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Tú eres quien se tiene que mover, estás a tiempo…


Cuántas veces nos preguntamos la cantidad de oportunidades
 que hemos perdido en la vida teniendo la sensación
 de no haberlas sabido manejar.

 ¿Cuántas veces hemos dejado pasar de largo el momento, 
la situación o porque no hemos sabido verlo a tiempo?.

 ¿Cuántas veces afirmamos que no nos arrepentimos de nada de lo hecho,
 sino de no haberlo hecho?.

¿Cuántas veces esas oportunidades
podrían haber sido nuestras  y pasaron a ser de otros?.

¿ Cuántas veces esperamos y persistimos sin hacer nada,
 sin movernos, pensando que tarde o temprano alguien aparecerá?.

Y si no aparece, ¿Qué hacemos?
Hay que buscar, tú eres quien se tiene que mover,
 estás a tiempo…

Porque tarde o temprano encontrarás a alguien que sea interesante, 
atrayente y sentirás que se puede comenzar una nueva vida...
desconocida y tan diferente, que colmará tus ansias de compartir, de disfrutar,... 
en definitiva, de llenarte de felicidad.

¿A qué estamos esperando?
“El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable.
Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”
-Victor Hugo




Hoy es viernes. Me gustan los viernes.

Hoy es viernes. Me gustan los viernes, ese olor a fin de semana, que rezuma vida por los cuatro costados, que me hace sentir el éxito o simplemente las frustraciones, los aprendizajes de la semana. Que me recuerda que a pesar del cansancio, de las emociones a flor de piel, de la apatía o la pasión que le haya puesto a la semana, el viernes llega igual, pero siempre se vive de una manera distinta.

Hoy me despierto con una sonrisa, por que sí, porqué es una decisión tomada desde antes de dormir, desde la semana pasada, desde la adversidad, decido que sea mi bandera o eso que ahora está de moda, mi marca personal. Por todo eso, hoy me levanto con una sonrisa, una bien grande y si la quieres te regalo una para ti.

Hoy me despierto con una sonrisa, por que sí, porqué es una decisión tomada desde antes de dormir, desde la semana pasada, desde la adversidad, decido que sea mi bandera o eso que ahora está de moda, mi marca personal. Por todo eso, hoy me levanto con una sonrisa, una bien grande y si la quieres te regalo una para ti.

Mañana tendré que calzarse los tacones, levantarme, para comerme el mundo. Sola.

Cuando una mujer pierde a alguien que ama, el día se le apaga y a sus horas se le adhiere una substancia viscosa y negra, que por más que intente no puede despegar de todos los recovecos de la memoria. La tristeza cae a cántaros, le llena los espacios y la inunda hasta la boca. La mujer intenta nadar, pero por más que se esfuerza no logra salir a flote y termina dándose por vencida, hundiéndose de a poco e intentando tocar el fondo para tomar impulso y alcanzar la superficie. Detrás de las nubes un conejo monta la luna y le deja caer estrellas, pero el dolor de la mujer es grande y sólo siente la lluvia y las lágrimas. El corazón se le astilla y los vidrios se le clavan en la piel ardiente, que sangra y sangra pero ella ni se preocupa por ocultar las heridas. Las piernas se le van languideciendo de a poco. La mujer se cansa y se recuesta. Quisiera tirarse sobre la hierba y ser absorbida por la tierra. O quizás devorada por las aguas. Pero su cuerpo sigue ahí. Con los brazos caídos, las manos apuntando hacia el suelo, queriendo escarbar con los dedos en la tierra para buscar a aquel que se le ha ido, mientras ella sigue ahí, con ganas de dormir, de escaparse, de morir.... pero ella sigue ahí. Ella sigue acá y por la mañana no podrá acostarse a dormir la siesta. Ni encerrarse en el baño a llorar. Ni escaparse a cualquier lado para no pensar. No. Mañana tendrá que calzarse los tacones y levantarse para comerse el mundo. Sola. Por eso es que no quisiera estar en los zapatos de esta mujer.
Mañana tendrá que calzarse los tacones y levantarse para comerse el mundo. Sola. Por eso es que no quisiera estar en los zapatos de esta mujer.

