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Mostrando entradas con la etiqueta Mariposas. Mostrar todas las entradas
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Me gustaría ser encontrada, salvada, quien sabe, al menos vista entre la multitud.

Volver a sentir esa extraña picazón en el estómago, y te miras, pensando qué diablos has hecho mal esta vez. Porque querías intentar estar bien, porque al menos parecía valer la pena luchar con o sin espada contra todos aquellos que se atreviesen a tirarte abajo. Así creía que funcionaban las cosas. Pero las cosas cambian a un ritmo ensordecedor y muchas de esas veces me pierdo, me mareo y vuelvo para empezar de cero. Me canso, estoy cansada, y comienzo a sentir ese miedo de no saber a quien recurrir, con quien hablar. Siento esta picazón y me rasguño el estómago frente al espejo, pensando quien me querrá. No es fácil comprender. Claro que no. Eso lo comprendí cuando todos aquellos que decían entender se fueron y me dejaron sabiendo que al final, la que tenía razón era yo. Hoy mientras lloviznaba, me senté en el centro de la ciudad y vi como fue que se encendía el cielo, se escucha a lo lejos el ruido de el viento y la lluvia cayendo. Más que caer, las gotas de agua golpeaban el suelo, es todo lo que podía escuchar, ese ruido hueco de como toca el suelo o se hunde y formaba un charco. Las luces de la ciudad todas despampanantes, expectantes miraban como la gente se mueve corriendo, buscando asilo. Y otras tantas como yo, nos quedamos en un banco pensando que el mundo puede caerse y yo seguiré allí, con mi vista privilegiada, esperando que alguien quiera acompañarme. Quiero a alguien que me acompañe. Cuando se nubla creo que voy a perder los estribos o directamente, voy a perderme a mi misma entre las nubes que simulan ser arenas movedizas. Solo quería que alguien me abrasara. Lo necesitaba para pasar ese sabor amargo que se me vino a la garganta al pensar que estoy acá sola, y todos mis conocidos acompañados, felices entre sus miserias pero acompañados. Me encontré muchas veces, mirando el cielo, pidiéndole a las estrellas fugaces que me enviasen a alguien que me quisiera, que me cuidase un poco, que me respetase, que me abrace y me besara el alma más allá de mis defectos, más allá de mi cuerpo, de mis cicatrices, de mi mirada. Será que no me pinto. Será que no me visto bien o no lo suficientemente atrevida. Será algo que no se que es, que de pronto no los atrae, o será que no los veo cuando me ven, que no los escucho cuando me llaman, que ya de a poco no los siento cuando me abrazan. Coincide mi apariencia patética ahora, desarmada en la cama, escribiendo esto, escribiendo para desentrañar cual es el misterio o la magia que no tiene lógica, cual será la ecuación para poder ganar el corazón de alguien, o ser considerada verdaderamente por alguien. No soy de las que buscan, me gusta encontrar porque la vida es un hilo de coincidencias, de vidas cruzadas. Quiero coincidir con alguien. Me gustaría ser encontrada, salvada, quien sabe, al menos vista entre la multitud. Es mucho, dicen que pido mucho. O muy simple.

