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Se nos puede ir la vida entera, tratando de encontrar la respuesta de una sola pregunta.

La vida es solo una, no hay repetición, no hay segundas oportunidades, no hay forma de rebobinar la cinta, el tiempo pasa, el reloj jamas se detiene,..
No podemos detenernos, la vida continua siempre, avanza, sigue, avanza y si nos distraemos no nos damos cuenta y se fue y vemos que ya no hay forma de recuperarlo…
Vivir, que es vivir? cual es el sentido de la vida? para que estamos aquí? quien nos trajo? quien nos llevara? un millón y medio de preguntas sin respuestas y mientras tratamos de encontrarlas la vida se va…
Se nos puede ir la vida entera tratando de encontrar la respuesta de una sola pregunta y no encontrarla, podemos dedicarnos a eso o decidir vivir de alguna manera ya sea formando parte de la gran familia de borregos dirigidos por la caja idiota o ser la vieja mitotera del barrio, es una profesión que requiere mucha
dedicación o buscar a quien imitar o dejar el camino fácil y ser un ser individual y único y tener una IDENTIDAD PROPIA
Para tener identidad propia hay que tomar decisiones, parece fácil sin embargo no lo es, porque esas decisiones las tomaras de manera individual, sin tomar en cuenta lo que piensen u opinen los demás, e ahí el meollo del asunto, porque la gran mayoría de los seres humanos consideran importante lo que piensan u opinan los demás al grado de que basan sus vidas en tratar de agradar a todos y eso les causa a la larga un gran desgaste emocional y un sentimiento de vacío infinito.
Tener identidad propia requiere mucho trabajo, hay que tener un carácter determinado y firme para no ser afectado por los ataques de la sociedad al ver tu manera de vestir, de hablar y de interactuar, un ser independiente en todos los sentidos es casi un bicho raro, alguien a quien en verdad no le importe lo que piensen los demás de tus gustos al grado que ni siquiera se toma la molestia de decir: no me importa lo que piensen, porque si alguien dice eso es porque si le importa, una persona a la que no le importa lo que piensen los demás no se desgasta pensando en si les importa o no.
Yo soy un ser con identidad propia, es divertido y liberador, vestirte como te de la gana, sin seguir modas, solo comprando lo que te gusta es sumamente agradable, leer los libros que te llamen la atención y decir si te gusto o no sin tomar en cuenta los estudios o análisis previos sobre dicha obra. escuchar la música que te guste según el humor que tengas sin preocuparte de que te vayan a catalogar de fresa, rocker, punk, naco, intelectual, que mas da, no importa, tu disfrutaras tu música porque para eso es, ir a los sitios que te gustan porque te gustan no porque estén de moda, comer lo que te de la gana y no lo que consideran nice, carajo, nada mas sabroso que un plato de frijoles con tortillas de harina y queso, no le piden nada a la lasaña o al corte fino de carne, una cerveza oscura bien helada y no champagne , tacos de sudadero en lugar de pasta italiana, documentales en lugar de churro novelas, ser libre de escoger lo que se desea, no estar etiquetada o que la única etiqueta que te puedan poner sea: es muy rara, el día que mi madre me dijo: no se, es que tu eres muy rara supe que yo era un ser con identidad propia.
Y hay que mantener esa identidad por siempre, nada ni nadie debe arrebatarnos esa identidad, no tenemos porque cambiar al conocer a alguien para quedar bien, porque podemos fingir ser algo que no somos para agradar y cuando queremos dejar ese disfraz ocurre la catástrofe, la persona a la que enamoramos fingiendo ser de otra manera nos deja de querer al ver nuestra verdadera identidad, por eso lo ideal es siempre autentico para que te quieran por lo que eres y no por lo que pareces ser.
Por otro lado, quien te ama debe aceptarte tal cual, de no ser así quiere decir que realmente no te ama, solo eres el molde visual que quiere llenar con las características requeridas para su propio gusto.
Identidad propia sinónimo de libertad e independencia, de paz espiritual y amor propio, yo seguiré siendo la misma siempre, mi esencia jamas se ira y solo morirá cuando yo deje de respirar…


Y al final tienes un cúmulo de cosas negativas luchando por recuerdos positivos.

Dicen que la gente que los amigos vienen y van. Hay personas que conoces en una estación de paso y eso ya condiciona la relación. Va a ser solo eso, una parada. Luego cada cual se ira y seguirá su camino. Quizá alguna vez recuerdes ese amigo de paso, pero no trascenderá. Solo se queda en eso.

Hay otras personas que llevas contigo siempre, aunque no las puedas ver todos los días, aunque incluso pasen meses…da igual, son personas que han calado hondo, han dejado huellas y pase lo que pase, siempre te acordarás de ellas. Incluso aunque a veces el recuerdo duela. Es inevitable. Si una marca se graba con fuego, no se puede quitar.