El amor es el sentimiento más antiguo del mundo.

Hoy día me parece increíble estar llena de planes y sueños, llega a asustarme el sentimiento de querer
estar con una persona hasta el día de mi muerte, siempre me pregunto: ¿Cómo es que lo deje entrar en mi vida?,¿Será que no usó las estrategias absurdas de otros?, ¿Será que me gustaba su manera de hacerme reír?, ¿Será que vi en sus ojos sinceridad?, no lo sé; sólo sé que fue un acuerdo de ver si nos entendíamos y cuando menos lo pensé lleno mi vida de paz,  tranquilidad, de cariño y respeto, de cosas que nunca tuve, como seguridad. La yo independiente se convirtió en alguien que necesitaba
lo único que no tenía, AMOR.
El amor es el sentimiento más antiguo del mundo. "Tiene 3.000 millones de años y surgió en el momento en el que una bacteria se preguntó si había alguien más ahí porque no podía sobrevivir sola."


Se nos puede ir la vida entera, tratando de encontrar la respuesta de una sola pregunta.





La vida es solo una, no hay repetición, no hay segundas oportunidades, no hay forma de rebobinar la cinta, el tiempo pasa y el reloj jamas se detiene,..No podemos detenernos, la vida continua siempre, avanza, sigue, avanza y si nos distraemos no nos damos cuenta y se fue y vemos que ya no hay forma de recuperar-lo…¿Vivir, que es vivir? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Para Qué estamos aquí? Quién nos trajo? ¿Quién nos llevara? un millón y medio de preguntas sin respuestas y mientras tratamos de encontrarlas la vida se va…
Se nos puede ir la vida entera tratando de encontrar la respuesta de una sola pregunta y no encontrarla, podemos dedicarnos a eso o decidir vivir de alguna manera ya sea formando parte de la gran familia de borregos dirigidos por la caja idiota o ser la vieja chismosa del barrio, es una profesión que requiere mucha dedicación o buscar a quien imitar o dejar el camino fácil y ser un ser individual y único y tener una IDENTIDAD PROPIA.
Para tener identidad propia hay que tomar decisiones, parece fácil sin embargo no lo es, porque esas decisiones las tomaras de manera individual, sin tomar en cuenta lo que piensen u opinen los demás, e ahí el meollo del asunto, porque la gran mayoría de los seres humanos consideran importante lo que piensan u opinan los demás al grado de que basan sus vidas en tratar de agradar a todos y eso les causa a la larga un gran desgaste emocional y un sentimiento de vacío infinito.
Tener identidad propia requiere mucho trabajo, hay que tener un carácter determinado y firme para no ser afectado por los ataques de la sociedad al ver tu manera de vestir, de hablar y de interactuar, un ser independiente en todos los sentidos es casi un bicho raro, alguien a quien en verdad no le importe lo que piensen los demás de tus gustos al grado que ni siquiera se toma la molestia de decir: no me importa lo que piensen, porque si alguien dice eso es porque si le importa, una persona a la que no le importa lo que piensen los demás no se desgasta pensando en si les importa o no.
Yo soy un ser con identidad propia, es divertido y liberador, vestirte como te de la gana, sin seguir modas, solo comprando lo que te gusta es sumamente agradable, leer los libros que te llamen la atención y decir si te gusto o no sin tomar en cuenta los estudios o análisis previos sobre dicha obra. escuchar la música que te guste según el humor que tengas sin preocuparte de que te vayan a catalogar de fresa, rocker, punk, naco, intelectual, que mas da, no importa, tu disfrutaras tu música porque para eso es, ir a los sitios que te gustan porque te gustan no porque estén de moda, comer lo que te de la gana y no lo que consideran nice, carajo, nada mas sabroso que un plato de fréjoles con tortillas de harina y queso, no le piden nada a la lasaña o al corte fino de carne, una cerveza oscura bien helada y no champagne, tacos de sudadero en lugar de pasta italiana, documentales en lugar de churro novelas, ser libre de escoger lo que se desea, no estar etiquetada o que la única etiqueta que te puedan poner sea: es muy rara, el día que mi madre me dijo: no se, es que tu eres muy rara supe que yo era un ser con identidad propia.
Y hay que mantener esa identidad por siempre, nada ni nadie debe arrebatarnos esa identidad, no tenemos porque cambiar al conocer a alguien para quedar bien, porque podemos fingir ser algo que no somos para agradar y cuando queremos dejar ese disfraz ocurre la catástrofe, la persona a la que enamoramos fingiendo ser de otra manera nos deja de querer al ver nuestra verdadera identidad, por eso lo ideal es siempre autentico para que te quieran por lo que eres y no por lo que pareces ser.
Por otro lado, quien te ama debe aceptarte tal cual, de no ser así quiere decir que realmente no te ama, solo eres el molde visual que quiere llenar con las características requeridas para su propio gusto.
Identidad propia sinónimo de libertad e independencia, de paz espiritual y amor propio, yo seguiré siendo la misma siempre, mi esencia jamas se ira y solo morirá cuando yo deje de respirar…