Volver a sentir esa extraña picazón en el estómago, y te miras, pensando qué diablos has hecho mal esta vez. Porque querías intentar estar bien, porque al menos parecía valer la pena luchar con o sin espada contra todos aquellos que se atreviesen a tirarte abajo. Así creía que funcionaban las cosas. Pero las cosas cambian a un ritmo ensordecedor y muchas de esas veces me pierdo, me mareo y vuelvo para empezar de cero. Me canso, estoy cansada, y comienzo a sentir ese miedo de no saber a quien recurrir, con quien hablar. Siento esta picazón y me rasguño el estómago frente al espejo, pensando quien me querrá. No es fácil comprender. Claro que no. Eso lo comprendí cuando todos aquellos que decían entender se fueron y me dejaron sabiendo que al final, la que tenía razón era yo. Hoy mientras lloviznaba, me senté en el centro de la ciudad y vi como fue que se encendía el cielo, se escucha a lo lejos el ruido de el viento y la lluvia cayendo. Más que caer, las gotas de agua golpeaban el suelo, es todo lo que podía escuchar, ese ruido hueco de como toca el suelo o se hunde y formaba un charco. Las luces de la ciudad todas despampanantes, expectantes miraban como la gente se mueve corriendo, buscando asilo. Y otras tantas como yo, nos quedamos en un banco pensando que el mundo puede caerse y yo seguiré allí, con mi vista privilegiada, esperando que alguien quiera acompañarme. Quiero a alguien que me acompañe. Cuando se nubla creo que voy a perder los estribos o directamente, voy a perderme a mi misma entre las nubes que simulan ser arenas movedizas. Solo quería que alguien me abrasara. Lo necesitaba para pasar ese sabor amargo que se me vino a la garganta al pensar que estoy acá sola, y todos mis conocidos acompañados, felices entre sus miserias pero acompañados. Me encontré muchas veces, mirando el cielo, pidiéndole a las estrellas fugaces que me enviasen a alguien que me quisiera, que me cuidase un poco, que me respetase, que me abrace y me besara el alma más allá de mis defectos, más allá de mi cuerpo, de mis cicatrices, de mi mirada. Será que no me pinto. Será que no me visto bien o no lo suficientemente atrevida. Será algo que no se que es, que de pronto no los atrae, o será que no los veo cuando me ven, que no los escucho cuando me llaman, que ya de a poco no los siento cuando me abrazan. Coincide mi apariencia patética ahora, desarmada en la cama, escribiendo esto, escribiendo para desentrañar cual es el misterio o la magia que no tiene lógica, cual será la ecuación para poder ganar el corazón de alguien, o ser considerada verdaderamente por alguien. No soy de las que buscan, me gusta encontrar porque la vida es un hilo de coincidencias, de vidas cruzadas. Quiero coincidir con alguien. Me gustaría ser encontrada, salvada, quien sabe, al menos vista entre la multitud. Es mucho, dicen que pido mucho. O muy simple.

Nada vale más que un instante de amor.


Estos días para no perderme me he propuesto, conservar los sonidos del silencio en mi corazón, para ser capaz de sentir el aleteo de esa mariposa que vuela en lo más íntimo de mi ser, acariciándome con suavidad hasta hacerme sentir cosquillas en el alma y en el estómago. Soy consciente de que su aleteo, puede estar produciendo un efecto incontrolable al otro lado de mi vida, pero en estos momentos soy incapaz de hacer otra cosa que sentirlo, hasta convertirme en su movimiento, sin importarme nada más que la sensación de sentir, y amar lo que siento, porque nada vale más que un instante de amor.


Estos días para no perderme me he propuesto, conservar los sonidos del silencio en mi corazón, para ser capaz de sentir el aleteo de esa mariposa que vuela en lo más íntimo de mi ser, acariciándome con suavidad hasta hacerme sentir cosquillas en el alma y en el estómago. Soy consciente de que su aleteo, puede estar produciendo un efecto incontrolable al otro lado de mi vida, pero en estos momentos soy incapaz de hacer otra cosa que sentirlo, hasta convertirme en su movimiento, sin importarme nada más que la sensación de sentir, y amar lo que siento, porque nada vale más que un instante de amor.

La primavera llegó.

Llegó la estación de alegría. La primavera donde las esperanzas se vuelven verdes como los campos.
Primavera es la estación del amor, porque así, como brotan las flores y las mariposas revolotean, durante la primavera se producen más uniones sentimentales que las que se producen en las otras estaciones del año. La gente comienza a sentir la alegría de los primeros rayos de sol tras el duro invierno. La naturaleza nos regala toda su belleza llenando los paisajes de hermosos colores y aromas florales, por ello los poetas no dudan en asociarla a la juventud y a la felicidad del espíritu. Únete al optimismo que reina en esta estación. Mientras haya en el mundo primavera, ¡Habrá poesía! -Gustavo Adolfo Becquer.

