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Mostrando entradas con la etiqueta Despedidas. Mostrar todas las entradas
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Con cada calada el pecho duele cada vez más, pero el cigarrillo es inagotable.

Es de noche. Me encuentro bajo un hormigueo y un calor negro alimentado por el cansancio. Me siento rota y con la vista cansada. Apago la luz y enciendo un cigarrillo. Puedo escuchar el sonido arrugado del tabaco quemándose cada vez que aspiro una profunda calada. El humo atraviesa mi interior, se mezcla con mis extrañas y las difuminada con la oscuridad. Con cada calada el pecho duele cada vez más, pero el cigarrillo es inagotable. Toso ligeramente y observo como la ceniza es expulsada en un gris artificioso y armónico contrastado por la luz del cigarro..." Brindaré al vacío alzando mi copa mientras mi sonrisa es arrastrada por el cansancio y el hastío, con mis ojos cerrados y una lágrima traviesa quemando el vacío. Entonces caeré de rodillas mientras el vaso impacta erramando todo su interior. Lloraré, casi riendo, porque todo ha acabado de una vez por todas. Lloraré, lloraré y lloraré, besaré tu saliva; y entonces me iré, para no volver nunca más..." Las cosas cuando se acaban se acaban, y punto. ¿Qué oscuro placer encontramos en la sujeción de elementos rotos? Lo único que conseguimos es cortarnos mientras intentamos volver a recomponer las piezas de nuevo. Desvincularse no es una elección fácil. Pero el dos es un fiel compañero del uno.



Se fué y me dejó haciéndome preguntas.


Se fué y no dijo nada. Se fué y no sé cuándo. No dejó ninguna de sus cosas… por eso digo que se fué.
Se fué y me dejó haciéndome preguntas. Se fué y no me dejó una pista, para descubrir la razón de su ausencia. Lo que si parece definitivo, es que no está. Cuando me levanto, quedo con el comentario escurrido. Cuando llego, el grito de saludo se desinfla a su mitad. No hay destinatario para mis miradas, para mis regalos, para mis ganas. Tal vez si sepa la razón, aunque no la he pensado. Tal vez se fue con tantas preguntas como yo quedé. Tal vez tampoco comprendió las respuestas que no di. Tal vez se había ido antes, aunque estaba aquí, a mi lado. Quizás se preguntaba por mi ausencia cuando estábamos en el mismo lugar. Quizás yo soy quien se fue primero, y ahora me niego a responder las mismas preguntas que me fueron encargadas antes, cuando todavía tenía futuro. Y es que a veces el amor se apaga.



La ley de la vida establece que lo viejo debe morir para dar paso a lo nuevo.

La ley de la vida establece que lo viejo debe morir para dar paso a lo nuevo.
 Se terminó lo viejo.
 Habrá un nuevo día, habrá una nueva etapa.
Así se despidió nuestro amigo Guille Silva al cerrar su blog.

Sus palabras me dejaron pensando y reflexionando porque decir adiós es duro, pero tenemos que buscar nuevos caminos y nuevos horizontes y los que me leen saben que mi vida se volvió un desastre en un abrir y cerrar de ojos,
 pero yo como Guille quiero dar entrada a una luz de esperanza.

Estoy cansada del mismo cielo celeste
sin un sol para brillar,
quiero nuevos sueños, nuevas emociones
 quiero nuevos ojos para mirar,
nuevos labios para besar,
nuevos sueños que buscar.

"Todas las cosas negativas las dejare salir
 y  empezare a procesar mis sentimientos."


Buscaba sus besos, sus caricias, su olor.



Sus finos brazos abrazaron aún con más fuerza aquel cojín descosido. Era la quinta vez en esa semana que soñaba con él, y la décima que de sus verdes ojos llovían lágrimas con su nombre y apellido. En mi calendario había una fecha marcada en rojo: el día en que volvería a verlo. Pero aún quedaba mucho para eso. Su confundida mente no alcanzaba a comprender por qué echaba de menos a alguien que me HABÍA DESPRECIADO TANTAS VECES.
Lo necesitaba tanto como al oxígeno que ambos respiramos. Se había enganchado a algo mejor que cualquier droga, mucho más adictivo. Que colocaba el triple y no traía efectos secundarios. Buscaba sus besos, sus caricias, su olor. Pero es que lo que no sabía era que mientras yo lloraba su ausencia, él ya no recordaba SOLO el nombre de aquella MUJER a quien había seducido hacía un par de semanas.


