Me coge por un brazo, me lo aprieta con fuerza, porque cuando alguien a quien quieres se te va, intentas detenerlo con las manos, con la mente, con todo tu cuerpo.
Esperas poder atrapar así también su corazón. Pero no, no es así. El corazón tiene pies que no ves. Y sigo pensando y sigo creyendo. !Algún día todas las sonrisas le ganaran el pulso al dolor!


