Y en esta vida, yo no estoy dispuesta a perder.


Una torta y un beso. Una sonrisa y una lágrima a la vez.
Perder la cabeza, guiarse por impulsos y decir siempre las cosas claras,
tragándome la vergüenza y el orgullo a bocados, que no engordan.

Arriesgarme, saltar y subir el volumen al máximo de mi canción favorita.
Y escaparme de casa, viviendo al día, sin pensar en lo que pueda pasar mañana.
Pidiendo perdón antes que permiso, sin nada que me preocupe 
ni que me haga pensar más de la cuenta.

Sé que estaría bien eso de reflexionar un poco antes de actuar, 
pero me gusta más ir improvisando,
sin saber las posibles consecuencias ni calcular el daño que pueda sufrir.
De arriba abajo y de abajo arriba en una milésima de segundo.
Sin parar, como una frenética montaña rusa que parece no tener fin.

Muchos dicen que he cambiado, que antes yo no era así;
pero la verdad es que no me apetece parar a pensarlo.
Que antes pensaba, que ahora estoy loca, que camino sin rumbo fijo.
Todo por ese punto fuerte, o débil, según cómo lo mires.

El todo y la nada. Los dos extremos de la balanza; 
un desequilibrio constante que se me ha contagiado,
se ha introducido en mi sangre, y ya corre por mis venas envenenada.
Con ganas de gritar, de saltar, y automáticamente de quedarme en silencio.

Que nadie lo entienda, me da igual, no lo pretendo.
Darlo todo por una sonrisa, arriesgándome a tirar todo por la borda.
Pero, ¿sabes qué?
No hay tiempo de pararse a pensar, además, quien no arriesga, no gana.
Y en esta vida, yo no estoy dispuesta a perder.




Te invito a ser feliz. Feliz cumpleaños.


Te invito a descubrir cosas nuevas: reír, reír y reír, hasta no poder más, cantar alguna canción, bailar bajo la lluvia, saborear cada segundo, pedir deseos a las estrellas fugaces, contar un secreto, saltar de alegría, enviar una carta, soplar las velas cada vez que cumples años, sonreír a alguien, llorar, abrazar y ayudar...Te invito a que disfrutes conmigo de cada uno de estos momento y muchos otros.


Todos los sentimientos que una vez perdí los recuperé.

Todo volvió a su cauce... 
Todos los sentimientos que una vez perdí los recuperé. 
Cogí un barco y los pesqué donde una vez los tiré. 
Los cogí y los guardé en un sitio secreto, bajo llave. 
Donde nadie me los cogiera y volviera a jugar con ellos. 

Donde yo pudiera mostrarlos si quisiera. 
Donde la única que tiene la llave soy yo.
Es un lugar perfecto, hecho a mi manera. 
Porque soy yo la dueña de todo eso.