Nunca nadie nos querrá por encima de si mismo.


Pensé que siempre estarías ahí para mí, que siempre serías la cura de mis penas y el pañuelo de mis lágrimas. Pero al final todo pasa. Ya no sé que hay de cierto en todo lo que pasó, ¿Qué cuanto de todo eso fue por lo que sentías tú y no por lo que sentía yo?. Hoy recojo la maleta de sentimientos, momentos y esperanzas puestas en una persona que nunca fue más de lo que pareció, sino más bien todo lo contrario. La lección de vida de esta historia es la que ya tenía aprendida y nunca se me debió olvidar: Que nunca nadie me querrá por encima de si mismo y por encima de sus intereses.

Nunca nadie nos querrá por encima de si mismo.

Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el vació o dar la espalda.

!Dios!!! ¿Cuánto Te Amé, cuánto te amo y cuánto te amare?. 
Eres mi sol, mi media luna, mis noches en tinieblas, mi huracán, mi mar en calma.
 Tal vez estas palabras se escuchen corrientes pero es realidad.
 Pondría tu nombre en cada parte de mi cuerpo visible 
porque lo que tenemos en el corazón nadie lo puede ver. 
Vienes construyes y de pronto lo destruyes todo. 
!Y saber que nos queremos tanto y que no podemos estar juntos, me corrompe, me destroza! 
No hay amor como el nuestro,
 somos únicos y tu y yo sabemos que esto no lo viviremos con nadie mas.
 Y ahí viene la segunda parte, donde debemos hacer feliz a la familia y nuestros padres. 
 ¿Es una obligación..? ¿Y nosotros? .. ¿Dónde quedamos?
Puedo llorar porque te has ido o puedo reír porque te e vivido, 
puedo cerrar los ojos y rezar para que vuelvas o puedo abrirlos para ver todo lo que hemos dejado. 
Tu corazón puede estar vació o puede estar lleno del amor que compartimos. 
Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el vació o dar la espalda,
 o puedes hacer lo que te gustaría.. 
Sonreír, abrir los ojos, amar y seguir...
¿Sabes por qué aunque sea de lejos te cuido?
 Porque se que si un día mueres, ellos no me dirán nunca donde esta tu tumba.
Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el vació o dar la espalda.

Hoy se acaba mi adicción a tí.


Quizás cuando pase un tiempo te des cuenta de como he podido llegar a sentirme,

de todo el dolor que me has podido llegar a causar tan solo con palabras. 

Puede que sea mi culpa haber llegado a este punto, 

que en el primer momento tenia que haberte olvidado, pero no solo no te olvidé, 

sino que me arrastré una y otra vez para poder conseguir algo de tí 

pero nunca tuve la suerte de haberlo conseguido. 


Puede que ahora vea todo muy negro, que no vea un futuro sin tí 

pero tal vez es cuestión de tiempo, que solo me hace falta abrir los ojos

y pensar con la cabeza y dejar a un lado el corazón

y darme cuenta de que sin tí todo será mejor, 

de que alguien podrá llegar a quererme como tú no supiste hacerlo

y que yo podré querer a alguien como te quise a tí.
Hoy se acaba mi adicción a tí.

Existen relaciones que no tienen segunda oportunidad.


Terminar el libro con el que tanto disfrutaste mientras leías. Llegar a la última página. Al último renglón. A la última frase, la última palabra. Y de repente, el punto y final. Y se acabó. No hay más. Por más que el dedo lo intente ya no hay más páginas para pasar. Y todo acaba ahí. Suspiras profundo porque te encantó mientras leías. Porque sentiste cosas que jamás habías sentido con otros libros. Pero de vuelta a la realidad el punto y final te oprime el pecho. Te hace daño. Y el nudo en la garganta aparece sin querer. No se puede hacer nada. Terminaste de leer. Sabes que llegó el fin. Y el autor dijo que no habría segunda parte. Que esa historia no tendría continuación. Ahora lo único que queda es dejar el libro en la estantería. Olvidar la historia y comenzar a leer otras. Existen relaciones que no tienen segunda oportunidad.



Cuando la batalla está perdida, solo los que huyen pueden combatir en otra.

