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Hoy durante los cinco minutos que dura un cigarrillo
 me he sentido bien.
Han sido cinco minutos de completo relax, 
paz y tranquilidad. 
Cinco minutos pensando en ti
y disfrutando del recuerdo por un momento.

Recordé esa frase de
 "Sara Montiel" 
"Fumando espero"

Por aquellos Amores Secretos 
con la Necesidad de Gritarlo a los 4 Vientos
- va un sorbo de mi cigarrillo-

"Te tengo en mi corazón. Pero no sabes que existo.
Te amo y te imagino en mi en silencio"
" Te espero sin plazo ni tiempo"


Sueños que quedaron por el camino.

Hoy miro atrás en el libro de mi vida
 y veo a una niña que vivió feliz, 
veo tachones y nombres a medio borrar,
 veo experiencias de las que aprendí
 y sueños que quedaron por el camino.

Veo olores y sabores, personas que nunca
 llegaron a saber lo importantes que fueron en mi vida, 
veo miradas ingenuas que aun hoy siguen sin entender, 
pero sobretodo veo cimientos, 
los cimientos que fundaron un camino
 que a día de hoy sigo construyendo. 

La humanidad progresa.
Hoy solamente quema mis libros;
siglos atrás me hubieran quemado a mi.



Buscando la felicidad.

Y tal vez soy aquella mujer 

que esta al otro lado de cualquier lugar,

buscando su felicidad con la misma sinceridad

 que cualquier otra persona ,

simplemente, quizás en el lugar equivocado, 

de la forma equivocada.

¿Qué guardas en tu cajita de recuerdos?


Yo, tengo guardadas maripositas de mi niñez, 
perlas de los collares de mi abuela, 
tardes de sol junto a mis primos, 
el primer beso, jamás repetido, 
el dolor aquél que me hizo mujer.

Tengo guardada la esperanza del ayer 
los recuerdos que no se olvidan 
la infancia que perdura en mi piel. 
vestidos, cds y voces de personas 
que se perdieron por culpa del destino.
Tengo sueños escritos en papel 
tengo alegrías, tristezas, emociones 
guardadas en mi caja de cartón.

Mil sueños que no dejan de latir, 
juegos y risas que de niña me hacían reír
 y ahora me hacen llorar, 
canciones para dormir y otras para recordar, 
y los besos de mi madre que ya no volverán...

Atesoro en mi cajita de los recuerdos 
tantas cosas. 
Momentos llenos de ternura 
Navidades pasadas con la familia grande. 
La primer ilusión, 
los versos que escribía en mi adolescencia, 
los años del colegio secundaria, 
los rostros no olvidados de tantos seres queridos. 

Un beso irrepetido, 
Un baile. 
Mis niños cuando chiquitos, 
cuando eran muchachitos, 
Mis perros. 
Mis sueños no cumplidos. 
Mi música, libros y canciones. 
Mi carpeta de dibujo. 

Cuánta nostalgia. Pero no, 
Estar triste está prohibido 
Tenemos por delante un año no vivido. 

Llenemos de flores la ventana 
de pájaros y nidos. 
Dejemos entrar el sol, la luz 
que llene el alma 
de un mágico sentir distinto. 

Un beso.

Y, de repente, ya no tienes miedo.

Hace un par de años inicié una nueva etapa de mi vida, intensa y un tanto extraña.
La verdad es que cuando parece que ya te quedan pocas cosas nuevas por experimentar a nivel de emociones, sentimientos y vivencias, te das cuenta de que la vida es un constante ir y venir, un fluir permanente de experiencias nuevas que te siguen sorprendiendo a cada paso y te hacen descubrir nuevos recovecos en lo más hondo de ti misma, por donde nunca te habías adentrado.

Sin ninguna duda, lo más sorprendente para mí y lo que más me ha marcado estos últimos meses, ha sido el ver como se tambaleaban bajo mis pies algunos de los cimientos sobre los que había construido mi vida. Aprender a caminar por la vida guardando silencios, practicando el oficio de soltar algunas de las cosas a las que me había ido aferrado sin darme cuenta, y aceptar su pérdida.

Tengo que reconocer que he llorado mucho en estos meses y que tuve que aprender a vivir con muchos miedos nuevos que nunca había experimentado, y aprender a enfrentarme a ellos para seguir caminando.

A veces me tambaleaba y, cuando estaba a punto de caer, conseguía abandonarme a la vida, acallar mi mente, incluso ir más allá del corazón, más allá de mí misma, más allá del más allá. Entonces me sentía renacer y el único sentimiento que me embargaba era el de la profunda gratitud a la Vida por su infinita generosidad.

Voy, vengo, vengo, voy..., hoy me pierdo, mañana me encuentro y me vuelvo a perder...

Pero anoche, bajo un cielo plagado de estrellas, en la soledad de la noche, volví a agradecer a la vida por tanto y tanto. Y, mirando ese cielo, volví a recocer en cada estrella a cada amigo y en cada amigo, cada sueño compartido y cada abrazo.

Estamos solos, es verdad. En el fondo, todos lo sabemos. Pero qué dulce es saber que aunque caminamos solos siempre hay una estrella que te guía y un amigo que te abraza y sueña contigo.

Y, de repente, ya no tienes miedo. Tan solo, esa infinita gratitud que aletea con cada latido de tu corazón y con cada bocanada de aire que respiras.