Allí donde mi imaginación hecha a volar para después volver
 y plasmar mis historias en papel y que la gente lo lea y vea
 que cada uno puede tener su sitio secreto. 
Ese lugar donde podemos guardar recuerdos e historias...
 para soñar y dejarse llevar por la magia de saber plasmar lo que se siente.



Fácil es orar todas las noches. Difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas...

Fácil es orar todas las noches. Difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas...

1) Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica.
Difícil es ocupar el corazón de alguien...
2) Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida...
3) Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas...
4) Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño..
5) Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad...
6) Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara...
7) Fácil es saber que estas rodeado por personas queridas.
Difícil es saber eso y no sentirte solo...
8) Fácil es tropezar en una piedra.
Difícil es levantarte...
9) Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor...
10) Fácil es orar todas las noches.
Difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas...
11) Fácil es prometerle a alguien algo.
Difícil es cumplirle esa promesa...
12) Fácil es decir que amamos.
Difícil es demostrarlo todos los días...
13) Fácil es criticar a los demás.
Difícil es mejorar uno mismo...
14) Fácil es cometer errores.
Difícil es aprender de ellos...
15) Fácil es llorar por el amor perdido.
Difícil es cuidarlo para no perderlo...
16) Fácil es pensar en mejorar.
Difícil es dejar de pensarlo y solamente hacerlo...

 Fácil es prometerle a alguien algo. Difícil es cumplirle esa promesa...

No juzgues solamente comprende y si no puedes comprender, siempre respeta.


El respeto es aceptar y comprender tal y como son los demás, aceptar y comprender su forma de pensar aunque no sea igual que la nuestra, aunque según nosotros esta equivocado. Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener.
Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente. No juzgues…solamente comprende…y si no puedes comprender, siempre respeta. Nos dicen que nos pongamos en el zapato del otro y ha algunos que ni zapatos tienen.

No juzgues solamente comprende y si no puedes comprender, siempre respeta.


Siempre hay un roto para un descosido.


Lo que más me gusta de un hombre es la inteligencia, no hay nada como alguien que te desafié, es como una competencia... Que sea seguro de sí mismo (no soberbio, ni creído)... Que sea amable y sepa tratar a una mujer con caballerosidad.. Amo los gestos sutiles que marcan la diferencia entre un hombre y un adolescente.. Que no sea vulgar en sus modos o forma de hablar.... Que se interese por incrementar su cultura. Que me haga sentir cuidada y protegida aunque yo me pueda cuidar sólita, eso si, sin convertirse en mi carcelero, ni controlador. Que no coarte mi libertad y confié en mi.
Que me apoye en mis proyectos. Que siempre tenga algo bonito para decirme. Que se tome tiempo para hacer el amor. Que se tome tiempo para el romance. Incluso que prepare él algo romántico para sorprenderme. Que me escuche, como yo soy una buena oyente. Que sea trabajador pero no EXCESIVO. Que trabaje para vivir y no viva para trabajar. Todavía existen hombres que le abren la puerta del carro a las mujeres... Mi abuela decía: "Siempre hay un roto para un descosido."

Siempre hay un roto para un descosido.


Enamorarse de un Idiota.


Volar con las alas rotas, después del doloroso choque contra el desengaño, es mitad estrellarse en el suelo a cada nuevo intento y mitad alcanzar el cielo y sus encantos. Besar se vuelve descubrir y rutina dependiendo de quien sean los labios. Una caminata bajo las estrellas se puede volver tan solo una lejana idea, una pintura hermosa descrita en mis poemas, todo menos una realidad que se acerca. Y el empezar a construir ilusiones desde cero, con esto me gusta y esto no lo quiero, se vuelve intolerable después de pedir un poco mas a la derecha, dos centímetros mas alto, no no, mejor más bajo, y al fin ves como nada queda bien centrado, dentro de ese espacio que ya decidiste crear, respetando todas esas normas que te permitirán no volverte a enamorar de otro idiota.