Intentaré escapar de esta madriguera. De este pequeño agujero donde todo ya se me queda grande. Recogeré mis cosas, las meteré en una caja, como en las películas americanas y saldré por la puerta. Me despediré de todos mis recuerdos. Y comenzaré a andar. Por otros caminos, donde no pueda encontrarme contigo. Escapar es en lo único que pienso ahora. Huir como un hábil ratón. Porque cuando la batalla está perdida, solo los que huyen pueden combatir en otra.



El botón de rebobinar en realidad nunca existió.

Revolver el pasado es sentirme estúpido por las decisiones que no-tomé. 
Es darme cuenta que las cosas podrían ser distintas si hubiera actuado (diferente) 
Es aumentar mi odio y restar autoestima.

Es saber que no puedo retroceder,
 porque el botón de rebobinar en realidad nunca existió. 
Revolver el pasado es algo que no debería hacer,
pero tengo botones que quedaron sin coser.

Es sorprenderme de que las cosas se dan vuelta constantemente. 
Es sentir que esto jamás va a terminar
y no saber que hacer para no soltar ni una patética lágrima más.
Creeme, pensar en el pasado es asumir el tamaño del vació.

 Es convertirme de nuevo, (como dice un amigo)
en esa cosa boluda y llorona que siempre temí (volver a) ser.
Honestamente, me canso de mi misma.
No quiero tener tiempo para caer como siempre.

Y tan irónico es todo,
que esta vez fui yo la que pedí vacaciones
Pero que más da,
Papá Noel no existe y mis deseos jamás fueron ordenes.



Siento como mis ojos se humedecen -pero rayos, no quiero llorar.



Y en el silencio y la oscuridad de mi habitación, 
siento como mis ojos se humedecen,
pero rayos, no quiero llorar… 

No puedo evitarlo,
sólo siento un constante hilo de agua salada
que se esparce por mis mejillas.

Te extrañaré, y no quiero ni puedo evitarlo, 
porque eres tú quien me da la armonía necesaria para caminar, 
para dar un respiro, para sentir los latidos, 
para mirar a un espacio sin vida e inventarme una propia. 

Te amo. ¿Qué tan difícil es de entender? 
Si eres tú quien me presta un poco de energía, 
eres tu quien se preocupa de que yo viva, 
eres tú, sólo tú,  quien sabrá hacerme sonreír…



En su calendario había una fecha marcada en rojo: El día en que volvería a verlo.

Sus finos brazos abrazaron aún con más fuerza aquel cojín descosido.
Era la quinta vez en esa semana que soñaba con él,
y la décima que de sus verdes ojos llovían lágrimas con su nombre y apellido.

Se apartó un mechón rubio de su llorosa cara.
Ella seguía esperándolo.
En su calendario había una fecha marcada en rojo:
El día en que volvería a verlo.
Pero aún quedaba mucho para eso.

Su confundida mente no alcanzaba a comprender por qué echaba de menos 
a alguien por quien había llorado, hacía exactamente catorce días.
Lo necesitaba tanto como al oxígeno que ambos respiraban.
Se había enganchado a algo mejor que cualquier droga, mucho más adictivo.

Buscaba sus besos, sus caricias, su olor.
Pero lo que no sabía era, que mientras ella lloraba su ausencia,
él ya no recordaba el nombre de aquella chica rubia de ojos verdes
a quien había hecho llorar hacía un par de semanas.




Cómo se me va a caer la corona. Si ya me la sujetan los cuernos.


Ella caminaba con la cabeza agachada. Creo que nadie le dijo nunca eso de que se le caería la corona.
Aunque eso a ella le daba igual. Cuando lo único que te apetece hacer es desaparecer, y te cuesta hasta respirar, te importa una mierda si se te cae la corona, aunque sea de espinas. No quería ir a casa; se sentía como si le acabaran de dar un puñetazo en el estómago. Sin aliento. Destrozada, su corazón sangrando. Su garganta muda, no necesitaba palabras, cualquiera que la mirase a los ojos se daría cuenta de que algo no marchaba bien. Pudo oír con total claridad el chasquido que se produjo en su pecho cuando despertó de aquel sueño tan bonito. De pronto comprendió que nada dura para siempre, y que pocas personas merecen la pena. Que en la vida, y más en el amor, nada es lo que parece. Ni todo el chocolate del mundo la hubiera hecho sonreír. No tenía frío, ni calor, hambre sed sueño aliento pulso. Ganas de vivir. Se dio cuenta de que los príncipes no existen, ya sean azules, verdes o fosforitos. "¿Cómo se me va a caer la corona?",  se preguntó. "Si ya me la sujetan los cuernos".