Llegó la estación de alegría. La primavera donde las esperanzas se vuelven verdes como los campos. Primavera es la estación del amor, porque así, como brotan las flores y las mariposas revolotean, durante la primavera se producen más uniones sentimentales que las que se producen en las otras estaciones del año. La gente comienza a sentir la alegría de los primeros rayos de sol tras el duro invierno. La naturaleza nos regala toda su belleza llenando los paisajes de hermosos colores y aromas florales, por ello los poetas no dudan en asociarla a la juventud y a la felicidad del espíritu. Únete al optimismo que reina en esta estación. Mientras haya en el mundo primavera, ¡Habrá poesía!-Gustavo Adolfo Becquer.



Se enfría el café.


Como los Sábados de cada semana,
como el despertador de las 7:30,
como cepillarme los dientes,
como ponerme rimmel todas las mañanas, 
como desayunar tostadas calentitas. 

Apareces siempre rondando por mi mente, 
Como el café cubano,
siempre solo y sin azúcar (sin aliento);
algo que siempre sucede,
lo tengo ya por costumbre,
que entras sin avisar en mi mente y me rompes.
Un efecto mariposa; la mariposa que bate sus alas en Brasil
 y puede provocar un tornado en Estados Unidos. 
Contigo sucede igual. 

Escuchar una simple canción pueden arruinarme el día. 
Hechos sin una aparente relación pero que en mi mente 
encuentran el camino correcto para llegar hasta ti. 
Y se me sigue enfriando el café aquí sola pensando en ti. 



"En la soledad nadie escapa de los recuerdos."

¿Qué guardas en tu cajita de recuerdos?


Yo, tengo guardadas maripositas de mi niñez, 
perlas de los collares de mi abuela, 
tardes de sol junto a mis primos, 
el primer beso, jamás repetido, 
el dolor aquél que me hizo mujer.

Tengo guardada la esperanza del ayer 
los recuerdos que no se olvidan 
la infancia que perdura en mi piel. 
vestidos, cds y voces de personas 
que se perdieron por culpa del destino.
Tengo sueños escritos en papel 
tengo alegrías, tristezas, emociones 
guardadas en mi caja de cartón.

Mil sueños que no dejan de latir, 
juegos y risas que de niña me hacían reír
 y ahora me hacen llorar, 
canciones para dormir y otras para recordar, 
y los besos de mi madre que ya no volverán...

Atesoro en mi cajita de los recuerdos 
tantas cosas. 
Momentos llenos de ternura 
Navidades pasadas con la familia grande. 
La primer ilusión, 
los versos que escribía en mi adolescencia, 
los años del colegio secundaria, 
los rostros no olvidados de tantos seres queridos. 

Un beso irrepetido, 
Un baile. 
Mis niños cuando chiquitos, 
cuando eran muchachitos, 
Mis perros. 
Mis sueños no cumplidos. 
Mi música, libros y canciones. 
Mi carpeta de dibujo. 

Cuánta nostalgia. Pero no, 
Estar triste está prohibido 
Tenemos por delante un año no vivido. 

Llenemos de flores la ventana 
de pájaros y nidos. 
Dejemos entrar el sol, la luz 
que llene el alma 
de un mágico sentir distinto. 

 Yo, tengo guardadas maripositas de mi niñez,  perlas de los collares de mi abuela,  tardes de sol junto a mis primos,  el primer beso, jamás repetido,  el dolor aquél que me hizo mujer.  Tengo guardada la esperanza del ayer  los recuerdos que no se olvidan  la infancia que perdura en mi piel.  vestidos, cds y voces de personas  que se perdieron por culpa del destino. Tengo sueños escritos en papel  tengo alegrías, tristezas, emociones  guardadas en mi caja de cartón.  Mil sueños que no dejan de latir,  juegos y risas que de niña me hacían reír  y ahora me hacen llorar,  canciones para dormir y otras para recordar,  y los besos de mi madre que ya no volverán...  Atesoro en mi cajita de los recuerdos  tantas cosas.  Momentos llenos de ternura  Navidades pasadas con la familia grande.  La primer ilusión,  los versos que escribía en mi adolescencia,  los años del colegio secundaria,  los rostros no olvidados de tantos seres queridos.   Un beso irrepetido,  Un baile.  Mis niños cuando chiquitos,  cuando eran muchachitos,  Mis perros.  Mis sueños no cumplidos.  Mi música, libros y canciones.  Mi carpeta de dibujo.   Cuánta nostalgia. Pero no,  Estar triste está prohibido  Tenemos por delante un año no vivido.   Llenemos de flores la ventana  de pájaros y nidos.  Dejemos entrar el sol, la luz  que llene el alma  de un mágico sentir distinto.