Y luego están otras personas, que empiezan siendo amigos, gente con la que compartes muchas cosas, risas, noches, días, películas, llantos, miles de cosas. Gente con la que te sientes bien, pero un día las cosas se tuercen. Las personas cambian, nosotros cambiamos, y si el cambio se produce por ambas partes, se produce una escisión en la amistad, una rotura por ambas partes, por lo que se nota menos. Sin embargo si el cambio solo viene de parte de uno entonces surgen la distancia y el dolor, porque es solo uno el que ve. Porque uno no puede luchar por acercarse cuando el otro solo le pone barreras.

Puedes tener paciencia, pero seamos realistas, la paciencia no cura las heridas, y no puedes esperar eternamente a que esa persona que era, aparezca de nuevo. No va a aparecer porque si ha cambiado ha sido por algo, quizá simplemente ha dejado una parte de su ser de lado, la pena es que sea la parte que te hacía estar ahí por él (o por ella).

Cuando eso pasa te ves en una situación complicada. Tienes muchos recuerdos buenos, pero tienes también muchas rencillas producidas por el cambio. Rencores, o frases que te has callado por hacer caso a la paciencia (que a escondidas de todos te susurraba: chsss no digas nada, tiene un mal día, no le des importancia a tal o cual comentario). Y al final tienes un cúmulo de cosas negativas luchando por recuerdos positivos. Estás en guerra, una guerra que si no acabas te hace meterte en un círculo difuso que parece no tener fin (por algo los círculos son infinitos).

No le dices nada porque ya apenas le ves pero si tienes oportunidad de verle luchas por estar callado y no causar problemas (porque para una vez que le ves no merece la pena gritar).

Entonces asumes la realidad, que ese amigo con el que tienes años de recuerdos ya no está, y lo que más duele, no va a volver.

Te das cuenta de que solo compartís los mismos silencios incómodos, que es eso lo que tenéis en común, las pausas eternas donde nadie dice nada porque ninguno se atreve a lanzar ,al aire o a la cara, la excusa adecuada para rechazar la invitación ( y así no tener que verse)

Y cuando descubres todo esto, cuando te paras a pensar y ves lo que fuisteis y lo que nunca más volverás a ser, te envuelve una nostalgia extraña. Pero el tiempo pasa, y al final lo que es nostalgia se convierte en indiferencia. Aunque es cierto que a veces esa indiferencia viene porque, el cambio ha producido tantos golpes, que ya eres inmune. Eres inmune a las frases mal dichas, a desprecios, desplantes y a cualquier cosa que pueda herirte.

Y con esa indiferencia como arma podrías romper el círculo, pero en realidad no se rompe. Sigue ahí, con el silencio de palabras que todo el mundo sabe pero nadie se atreve a decir.

Bueno yo creo que ya es hora de decir algo, algo que me he dicho a mi misma:

Felicidades, has perdido un amigo.

La parte positiva es que, no merece la pena ponerse triste. Si se ha ido, ha sido por cuenta propia. Uno solo no puede tirar del carro.

Esto es ley de vida.

Y como último consejo: las cosas nunca vuelve a ser como antes. Nunca.

Mejor asumir y seguir sonriendo junto a las personas que de verdad quieran tu sonrisa.

Estas son mis reflexiones y así las he contado. .

Y deja de coser tu sombra a mis pies.

Perdiendo también se gana

Date y dale la oportunidad al mundo, de demostrar que, 
perdiendo también se gana, 
y no permitas que el remordimiento y la amargura 
formen parte de tus sentimientos, 
y tengas que arrepentirte, 
de haber dejado pasar la felicidad...

Sólo un segundo y la vida cambia.

Cualquier segundo puede ser ese segundo...

todo puede cambiar para siempre o simplemente quedarse igual. 

No tengo miedo. Vivo el día de hoy y no me aferro al pasado; 

en cuanto al futuro, tengo la certeza de que ese será el juez de mi presente,

así que vivo el hoy con mesura pero al máximo. 

Mis acciones serán mi karma, no me preocupo demasiado. 

¿No es cierto que vivimos para encontrar la felicidad? 

La constante búsqueda de esa felicidad efímera, que al parecer no existe. 

Sólo un segundo y la vida cambia. 

Sólo un evento basta para que todos tus planes se destruyan -o se construyan.

Es ése segundo...

Es simplemente cualquier segundo en el cual te miras al espejo; 

esa persona a la cual te enfrentas se siente más decidida y segura que de costumbre; 

esa persona sabe exactamente lo que quiere y cómo conseguirlo;

esa persona que te observa sabe cuál es su valor y lo que se merece;

esa persona que se presenta ante tí sabe exactamente cómo caer y levantarse con o sin ayuda; 

esa persona que jamás será conformista, sin embargo sabes que dentro de su fortaleza 

e independencia también hay flexibilidad y comprensión para con los demás. 

