol que me deslumbra cada mañana y hace que me sienta viva, con energía. Me gusta ese olor a café que hace mi padre al levantarse, escuchar música a todas horas, el flamenco, cosas opuestas, equivocarme cuando hablo, asombrarme al leer historias de sexo.  Me gusta saber que me están mintiendo y más aun reírme de las mentiras, me gusta tener la razón, que me critiquen sin conocerme, y que después se tengan que tragar la lengua, me gusta ayudar y perdonar, saber quienes son mis verdaderos amigos, me gusta el beneficio de la duda y también reírme en el momento menos oportuno. Quizás me gusten las cosas que a ti no te gustan, pero aquí estoy, esta soy yo.