Un beso.

Quiero volverme a enamorar (aunque eso suene a ranchera).

Se va cayendo la careta, se vuelve demasiado pesada, es duro tratar de ser madura y coherente con las situaciones, es duro comprender que te han dejado de amar, es difícil controlar esa rabia, humillación, decepción, y la esperanza mutilada.  Envidio a todo aquel que por despecho hizo y deshizo, al que se bebió todo un bar o dos o mas, al que llevo serenata aunque nunca nadie asomara, al que olvido que tenia una vida y se dedico a vivir a sus anchas su derrota y los envidio solo por ese dicho que te asegura, que después de la tormenta viene la calma, por que tuvieron la verraquera de gritar lo que sentían.  Los envidio por que después de tanto tiempo no tengo paz, por que rió sin reír; a pesar de la familia, del trabajo, de los amigos y de los años que han pasado persiste el vació. No he vuelto a sentir mariposas por nadie, se fueron las mariposas del todo, es muy extraño por que las sigo viendo,  las sigo buscando.   A veces creo que fue un simple sueño pero el pellizcón me duele. Quiero volverme a enamorar  (aunque eso suene a ranchera). Me gustaría regresar a ese pasado donde fui feliz.

Se va cayendo la careta, se vuelve demasiado pesada, es duro tratar de ser madura y coherente con las situaciones, es duro comprender que te han dejado de amar, es difícil controlar esa rabia, humillación, decepción, y la esperanza mutilada.

Envidio a todo aquel que por despecho hizo y deshizo, al que se bebió todo un bar o dos o mas,
al que llevo serenata aunque nunca nadie asomara, al que olvido que tenia una vida y se dedico a vivir a sus anchas su derrota y los envidio solo por ese dicho que te asegura, que después de la tormenta viene la calma, por que tuvieron la verraquera de gritar lo que sentían.

Los envidio por que después de tanto tiempo no tengo paz, por que rió sin reír; a pesar de la familia, del trabajo, de los amigos y de los años que han pasado persiste el vació. No he vuelto a sentir mariposas por nadie, se fueron las mariposas del todo, es muy extraño por que las sigo viendo, 
las sigo buscando. 

A veces creo que fue un simple sueño pero el pellizcón me duele. Quiero volverme a enamorar 
(aunque eso suene a ranchera). Me gustaría regresar a ese pasado donde fui feliz.


Hay días, como ayer y mañana que presiento que la espera se va.

Hay días en que…, Estoy despierta y viva como un sol, 
como una mariposa transmutándose sin descanso,
 y recibo todas mis vidas en un vaso de inocencia, 
 uno que me presta la tierra para los días de insomnio.

Hay días, como ayer y mañana que presiento que la espera se va,
 y la claridad, llega como un fuego níveo, profundo y terso, 
me visto en él en cada segundo que me permite el momento.

Dime, dime, ¿que es la existencia toda de un hombre 
si no los momentos que hubo de comprensión y consciencia?




Las cosquillas en la panza existen.


Las cosquillas en la panza existen.