Quiero vivir la vida intensamente.

Creo que la vida también nos deja a veces la resaca de sus vivencias, pero no puedo ni quiero quedarme en la orilla contemplándola, viéndola pasar desde una estación de arena y sol, por muy bello y seguro que sea el paisaje desde fuera, prefiero ahogarme en su bravura, vivirla intensivamente, sentirla beso a beso de forma salvaje, aunque haya algún momento en que la sal de su agua impregne de dolor mi piel y mi ser. Me gusta la vida, me gusta, aunque haya muchas veces que no sea capaz de comprender porque vivo algunas cosas de la forma en que las vivo, con tanta intensidad, porque me produce dolor, y el dolor no me gusta, sin embargo aceptaré mi sensibilidad como una parte de mí.

Creo que la vida también nos deja a veces la resaca de sus vivencias, pero no puedo ni quiero quedarme en la orilla contemplándola, viéndola pasar desde una estación de arena y sol, por muy bello y seguro que sea el paisaje desde fuera, prefiero ahogarme en su bravura, vivirla intensivamente, sentirla beso a beso de forma salvaje, aunque haya algún momento en que la sal de su agua impregne de dolor mi piel y mi ser. Me gusta la vida, me gusta, aunque haya muchas veces que no sea capaz de comprender porque vivo algunas cosas de la forma en que las vivo, con tanta intensidad, porque me produce dolor, y el dolor no me gusta, sin embargo aceptaré mi sensibilidad como una parte de mí.

Transforma lo cotidiano en extraordinario.

Yo me he propuesto saborear cada segundo de estos días cotidianos durante esta semana: el zumo de naranja recién exprimido, la ducha caliente de la mañana, el primer beso de mis hijos al despertarse, la llamada de teléfono de alguien que me quiera, la onza de chocolate después de la cena y el momento de meterme en la cama por la noche.
Cuántas cosas maravillosas tenemos en la vida y nos la pasamos esperando que sucedan cosas extraordinarias. Esperamos asombrarnos continuamente, dejando escapar la frescura del momento. Elevar lo cotidiano al rango de sublime sólo depende de nosotros, de que nuestro modo de sentir quiera apreciarlo.

Mi Frase Favorita:

Transforma lo cotidiano en extraordinario.

Transforma lo cotidiano en extraordinario.

Abrir el corazón significa estar dispuesto a perder.


Fui lastimada, una y otra vez. Me dejé hacer algunas de las muchas cicatrices que llevo en la piel, y muchas otras, me las infringí. Quería ser querida, quería que la gente, aquel hombre y mis conocidos me quisieran. Lo quise con tanta desesperación que dejé de respetarme, de quererme, olvidé que soy humana y me duele que me pongan en segundo lugar, que no les importe si me duele, que le de igual tenerme a su lado, que un día me quería y al otro, me despreciaba. Me han matado, pero sobreviví. Y ahora soy yo quien debe llevar las heridas día a día como marcas que el tiempo grabo en mí, como si no fuesen las huellas que dejaron quienes me lastimaron, quienes rompieron mi corazón y dejaron los restos para que los recoja. Me dicen que abra mi corazón, que confíe, que no me dañarán pero todos en el fondo sabemos que cuando uno confía, es cuando las peores cosas pasan. Abrir el corazón significa estar dispuesto a perder.


Fúmate las penas.


Voy a encender un cigarrillo, a verter todas mis preocupaciones en él, le voy a ordenar que me desestrese, que me llene un poco, que ese humo que se escapa por mis labios es lo único que me llenaba. Voy a fumarme esta mierda de vida, ha hacer un porro con los complejos, y ha quemar mis putas comidas de cabeza. Voy a expulsar todo, y aunque no sea capaz de hacer todo esto en una calada, lo intentare en otra, y intentare que mi humo, llegue hasta las estrellas, vea todo lo que no puedo ver y me lo cuente, para poder llegar a putear de la misma forma de la que me putean. Y espero que así sea, espero que después de este descanso, de esta liberación, después de saber que hago algo que a mucha gente no le gustaría, espero sentirme también como me siento cuando atraigo el cigarro a mi boca. Desde luego lo mejor del mundo es saber que hay cosas que no te juzgaran aunque primero las utilices para desahogarte y luego lo tires al suelo y lo pises. Fúmate las penas.




