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¿Qué guardas en tu cajita de recuerdos?


Yo, tengo guardadas maripositas de mi niñez, perlas de los collares de mi abuela, tardes de sol junto a mis primos, el primer beso, jamás repetido, el dolor aquél que me hizo mujer.
Tengo guardada la esperanza del ayer los recuerdos que no se olvidan la infancia que perdura en mi piel. Vestidos, cds y voces de personas que se perdieron por culpa del destino.
Tengo sueños escritos en papel tengo alegrías, tristezas, emociones guardadas en mi caja de cartón.
Mil sueños que no dejan de latir, juegos y risas que de niña me hacían reír y ahora me hacen llorar,
canciones para dormir y otras para recordar, y los besos de mi madre que ya no volverán...
Atesoro en mi cajita de los recuerdos tantas cosas.
Momentos llenos de ternura, navidades pasadas con la familia grande. La primer ilusión, los versos que escribía en mi adolescencia, los años del colegio secundaria, los rostros no olvidados de tantos seres queridos.
Un beso irrepetido, un baile, mis niños cuando chiquitos, cuando eran muchachitos, mis perros, mis sueños no cumplidos. Mi música, libros y canciones. Mi carpeta de dibujo. Cuánta nostalgia. Pero no,
estar triste está prohibido tenemos por delante un año no vivido.
Llenemos de flores la ventana de pájaros y nidos. Dejemos entrar el sol, la luz que llene el alma de un mágico sentir distinto.

 Yo, tengo guardadas maripositas de mi niñez, perlas de los collares de mi abuela, tardes de sol junto a mis primos, el primer beso, jamás repetido, el dolor aquél que me hizo mujer. Tengo guardada la esperanza del ayer los recuerdos que no se olvidan la infancia que perdura en mi piel. Vestidos, cds y voces de personas que se perdieron por culpa del destino. Tengo sueños escritos en papel tengo alegrías, tristezas, emociones guardadas en mi caja de cartón. Mil sueños que no dejan de latir, juegos y risas que de niña me hacían reír y ahora me hacen llorar,  canciones para dormir y otras para recordar, y los besos de mi madre que ya no volverán... Atesoro en mi cajita de los recuerdos tantas cosas.  Momentos llenos de ternura, navidades pasadas con la familia grande. La primer ilusión, los versos que escribía en mi adolescencia, los años del colegio secundaria, los rostros no olvidados de tantos seres queridos.  Un beso irrepetido, un baile, mis niños cuando chiquitos, cuando eran muchachitos, mis perros, mis sueños no cumplidos. Mi música, libros y canciones. Mi carpeta de dibujo. Cuánta nostalgia. Pero no,  estar triste está prohibido tenemos por delante un año no vivido.  Llenemos de flores la ventana de pájaros y nidos. Dejemos entrar el sol, la luz que llene el alma de un mágico sentir distinto.