Colecciono abrazos, disfruto las sonrisas, comparto silencios, sueño mucho, quiero un montón, creo, confío, siento y también entiendo. Si vas a querer, respeta. Si vas a ilusionar, cumple. Si estás dispuesto, intenta… Y si no, hecha-te a un costado, la desilusión destruye. Todos venimos de historias duras, otros mas, algunos menos, pero al final, todos tuvimos a alguien que nos lastimo, nos daño, nos hizo sentir horribles, nos hizo sufrir, nos hizo doler tanto el alma que creímos que jamás íbamos a volver a tener fuerzas para intentar sentirnos vivos y creer que las cosquillas en la panza existen…Soy una convencida que si realmente encontramos a una persona que llena todos nuestros vacíos, nos alegra, nos hace sentir segura, viva… Se puede salir de tanta desilusión para subirse al tren de la felicidad pura… Pero eso sí, no ilusiones, duele. No juegues, humilla. No uses, parte el corazón en pedazos. No lastimes, no se supera fácil. Nací para ser feliz, y voy a cumplirlo.



Las cosquillas en la panza existen.


Lo que me falta son caricias.



Lo que extraño es ser amada,
lo que echo de menos son abrazos,
lo que me da miedo es "soledad",
a lo que no me acostumbro es a dormir sola.

Lo que me falta son caricias,
ese café en las mañanas en mi cama,
el calor de la chimenea cuando tengo frió, 
ese alguien que me hable al oído.

Necesito la pasión de un cuerpo,
 el calor de unas manos que me abracen,
unos ojos donde vea el reflejo de mi cuerpo desnudo,
!extraño tantas noches de intimidad!
ese cosquilleo en el estómago,
esa extraña sensación en el corazón.

!!Dios,
esos pequeños detalles que ya nadie tiene conmigo.
Necesito amar y ser amada.
No, a el no lo extraño,
solo lo que era yo cuando el estaba conmigo.


Tal vez deba despertarme...y dejar de soñar.


Casi no respiro..siento el aire pasar por mi rostro,como si no estuviera en este plano y pudiera ver todo desde arriba.
Qué debo hacer con este vacío, lo único que llena mi vida. Debo ser feliz porque estoy viva, porque logré mucho, porque tengo amigos, porque existe el sol, porque alguna vez..... sentí el amor.
Solo tengo un deseo y es volver a sentirlo. No puedo vivir si no siento  fuego en mi cuerpo. No puedo si no siento esas mariposas  en mi vientre. Tampoco sin volar. Quiero volar como antes. Quiero volar con alguien que adore cruzarse en mi vuelo. Quiero vivir sin redes, pero atada a un corazón. Quiero vivir pensando que voy a morir de amor. Necesito de esa pasión como el aire que me falta. No voy a poder respirar hasta no volver a sentirla. Solo espero...Miro mi habitación y no la reconozco. Creo que no estoy en ella, tal vez sea un sueño, esos en los que quiero despertar. Tal vez si no despierto, te vea en ese sueño y vuelvas a ser el que me hizo sentir mujer hasta la médula. Tal vez deba despertarme...y dejar de soñar. Tal vez es el momento de volver a vivir. Tal vez...no debería haber vuelto a escribir.

Aquellas canciones me siguen diciendo lo mismo.

En realidad nada ha cambiado,

 aquellas canciones

 me siguen diciendo lo mismo, 

el sol brilla con la misma intensidad, 

y todo lo que hace un tiempo 

despertaba con mucho ruido 

a esa manada de hormigas en mi tripa, 

sigue haciendo el mismo ruido.

 Y las mismas cosquillas.


Bienvenido amor.


Bienvenido amor.

¡Si! vuelven a flotar por mi aire

Las mariposas llenas de colores.

¡Si! vuelven a florecer en mi jardín

Las flores colmadas de olores.

¡Si!, vuelve a alumbrar sobre mi ventana

Ese rayo de sol que me acoge.

Si, vuelve a golpear a mi puerta

Las manos de aquel hermoso nombre.

No, no grita más de dolor el viento

Ahora tan sólo me acaricia.

No, no llora de tristeza la lluvia

Ahora tan sólo me bendice.

No, no sufre mi cuerpo la falta de calor

Ahora mi corazón lo goza con la presencia del amor.