Y en esta vida, yo no estoy dispuesta a perder.


Una torta y un beso. Una sonrisa y una lágrima a la vez.
Perder la cabeza, guiarse por impulsos y decir siempre las cosas claras,
tragándome la vergüenza y el orgullo a bocados, que no engordan.

Arriesgarme, saltar y subir el volumen al máximo de mi canción favorita.
Y escaparme de casa, viviendo al día, sin pensar en lo que pueda pasar mañana.
Pidiendo perdón antes que permiso, sin nada que me preocupe 
ni que me haga pensar más de la cuenta.

Sé que estaría bien eso de reflexionar un poco antes de actuar, 
pero me gusta más ir improvisando,
sin saber las posibles consecuencias ni calcular el daño que pueda sufrir.
De arriba abajo y de abajo arriba en una milésima de segundo.
Sin parar, como una frenética montaña rusa que parece no tener fin.

Muchos dicen que he cambiado, que antes yo no era así;
pero la verdad es que no me apetece parar a pensarlo.
Que antes pensaba, que ahora estoy loca, que camino sin rumbo fijo.
Todo por ese punto fuerte, o débil, según cómo lo mires.

El todo y la nada. Los dos extremos de la balanza; 
un desequilibrio constante que se me ha contagiado,
se ha introducido en mi sangre, y ya corre por mis venas envenenada.
Con ganas de gritar, de saltar, y automáticamente de quedarme en silencio.

Que nadie lo entienda, me da igual, no lo pretendo.
Darlo todo por una sonrisa, arriesgándome a tirar todo por la borda.
Pero, ¿sabes qué?
No hay tiempo de pararse a pensar, además, quien no arriesga, no gana.
Y en esta vida, yo no estoy dispuesta a perder.

Quiero volverme a enamorar (aunque eso suene a ranchera).


Se va cayendo la careta, se vuelve demasiado pesada,
 es duro tratar de ser madura y coherente con las situaciones, 
es duro comprender que te han dejado de amar,
 es difícil controlar esa rabia, humillacion, decepción,
 y la esperanza mutilada.
Envidio a todo aquel que por despecho hizo y deshizo,
 al que se bebió todo un bar o dos o mas,
 al que llevo serenata aunque nunca nadie asomara,
 al que olvido que tenia una vida 
y se dedico a vivir a sus anchas su derrota 
y los envidio solo por ese dicho que te asegura
 que después de la tormenta viene la calma, 
por que tuvieron la berraquera de gritar lo que sentían.
Los envidio por que después de tanto tiempo no tengo paz, 
por que rió sin reír; a pesar de la familia, del trabajo,
 de los amigos y de los años que han pasado persiste el vació.

 No he vuelto a sentir mariposas por nadie, 
se fueron las mariposas del todo, 
es muy extraño por que las sigo viendo, 
las sigo buscando. 

A veces creo que fue un simple sueño
 pero el pellizcón me duele.
Quiero volverme a enamorar 
(aunque eso suene a ranchera).
 Me gustaría regresar a ese pasado donde fui feliz.

¡Muy Feliz Navidad!


Ya estamos de fiesta,
 así que a todas aquellas personas que festejan les deseo que tengan ..
¡Muy Feliz Navidad!...
Y a los que no festejan, sean FELICES también, a su manera...
Por el ayer... por el hoy... por el mañana...

Por los que se fueron pero no abandonaron mi alma...
Por los amigos, los que dejaron de ser lo y los que lo serán...
Por los que amo y los que amé...


Por todos va este Brindis..

Corazones rotos, qué digo rotos,¡Rotísimos!

Los amores van y vienen hasta ahí está clarísimo, no hay duda.
 Uno, otro, el de más allá.
Los amores de toda la vida no siempre duran toda la vida, 
algunas veces se nos quedan por ahí aparcados en quién sabe dónde
 y con quién sabe quién.
 ¡Después de todo lo que nos cuesta encontrarlo!… 

Amores que dejamos partir para ir detrás de otro,
 para ilusionarnos nuevamente, 
dejando corazones rotos, qué digo rotos,
¡Rotísimos!, simplemente destrozados.


Cuando alguien nos engaña sentimos que la confianza
 son solo palabras en un mundo de sordos.
Todos somos capaces de superar un corazón roto, sobre todo,
 que la inmensa mayoría ya lo tiene herido y sigue viviendo. 
Aunque sientas que el mundo está de cabeza, 
recuerda que todo lo que puedes hacer
 luego de que te rompen el corazón es
 "SOBREVIVIR"

!Mírate en el espejo suspira y date un beso en el alma! Y declarate amor eterno.

Un día me levante y dije hasta aquí. Me cansé de llorar.

Aprendí que mis lágrimas tenían demasiado valor para gastarlas en quien no valía la pena.

Aprendí que las depresiones son como las tormentas se oscurece el cielo,

llueve mucho durante algún tiempo y después llega la calma y el sosiego.

Aprendí que A veces se gana y Aveces se pierde y que perdiendo Aveces ganamos.

Me gustaría que un día dejes de llorar igual que yo.


!Mírate en el espejo suspira y date un beso en el alma!
 y declarate amor eterno.

Queriéndote mas cada día porque solo queriéndote mas,

podrás dar y recibir amor sin angustias, temores ni falsas expectativas .