No tengo miedo a ser yo. No tengo miedo a los cambios. No tengo miedo a tomar riesgos.

No tengo miedo a ser feliz. No tengo miedo a vivir. 

Estoy viviendo al máximo y no tengo palabras para describir cuánto me lo disfruto. 

Vivo la vida. Mi vida. Cualquier segundo puede ser ese segundo

donde realices que tienes tanto por vivir, que una vida no es suficiente.

Hoy mi pasado me vuelve a atrapar.


Sábanas revueltas. Lágrimas, sombras y recuerdos.

El pasado vuelve, la atrapa, y la sumerge.

De repente, despierta.

Mira por toda la habitación, está asustada.

La ventana sigue abierta, pero todo es oscuridad.

Saca los pies de la cama, se incorpora y va al baño.

Está pálida y sudorosa. Tiene un aspecto horrible..

Recoge su pelo en una coleta alta, 

y se apoya en el lava-manos. 

Se lava la cara y regresa a su cuarto.

Son las cuatro y media de la mañana,

pero no tiene sueño.

Parece como si hubiera dormido

tres días sin pausa.

Se asoma a la ventana y una ráfaga de viento frío

hace que se le erice la piel.

Hay que volver a conquistar la vida.

Cuando somos más grandes que lo que hacemos, 

nada puede desequilibrarnos. 

Pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros,

nuestro desequilibrio está garantizado. 

El corazón está en emergencia por falta de amor. 

Hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella.


"Algún día todas las sonrisas le ganaran el pulso al dolor".

Y eres consciente de que hay respuestas que quizá deban cambiarse.


Que te equivocaste. Es preciso partir para volver a encontrar el camino. 


Y dice el corazón que no, que me equivoco, que fuimos felices juntos. 


Me coge por un brazo, me lo aprieta con fuerza. 


Porque cuando alguien a quien quieres se te va, 


intentas detenerlo con las manos, con la mente, con todo tu cuerpo.


Esperas poder atrapar así también su corazón. Pero no, no es así.


El corazón tiene pies que no ves.


Y sigo pensando y sigo creyendo. 


"Algún día todas las sonrisas le ganaran el pulso al dolor".

Cometí muchos errores pero la vida no viene con manual de instrucciones.

Cometí muchos errores, lloré por quien no debía y reí con falsas amistades. 
Tropecé dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que no lo haría más, 
me empujaron y caí estampada contra la tercera. 
Perdoné mucho, demasiado; callé tantos "te quiero" que, 
por miedo o por inseguridad se quedaron en el aire, 
a veces los digo camuflados en besos.

Regalé bastantes "te quiero" simplemente por cumplir,
 muchas veces me desperté con ganas de comerme al mundo 
y otras me parece que el mundo me comía a mí, 
grite con fuerza pero mi voz nunca salía. 

Callé verdades por no hacer daño.
 Salí de fiesta sin ganas, y volví con los tacones rotos de tanto bailar. 
Hay días que dormía solo para poder verte en mis sueños
 y días en los que no podía dormir pensando
 que a la mañana siguiente te tendría a mi lado. 

Fui una niña inmadura e insensible y madure a base de palos.
 Creí en lo imposible hasta que se destrozaron mis metas,
abrace a la persona que pensé que nunca me haría daño
 y me di cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. 

Canté en la ducha hasta que mi garganta no podía más.
 Hubo días que me sentía preciosa y otros que no quería ni mirarme al espejo. 

Disfruté de pequeños detalles, y aprendí poco a poco en que consiste la vida...

*El secreto de la vida esta en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa,
 el secreto de la vida esta en vivirla.

Quiero aprender lo que de verdad significan las miradas, las sonrisas...

El silencio es piadoso y prudente y guarda secretos profundos.
Quiero aprender todos los secretos que guarda el silencio.
Quiero aprender lo que de verdad significan las miradas, las sonrisas...

Todos los sentimientos que una vez perdí los recuperé.

Todo volvió a su cauce... 
Todos los sentimientos que una vez perdí los recuperé. 
Cogí un barco y los pesqué donde una vez los tiré. 
Los cogí y los guardé en un sitio secreto, bajo llave. 
Donde nadie me los cogiera y volviera a jugar con ellos. 

Donde yo pudiera mostrarlos si quisiera. 
Donde la única que tiene la llave soy yo.
Es un lugar perfecto, hecho a mi manera. 
Porque soy yo la dueña de todo eso.

Allí donde mi imaginación hecha a volar para después volver
 y plasmar mis historias en papel y que la gente lo lea y vea
 que cada uno puede tener su sitio secreto. 
Ese lugar donde podemos guardar recuerdos e historias...
 para soñar y dejarse llevar por la magia de saber plasmar lo que se siente.