Primera vez que leo a esta escritora 
"Carola Mayo" 
y me gusto tanto que lo quise compartir con ustedes.
Abajo les dejo el enlace porque merece la pena leerla.

Lee todo en: Poema Bienvenido amor, de Carola Mayo, en Poemas del Alma

Acaparando besos robados de algún poema perdido.

Acaparando besos robados de algún poema perdido.


La vida se compone de todos aquellos momentos que nos dejan sin aliento, que nos aceleran el corazón al doscientos por cien y hacen salir de su escondrijo a millones de mariposas que yacían escondidas en el fondo del cajón reservado a los sueños que todos tenemos, aunque a veces nos empeñemos en hacerlo desaparecer o en hacer creer al mundo entero que no existe en nosotros. Pero ahí está, y cuando menos lo esperes, ahí estarás en primera línea de batalla, desarmado y con el pecho descubierto. Acaparando besos robados de algún poema perdido y deseando en silencio que nunca jamás termine lo que quiera que sea que estés viviendo. Y sentirás miedo, auténtico pánico. Todos sentimos miedo cuando nos enamoramos, hasta el ser más duro de la Tierra, y la niña más débil. Todos. Porque cuando sientes que sin esa persona el aire no pasaría a través de tus pulmones, que el aire se quedaría anclado justo a un milímetro de tu cara, sin traspasar la frontera, es normal sentir miedo. Porque sin esa persona una parte de ti muere al instante, una parte que jamás resucita. Pero entonces, aparece, te sonríe, te da un beso tímido en la mejilla, y todos los miedos se esfuman con la facilidad con la que vuela una pluma en los días de viento. Y es inevitable sacar la mejor de tus sonrisas y darle una patada a todos los miedos. Enamorarse, Es un concepto unido desde siempre al miedo. Miedo y vértigo. Pero también es felicidad en estado puro.

Acaparando besos robados de algún poema perdido.

Ojalá nunca se me olvide decirte cuanto te quiero.


Que nunca se me olvide el brillo de tus ojos, el tacto de tus manos, el olor de tu cuello, que nunca se me olvide cuanto me importas, la falta que me haces, lo bien que me sientan tus abrazos, y lo mucho que me gustan tus besos. Tengo mariposas en el estómago y parece que con su vuelo, se enmudece el mundo, Ojalá nunca se me olvide decirte cuanto te quiero.



Para ti es esta linda cancion de amor.

Necesito sentir eso que se siente las primeras veces en el estómago.


Añoro la primera vez de todo.
 Por eso creo que no importa cuánto amé a mi pareja,
 necesito sentir eso que se siente las primeras veces en el estómago
 y que te recorre todo el cuerpo, no importa cuánto lo amé o qué tan bello fué, 
necesito esa sensación a la cual soy adicta.

Todos lo añoramos pero no nos atrevemos a decirlo. 
¿No será que las relaciones deberían de durar hasta que
 “eso” se acabe?



Sin química ni mariposas en el estómago.

Ya lo dijo el maestro Sabina:
 "Sin embargo, un rato, cada día, ya ves, te engañaría con cualquiera,
 te cambiaría por cualquiera"..
Pero hay otro instante en el que aquí me tienes,
 escribiéndote sin motivo alguno, sin química ni mariposas en el estómago,
 total,  ¿Para que sirven? Quien sabe, yo no sé lo que siento,
cuanto menos sé decirte si me jugaré la primavera por tenerte delante..
o si este es el puto final de los finales.

Joaquín Sabina,



Dibujaré muchas sonrisas, en los rostros con lágrimas.



Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente lamentablemente pierda la esperanza.