El mundo te quiere veloz para recordar sólo el sonido de tus pasos.

Fuera de mi ventana sólo veo coches veloces, 
motos alocadas, que dejan el tráfico atrás. 
He aprendido una pequeña verdad:
El mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo,
te quiere veloz para recordar sólo el sonido de tus pasos 
y es por eso que cuando te acuerdas que no vas a ningún lado 
aceleras.

Porque no todos los días bloqueas recuerdos.


Querido pasado,

Esta noche ha empezado como otra cualquiera. Planificando qué hacer, cómo distribuir el tiempo de la que es una bonita noche por delante para mí, pensando en cómo desarrollar mi Yo, en cosas sin más. Y pensando en cosas, he pensado que era un buen momento para desempolvar esa parte del armario que todos tenemos y que hace mucho tiempo que no nos atrevemos a tocar por miedo a lo que pueda haber ahí. Además, que la parte de mi armario en cuestión es la más alejada, arriba al lado de la pared… es decir, bastante intocable. El caso es que me he puesto a hurgar, teniendo suerte de ser de siempre bastante escrupulosa y esta ordenado. Lleno de polvo, pero ordenado. Sacando cosas y más cosas, he sacado triunfal una caja. No es más grande que un cuaderno mediano de anillos. Y con querubines como decoración. Algo ñoños, con caras algunos a punto de disparar su flecha mortal, con cartas selladas en una mano otros. Lo primero que he pensado ha sido en contarlas. Y lo siguiente, en abrirla… claro. Al momento un olor a papel cerrado me ha golpeado. Y encuentro la caja llena. Hasta arriba. De cartas.

Me ha sorprendido no haber reconocido antes esa caja. Pero ahí estaban. Todas las cartas de mi pasado. Perdón. Mi Pasado. Porque creo que no tengo en mi vocabulario una palabra con mayor propiedad que esa, Pasado. ¿Por qué? Muy simple, porque de él no queda hoy NADA. Bueno, eso creía hasta esta noche. Ahora tengo esta caja, y estas cartas. Muchos de esos pasados simplemente fueron disolviéndose, haciéndose difusos al principio para finalmente desaparecer. Otros están ahí, latentes pero tan lejanos que posiblemente no les reconocería hoy en día. Y luego está ese otro Pasado. El que hizo daño. El que dejó una herida que nunca va a cerrar y que sé que va a ser la causa de muchas de mis decisiones y actitudes. Ese Pasado. El único que todas las mañanas me repito que no es pasado porque, simplemente, niego su existencia. Es un ejercicio duro, porque no todos los días bloqueas recuerdos. Y lo consigo. Y lo he conseguido.  Lo sé porque esta noche ha sido cuando lo he comprobado. No he sentido nada. Ni rabia, ni pena, ni siquiera lo he echado de menos. Tan sólo lo he visto, y he sonreído. Porque ese pedacito es enteramente mío. Y aunque el día de hoy sé que niego la existencia de las personas que escribieron ese Pasado en esas cartas, también sé que hubo un día en que esas personas eran diferentes, éramos diferentes. Y era bonito. Así que he tomado una decisión. Tras desempolvar las un poco, coger algunas que aún danzaban por otra caja que sí tengo localizada y reunirlas con sus hermanas, y mirarlas por última vez hasta la próxima vez, he cerrado cuidadosamente la tapa. He limpiado el polvo que tenía por encima y la he vuelto a dejar donde estaba, en el hueco olvidado del armario.   Pero ahora será diferente. Ya puedo olvidar tranquila.