Cómo se me va a caer la corona. Si ya me la sujetan los cuernos.


Te quieros que dolían más que las mentiras.

Echarte de menos. Recuerdos. 
Escuchar canciones dedicadas, románticas, olvidadas. 
Lo que no he olvidado es llorar. 
Qué bonito era todo. 

Mentiras. Verdades a medias. Ilusiones. Sueños sin futuro. 
Esperanzas que se esfumaron. 
Frío. Más llanto. 
Heridas cicatrizando que nunca llegarán a sanarse.
Tacones, fiestas y alcohol. 

Felicidad aparente: 
Sonrisa en la cara y lágrimas en el corazón..
Mensajes baratos; conversaciones. 
Muchas palabras. 

Te quieros que dolían más que las mentiras. 
Dudas. 
Caminar entre el amor y el odio. 
Sentimientos contrarios e incomprensibles. 
Largas historias.
 Quizás juntos o tal vez separados. 



Hemos formado parte de este juego y eso, 
quieras o no, 
a los dos nos dejó marcados.

Esto es lo mas lindo que encontré para ti.



En memoria a la mamá de María del Carmen nuestra amiga del blog
" Señora"
Denisse De Kalafe

A ti que me diste tu vida, tu amor y tu espacio,
A ti que cargaste en tu vientre dolor y cansancio.
A ti que peleaste con uñas y dientes
 valiente en tu casa y en cualquier lugar
a ti rosa fresca de abril a ti mi fiel querubín
A ti te dedico mis versos, mi ser, 
mis victorias a ti mis respetos Señora.
A ti mi guerrera invencible a ti luchadora incansable 
a ti mi amiga constante de todas las horas
Su nombre es un nombre común, como las Margaritas,
 siempre mi poca presencia constante en mi mente
 y para no hacer tanto alarde esa mujer de quien hablo
 es linda mi amiga, gaviota
Su nombre es...MI MADRE.

 Mari no se escribir poemas pero esto es lo mas lindo que encontré para ti. 
Un fuerte abrazo amiga.

Decirte adiós.


Esta es una frase muy cierta que quise compartir con ustedes hoy. "Pocas personas son capaces de hacer una despedida alegre, de decirte adiós, sin hacerte llorar, de irse sonriendo, aunque duela."



Llegó el momento de decirle adiós al año viejo.


Ha llegado el momento de abandonar el año, de empezar uno nuevo y con él, dejar atrás viejas metas cumplidas o no. Reinventar nuevos sueños, comenzar a reflexionar en lo que hemos hecho bien o mal y ser suficientemente sabios para saber rectificar, disfrutar todos los momentos con la gente que más quieres y hacer oídos sordos a quién con malas intenciones, lo único que pretende es hacerte llorar. Llegó el momento de decirle adiós al año viejo y guardar en ese cajón dorado todo lo lindo que vivimos y desechar todo lo malo, porque solo así podemos empezar un año nuevo. Mis Bendiciones para el que me lee y para todos los que un día pasaron por aquí y dejaron su huella. Besos.


 Ha llegado el momento de abandonar el año, de empezar uno nuevo y con él, dejar atrás viejas metas cumplidas o no. Reinventar nuevos sueños, comenzar a reflexionar en lo que hemos hecho bien o mal y ser suficientemente sabios para saber rectificar, disfrutar todos los momentos con la gente que más quieres y hacer oídos sordos a quién con malas intenciones, lo único que pretende es hacerte llorar. Llegó el momento de decirle adiós al año viejo y guardar en ese cajón dorado todo lo lindo que vivimos y desechar todo lo malo, porque solo así podemos empezar un año nuevo. Mis Bendiciones para el que me lee y para todos los que un día pasaron por aquí y dejaron su huella. Besos.


Recuerdos que vienen y se van y se pierden como lágrimas en la lluvia.


La lluvia siempre será un sinónimo de nostalgia y recuerdos, muchas gotas que caen del cielo y nos mojan el alma. Múltiples recuerdos trae la lluvia, recuerdos que ayer fueron olvidos y ahora surgen como magnánimos regalos de la memoria, recuerdos que vienen y se van y se pierden como lágrimas en la lluvia. Miro la lluvia.. tu recuerdo ante mi aparece, y mis manos al aire pretendiendo detenerte...El recordar lo vivido, me duele y quiero olvidar, quiero vivir el presente, reír y volver a amar, sin tener que recordar...