Voy a seguir dando mucho amor, aunque otras personas siembren odio

Voy a seguir construyendo alrededor mío, aun cuando otros destruyan

Voy a seguir hablando de paz, aún en medio de una terrible guerra

Voy a seguir iluminando el camino, aún en medio de la oscuridad total

Y, seguiré sembrando, aunque otras personas pisen la cosecha

Y, seguiré gritando al viento y al mundo, aun cuando otros callen

Y, dibujaré muchas sonrisas, en los rostros con lágrimas

Y, transmitiré alivio, cuando vea que las personas tienen dolor

Y, regalaré motivos de alegría, donde vea que hay tristezas

Invitaré a caminar a cualquiera que decidió por su cuenta quedarse en un solo sitio

Y levantaré los brazos a los que se han rendido, y no tienen ninguna esperanza

Porque en medio de la desolación y la amargura, siempre habrá un niño vigilante...

que nos mirará esperanzado y aún en medio de una gran tormenta,

por algún lado saldrá brillante el sol matutino

Y en medio del desierto árido crecerá una planta, llena de flores y de frutos.

Siempre habrá un pájaro cantando alegremente alrededor nuestro,

habrá también un niño que nos sonreirá alegremente

y una mariposa que nos brinda su belleza

Pero... si algún día ves que no sonrío o callo, sólo acércate,

abrázame o simplemente regálame una sonrisa.

Son esas cosas simples las que nunca se olvidan.

Con eso será suficiente Seguramente ya habrá pasado la tormenta.

( Desconozco el autor ) 


Sólo el AMOR construye.

  Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente lamentablemente pierda la esperanza.  Voy a seguir dando mucho amor, aunque otras personas siembren odio  Voy a seguir construyendo alrededor mío, aun cuando otros destruyan  Voy a seguir hablando de paz, aún en medio de una terrible guerra  Voy a seguir iluminando el camino, aún en medio de la oscuridad total  Y, seguiré sembrando, aunque otras personas pisen la cosecha  Y, seguiré gritando al viento y al mundo, aun cuando otros callen  Y, dibujaré muchas sonrisas, en los rostros con lágrimas  Y, transmitiré alivio, cuando vea que las personas tienen dolor  Y, regalaré motivos de alegría, donde vea que hay tristezas  Invitaré a caminar a cualquiera que decidió por su cuenta quedarse en un solo sitio  Y levantaré los brazos a los que se han rendido, y no tienen ninguna esperanza  Porque en medio de la desolación y la amargura, siempre habrá un niño vigilante...  que nos mirará esperanzado y aún en medio de una gran tormenta,  por algún lado saldrá brillante el sol matutino  Y en medio del desierto árido crecerá una planta, llena de flores y de frutos.  Siempre habrá un pájaro cantando alegremente alrededor nuestro,  habrá también un niño que nos sonreirá alegremente  y una mariposa que nos brinda su belleza  Pero... si algún día ves que no sonrío o callo, sólo acércate,  abrázame o simplemente regálame una sonrisa.  Son esas cosas simples las que nunca se olvidan.  Con eso será suficiente Seguramente ya habrá pasado la tormenta.  ( Desconozco el autor )    Sólo el AMOR construye.


Soy una soñadora la que necesita sentir esas mariposas volar dentro de su estómago.

 Entiendo esta sensación de vacío pero también sé que desaparecerá. Es cuestión de limar asperezas, de pensar en las cosas que unen y no en las que separan.. Soy una soñadora,...la que necesita sentir esas mariposas volar dentro de su estómago.



Tú…siempre tú en mi corazón y mi locura…



Tú…siempre tú  en mi corazón y mi locura…

PENSANDO EN TI.

Se apagó el cigarrillo sin darme apenas cuenta, la ceniza blanquecina se doblaba hasta caer sobre la taza; el café se había enfriado igual que mi alma… al faltarle el calor de tu Palabra; yo tengo con fijeza clavado en mi memoria nuestro paseo y con que orgullo cruzábamos las miradas, nuestras manos apretadas y el roce de tu dedo en mi brazo me hacía temblar. Mil mariposas inquietas revoloteaban mi mente, mientras caminábamos con los pasos juntos acelerando los latidos de la sangre que estallaba con fuerza en nuestras venas. Tú…siempre tú en mi corazón y mi locura…ayer....hoy..y siempre.
                                                                                                   Siempre tuya,
                                                                                                                       Mary



Tú…siempre tú  en mi corazón y mi locura…