Me ha sorprendido no haber reconocido antes esa caja. Pero ahí estaban. Todas las cartas de mi pasado. Perdón. Mi Pasado. Porque creo que no tengo en mi vocabulario una palabra con mayor propiedad que esa, Pasado. ¿Por qué? Muy simple, porque de él no queda hoy NADA. Bueno, eso creía hasta esta noche. Ahora tengo esta caja, y estas cartas. Muchos de esos pasados simplemente fueron disolviéndose, haciéndose difusos al principio para finalmente desaparecer. Otros están ahí, latentes pero tan lejanos que posiblemente no les reconocería hoy en día. Y luego está ese otro Pasado. El que hizo daño. El que dejó una herida que nunca va a cerrar y que sé que va a ser la causa de muchas de mis decisiones y actitudes. Ese Pasado. El único que todas las mañanas me repito que no es pasado porque, simplemente, niego su existencia. Es un ejercicio duro, porque no todos los días bloqueas recuerdos. Y lo consigo. Y lo he conseguido.  Lo sé porque esta noche ha sido cuando lo he comprobado. No he sentido nada. Ni rabia, ni pena, ni siquiera lo he echado de menos. Tan sólo lo he visto, y he sonreído. Porque ese pedacito es enteramente mío. Y aunque el día de hoy sé que niego la existencia de las personas que escribieron ese Pasado en esas cartas, también sé que hubo un día en que esas personas eran diferentes, éramos diferentes. Y era bonito. Así que he tomado una decisión. Tras desempolvar las un poco, coger algunas que aún danzaban por otra caja que sí tengo localizada y reunirlas con sus hermanas, y mirarlas por última vez hasta la próxima vez, he cerrado cuidadosamente la tapa. He limpiado el polvo que tenía por encima y la he vuelto a dejar donde estaba, en el hueco olvidado del armario.


Pero ahora será diferente.
Ya puedo olvidar tranquila.


Que difícil es poner punto final a una historia de amor.



Claro que no estoy sola,
 detrás de esa puerta esta la felicidad esperando por mí,
lo difícil de reunirme con ella es cruzar el umbral del olvido...
Las cajas llenas de recuerdos que están amontonadas a mis espaldas, 
tienen mi nombre escrito y siento como si me sujetaran, sin embargo, 
el aire tiene olor a derrota irrevocable y el piso esta todo inundado de lágrimas y dolor.
¡Las paredes curtidas de este espacio desierto, 
no tienen ya ni un mínimo espacio para que yo escriba tu nombre una vez más,
por las ventanas hace tiempo que no pasa la luz de la esperanza!
Me encojo de hombros, me siento confusa...
¿Es aquí de veras donde quiero quedarme?
¿Es aquí donde quiero gastar mis días?
Afuera la soledad me aguarda con una sonrisa y aquí adentro, 
la sombra de tu adiós me rodea de tristeza.
¿Porqué es tan difícil cambiar todo este dolor por una nueva ilusión? 
¡Que difícil es poner punto final a una historia de amor inconclusa, 
que difícil es... Remendar mi corazón!

La Soledad.


Puedo ser y hacer muchas cosas.


Sueño con cosas que nunca van a pasar,
pero no me arrepiento de soñarlas. 
Pienso cosas que no se si deberían ni pensar siquiera,
 pero no me importa. 
Me rió sola en la calle, unos sonríen amistosamente al verme,
otros, piensan que estoy loca. 
La verdad, me da igual.

Soy sincera conmigo misma, nunca me engaño,
 porque engañarme no me va a llevar a ninguna parte. 
Puedo cogerte de la mano y llevarte a donde tú quieras, 
y sabes que no te vas a arrepentir. 
Puedo contar el chiste más malo de la historia y hacerte reír, 
al darme cuenta de lo malo que es. 

 Puedo ser y hacer muchas cosas.
 Puedo romper el hielo, o simplemente dejarlo derretir. 
Pero hay algo que nunca voy a hacer y es quedarme de brazos cruzados. 
Porque después de muchos palos he aprendido 
que el miedo no se vence pensando, si no actuando.